Generales Escuchar artículo

La grieta petrolera

El desplome del convencional en Chubut y Santa Cruz agiganta la brecha con el imán de Vaca Muerta.

La grieta petrolera

El desplome del convencional en Chubut y Santa Cruz agiganta la brecha con el imán de Vaca Muerta.

El mapa laboral de la Patagonia está sufriendo una reconfiguración histórica que expone dos realidades completamente opuestas. Mientras las cuencas tradicionales del sur del país enfrentan una sangría de puestos de trabajo sin precedentes debido al declive y retiro de las grandes operadoras de las áreas maduras, la Cuenca Neuquina sigue consolidándose como el epicentro de la actividad, aunque con las primeras señales de que incluso el gigante del shale empieza a mostrar límites en su capacidad de absorción.

La velocidad del deterioro en el Golfo San Jorge y los yacimientos santacruceños encendió las alarmas de los gremios y los gobiernos provinciales, que ven cómo el empleo formal se evapora mes a mes.

La sangría del sur: Chubut y Santa Cruz pierden casi 20.000 puestos

El impacto del freno en la actividad convencional se tradujo en una pérdida conjunta que roza los 20.000 empleos registrados en menos de dos años si se analiza el comportamiento de ambas provincias:

  • El derrumbe en Chubut: Entre el primer trimestre de 2024 y el tercer trimestre de 2025, la provincia pasó de 105.811 trabajadores registrados a 97.020, lo que representa una pérdida neta de casi 8.800 empleos. Sin embargo, la proyección es aún más alarmante: los datos parciales de la Secretaría de Trabajo de la Nación para enero de 2026 marcaron un piso de 93.000 empleos. De consolidarse esta tendencia, la destrucción laboral efectiva tocaría los 13.000 puestos. El inicio de este desplome coincide milimétricamente con el anuncio de YPF de desprenderse de sus bloques históricos.

  • El efecto espejo en Santa Cruz: La realidad santacruceña es todavía más drástica. En el primer trimestre de 2024 la provincia registraba 64.747 asalariados privados y para fines de 2025 la cifra se desplomó a 53.574; un recorte violento de 11.173 puestos de trabajo que se estiró a 52.900 en el arranque de 2026.

Radiografía del ajuste: Los sectores más golpeados

La crisis iniciada en las bocas de pozo terminó provocando un efecto dominó que arrastró a toda la cadena de valor regional.

           DESTRUCCIÓN DE EMPLEO POR RAMA DE ACTIVIDAD (2024-2025)
┌───────────────────────────────────────────────┬──────────────────────┐
│ Provincia / Sector                            │ Puestos Perdidos     │
├───────────────────────────────────────────────┼──────────────────────┤
│ CHUBUT                                        │                      │
│ - Extracción de Petróleo y Gas Natural        │ -3.018               │
│ - Industria Manufacturera (Alimentos, etc.)   │ -1.806               │
│ - Servicios Conexos (Transporte de tubos/carga)│ -1.000               │
│ - Construcción                                │ -1.161               │
├───────────────────────────────────────────────┼──────────────────────┤
│ SANTA CRUZ                                    │                      │
│ - Construcción                                │ -3.592               │
│ - Extracción de Petróleo y Gas Natural        │ -3.045               │
│ - Servicios de Transporte y Almacenamiento    │ -1.334               │
│ - Servicios Inmobiliarios y Empresariales     │ -1.000               │
└───────────────────────────────────────────────┴──────────────────────┘

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Observatorio de Empleo (Ministerio de Capital Humano).

La brecha entre la estadística oficial y la percepción en la calle sigue siendo un eje de discusión. Mientras los registros oficiales marcan una caída de 3.000 petroleros directos en Chubut, desde el sindicato advierten que la baja de afiliados supera los 6.000 debido al uso masivo de "retiros voluntarios", jubilaciones anticipadas y contratos caídos que no se renuevan. En la construcción el golpe fue letal: en Santa Cruz el sector perdió más de la mitad de su fuerza laboral (pasando de 6.128 a 2.536 obreros) por el freno total de la obra pública y la menor inversión en infraestructura de las operadoras.

Neuquén y el factor Vaca Muerta: Crecimiento con sintonía fina

En la otra vereda de la Patagonia, Neuquén muestra un comportamiento inverso, sumando 35.000 nuevos empleos registrados si se compara el escenario actual con el año 2015. La provincia trepó de 149.653 trabajadores a comienzos de 2024 hasta un récord histórico de 155.602 en el primer trimestre de 2025.

Sin embargo, los últimos datos disponibles encendieron luces amarillas en el búnker neuquino. En la última medición oficial de las series laborales, el empleo registrado mostró un leve retroceso, estabilizándose en 153.002 puestos (unas 2.600 bajas respecto al pico de la serie) y los números parciales de enero de 2026 ratifican que la curva ascendente se amesetó.

Un análisis detallado de la estructura del empleo neuquino revela un dato contracorriente: el boom de Vaca Muerta se traduce hoy en mayor eficiencia técnica y operativa, pero no necesariamente en una contratación masiva de operarios de boca de pozo. De hecho, el sector petrolero directo en Neuquén contaba con 26.277 operarios a principios de 2024 y bajó a 25.392 a finales de 2025.

El verdadero salto de los últimos diez años se dio en los rubros satélites que alimentan la vida de la cuenca: la industria manufacturera ligada a servicios sumó 4.500 cubiertos, el transporte de cargas creció en igual medida y el rubro de hotelería y gastronomía absorbió otros 3.500 trabajadores.

El desafío de la reconversión económica

Las estadísticas confirman que el ciclo expansivo del Golfo San Jorge, que tuvo su pico de esplendor en 2015 con tasas de empleo récord por habitante, ha cedido el protagonismo de manera definitiva ante el avance tecnológico y geológico del No Convencional.

La riqueza hidrocarburífera permanece en el subsuelo del sur patagónico, pero el flujo de capitales y las oportunidades laborales migraron decididamente hacia el norte. Para Chubut y Santa Cruz, el dilema urgente ya no pasa por cómo retener a las grandes operadoras multinacionales, sino por diseñar de manera inmediata un modelo productivo alternativo que impida que la transición energética se convierta en un escenario de achicamiento económico crónico.

Fuente: vmo

Artículos Relacionados
Comentarios
Volver arriba