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El nuevo mapa de la energía

Neuquén, Buenos Aires y Cuyo rediseñan los corredores logísticos del país.

El nuevo mapa de la energía

Neuquén, Buenos Aires y Cuyo rediseñan los corredores logísticos del país.

Un informe privado del primer trimestre de 2026 revela cómo el boom del shale, el avance de las renovables y un superávit comercial de más de USD 2.400 millones transforman por completo el transporte, la infraestructura y los nodos operativos de la Argentina.


Neuquén, mayo de 2026. — La fisonomía económica y logística de la Argentina está cambiando a un ritmo acelerado. El fuerte incremento en la producción de hidrocarburos y la expansión de las energías limpias dejaron de ser solo cifras macroeconómicas para convertirse en un motor que está reconfigurando por completo las rutas, el transporte especializado y los polos industriales del país.

Según un informe privado especializado en energía y macroeconomía correspondiente al primer trimestre de este año, Argentina consolidó un contundente saldo comercial energético positivo de 2.405 millones de dólares. Con exportaciones que alcanzaron los USD 2.837 millones (explicando ya el 13% de las ventas totales del país al mundo), la necesidad de mover semejante volumen de recursos dio origen a un nuevo mapa logístico estructurado sobre tres grandes regiones estratégicas.

1. Neuquén: El gigante operativo del shale

La Cuenca Neuquina no solo lidera la producción, sino que se ha transformado en el epicentro del movimiento logístico pesado del país. La provincia concentra hoy el 74% del gas natural y el 78% del petróleo que produce la Argentina, traccionada por un no convencional indomable: el shale oil ya representa el 69% de la producción petrolera nacional.

Este crecimiento —que en marzo marcó un salto interanual del 12,3% en crudo— generó un impacto directo en el territorio:

  • Multiplicación de bases operativas y servicios especializados.

  • Tránsito constante de maquinaria extrapesada y equipos de perforación.

  • Presión para fortalecer de manera urgente los corredores viales que conectan la cuenca con los centros industriales y las terminales marítimas de exportación.

2. Buenos Aires y el AMBA: El corazón de la infraestructura y el consumo

Si Neuquén es el músculo extractor, la provincia de Buenos Aires y el Área Metropolitana (AMBA) consolidan el rol de grandes administradores de la energía y principales nodos de consumo.

Buenos Aires reúne el 20,1% de la potencia instalada del sistema eléctrico nacional, a lo que el Gran Buenos Aires (GBA) suma otro 17,8%. Además, la provincia concentra el 63% de la potencia nuclear y el 26% de la generación renovable. Con el GBA demandando el 35% de la energía eléctrica de todo el país, la región reafirma su posición como el punto de articulación crítico donde confluyen la energía, la actividad fabril, los accesos portuarios y las cadenas de suministro más grandes de la Argentina.

3. Cuyo: El imán de la logística sustentable

La gran sorpresa y dinamizador del oeste argentino es la región de Cuyo, consolidada como la zona de mayor crecimiento en potencia instalada de energías renovables.

Durante el primer trimestre de 2026, el sistema nacional incorporó 416 MW nuevos (principalmente de fuente solar y eólica), elevando la participación de las renovables al 19% de la matriz de generación eléctrica. Llevar adelante estos mega-parques en zonas alejadas de los centros urbanos implicó un desafío logístico inédito para la región, requiriendo el transporte terrestre de componentes de gran porte, estructuras pesadas y tecnología de alta complejidad.


Menos importaciones y nuevos destinos globales

El reordenamiento logístico también impacta en el comercio exterior. Gracias al autoabastecimiento, las importaciones de combustibles y lubricantes se desplomaron un 36% en comparación con el mismo período de 2025.

En paralelo, los flujos de exportación ya no solo miran a los vecinos regionales como Brasil y Uruguay (principales destinos de la energía eléctrica) o Chile, sino que los hidrocarburos argentinos consolidan rutas logísticas de larga distancia hacia potencias como Estados Unidos y China.

Con una potencia instalada que tocó los 44.473 MW en marzo, la infraestructura energética dejó de ser un sector de servicios para convertirse en el verdadero eje de reorganización industrial y territorial de la Argentina del 2026.

Fuente: vmo

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