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El dilema del Brent posguerra

Por qué Vaca Muerta resiste a u$s 80 pero el GNL entra en zona de riesgo.

El dilema del Brent posguerra

Por qué Vaca Muerta resiste a u$s 80 pero el GNL entra en zona de riesgo.

El histórico acuerdo entre Estados Unidos e Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz ha provocado un verdadero terremoto en los mercados energéticos globales. La prima de riesgo geopolítico que había empujado al petróleo Brent por encima de los u$s 110 por barril se desmoronó en tiempo récord: el crudo registró una caída del 5% en una sola jornada y ya acumula un retroceso superior al 23% respecto al pico alcanzado hace apenas un mes.

Aunque el entendimiento político ya es un hecho, el sector naviero advierte que el tráfico comercial tardará en normalizarse debido a las estrictas auditorías de seguridad y acondicionamiento de las rutas marítimas en el Golfo Pérsico. En este escenario de transición, la gran pregunta que se traslada a las oficinas de las operadoras en Argentina es cómo afectará este nuevo tablero internacional a las millonarias inversiones proyectadas para Vaca Muerta.

El "shale oil" neuquino mantiene el freno de mano suelto

A pesar del fuerte retroceso del crudo a nivel internacional, los especialistas coinciden en que los valores actuales aún juegan a favor del No Convencional argentino. Con el Brent estabilizado en torno a los u$s 80 por barril, los niveles de rentabilidad en la Cuenca Neuquina siguen estando firmes.

“Para las inversiones en Vaca Muerta, un petróleo de 80 dólares por barril sigue siendo muy competitivo. Un precio de 65 dólares ya se acerca demasiado al breakeven o punto de equilibrio para desarrollar nuevos proyectos”, explica Daniel Dreizzen, titular de la consultora Aleph Energy.

Gracias a un salto sostenido en la productividad, la eficiencia en los sets de fractura y una drástica reducción de los costos operativos en los últimos años, Vaca Muerta se consolidó como uno de los desarrollos más competitivos del planeta. Por esta razón, un descenso moderado de las cotizaciones no alterará los ambiciosos programas de perforación ya aprobados por las principales operadoras, que buscan aprovechar la ampliación de los ductos y la nueva capacidad de evacuación hacia los puertos exportadores.

Sin embargo, el margen de error se achicó: si la sobreoferta global arrastra el precio hacia la sensible barrera de los u$s 65, las empresas se verán obligadas a recalcular sus presupuestos y postergar los proyectos marginales o de menor escala.

          UMBRALES DE RENTABILIDAD EN VACA MUERTA (BRENT)
┌─────────────────────────┬────────────────────────────────────────────┐
│ Escenario de Precios    │ Impacto Operativo en la Cuenca Neuquina    │
├─────────────────────────┼────────────────────────────────────────────┤
│ u$s 110 (Pico de guerra)│ Máxima aceleración y rentabilidad extraordinaria│
│ u$s 80 (Actual)         │ Zona competitiva; los planes de inversión continúan│
│ u$s 65 (Límite crítico) │ Alerta de Breakeven; revisión de proyectos marginales│
└─────────────────────────┴────────────────────────────────────────────┘

Alerta roja para el Gas Natural Licuado (GNL)

Si el petróleo mira el nuevo escenario con relativa tranquilidad, el panorama para el mercado del gas es sustancialmente más complejo. El cese de las hostilidades en Medio Oriente desactivó el temor a un desabastecimiento global, provocando un derrumbe inmediato en los precios del gas en el mercado europeo, que venían sobrecalentados por la crisis.

Esta deflación internacional enciende luces amarillas sobre las megainiciativas de exportación de Gas Natural Licuado que Argentina planea para monetizar las reservas de gas de Vaca Muerta. Al tratarse de proyectos que demandan inversiones multimillonarias y plazos de amortización a muy largo plazo, la estabilidad de las tarifas globales es la piedra angular que sostiene su viabilidad.

Desde Aleph Energy advierten que el desplome del mercado internacional introduce una fuerte presión sobre los costos locales: “Si el precio internacional del gas volviera a ubicarse por debajo de los 10 dólares por millón de BTU, los grandes proyectos argentinos de GNL enfrentarían una fuerte exigencia en términos de competitividad”. De consolidarse la tendencia a la baja, el desafío para el gas argentino ya no será técnico ni de volumen, sino de una estricta y agresiva reducción de costos para poder competir en un mundo que vuelve a tener energía barata.

Fuente: vmo

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