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El desierto de las PyMEs y el espejismo del petróleo a 100 dólares

De cada 50 cheques que "rebotan", apenas un puñado logran ser cubiertos.

El desierto de las PyMEs y el espejismo del petróleo a 100 dólares

De cada 50 cheques que "rebotan", apenas un puñado logran ser cubiertos.

Por Redacción Vaca Muerta Online

Mientras en las oficinas porteñas se festejan los balances de las grandes operadoras y el barril de crudo se pavonea cerca de los 100 dólares en el mercado internacional, en las cuencas de Chubut y el norte de Santa Cruz se respira otro aire: el de la asfixia. La realidad de las PyMEs regionales, el motor que sostiene la paz social y el empleo real, hoy se resume en una cifra dramática: cheques rechazados y cuentas en rojo.

La cadena de pagos: un campo minado

No es una sensación térmica; es un dato de la realidad que las entidades financieras y los organismos oficiales parecen preferir omitir en sus informes generales. En el mano a mano con los empresarios locales, la situación es desesperante. Empresas que hace meses eran solventes, hoy acumulan decenas de cheques rechazados con una tasa de recuperación bajísima. De cada 50 cheques que "rebotan", apenas un puñado logran ser cubiertos.

Este "ahogamiento" financiero no es casualidad. Las PyMEs están atrapadas en una pinza: por un lado, la suba estrepitosa de costos operativos y tarifas; por el otro, la falta de trabajo genuino por la baja de perforación.

El chantaje de la desinversión

La advertencia es clara: si se deja de perforar, la producción cae. Es una ley física del petróleo que no se puede tapar con retórica. Las amenazas veladas de algunas operadoras sobre retirar equipos si no se flexibilizan condiciones, solo profundizan el vacío. Mientras tanto, el foco se desplaza hacia Vaca Muerta como si fuera el único destino posible, cuando en realidad la inversión allí sigue los parámetros normales de cualquier operadora que busca rentabilidad inmediata, pero a costa de abandonar la base convencional que sostuvo al país por décadas.

¿Minería por necesidad o por convicción?

Llama la atención la velocidad con la que se vuelve a poner sobre la mesa la presión por la actividad minera. Pareciera que el Estado busca generar un "estado de necesidad" tal, que la minería aparezca como la única tabla de salvación ante una industria petrolera que, aunque tiene precios internacionales récord, no derrama hacia las empresas locales.

Si el petróleo a 100 dólares no es negocio para la PyME de Comodoro Rivadavia o de la Cuenca del Golfo, el problema no es el precio del barril, sino el modelo de distribución y la carga impositiva. Según datos que circulan en el sistema financiero argentino, la mora en los créditos productivos está en niveles de alerta. El Estado debe entender que una PyME que cierra no vuelve a abrir, y con ella se va un know-how que no se recupera con una importación.

El factor Ormuz y el futuro del barril

El contexto internacional no ofrece soluciones mágicas. El conflicto en el Estrecho de Ormuz, que hoy mantiene el precio inflado por el miedo, no será eterno. Los pronósticos más realistas de los analistas internacionales ya prevén un barril estabilizándose en los 80 dólares para la segunda mitad del año.

Si con el petróleo a 100 las PyMEs de Chubut están en crisis, ¿qué les espera cuando el precio baje a 80 y la presión por la minería se vuelva insoportable?

Es hora de volver a trabajar. La política energética no puede ser solo mirar el Excel de Vaca Muerta. El desarrollo nacional se defiende manteniendo los equipos en pie en todas las cuencas y asegurando que las PyMEs, que son las que pagan los sueldos en cada pueblo, no sigan siendo el eslabón más débil de una cadena que solo beneficia a los más grandes.


 

Fuente: vmo

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