
El petróleo también exige infraestructura vial
Oldelval destinará US$ 4,64 millones a reparar rutas clave para Vaca Muerta.
El proyecto Duplicar Norte no solo ampliará la capacidad de transporte de crudo desde el norte de la cuenca neuquina. La compañía comprometió fondos para intervenir las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores fundamentales para la logística petrolera y la conexión productiva de Río Negro.

Vaca Muerta está construyendo una nueva infraestructura para llevar su petróleo hacia los mercados de exportación. Pero detrás de cada oleoducto hay otra necesidad que durante años quedó relegada: las rutas por las que circulan los camiones, los equipos, los trabajadores y los insumos que hacen posible la actividad.
En ese escenario, Oldelval comprometió US$ 4,64 millones para financiar las primeras obras de mantenimiento y reparación de las rutas nacionales 22 y 151 en Río Negro, como parte del desarrollo de su proyecto Duplicar Norte.
El aporte equivale al 2% de la inversión que la compañía realizará en territorio rionegrino y forma parte de un acuerdo con el Gobierno provincial. Los recursos, estimados en unos $7.000 millones al momento de su presentación, estarán destinados exclusivamente a infraestructura vial.
La decisión incorpora una dimensión importante al desarrollo energético: la expansión de Vaca Muerta también demanda inversiones en infraestructura pública, porque el crecimiento de la producción impacta directamente sobre los caminos que conectan las áreas petroleras con los centros urbanos, industriales y logísticos.
Duplicar Norte: US$ 400 millones para ampliar la capacidad de transporte
El proyecto Duplicar Norte contempla la construcción de un oleoducto de 207 kilómetros de extensión y 24 pulgadas de diámetro, que conectará la estación de bombeo Auca Mahuida, en Neuquén, con Allen, en Río Negro.
De ese recorrido, aproximadamente 146 kilómetros atravesarán territorio rionegrino, entre Crucero Catriel y Allen.
La obra representa una inversión cercana a los US$ 400 millones y permitirá incorporar alrededor de 200.000 barriles diarios de capacidad de transporte. Su objetivo es acompañar el crecimiento de la producción en el sector norte de Vaca Muerta, especialmente en áreas con potencial de desarrollo como Bajo del Choique, El Trapial y Los Toldos, en la zona de Rincón de los Sauces.
Uno de los principales hitos constructivos fue la finalización de la soldadura de la línea regular. Para completar esa etapa se ejecutaron unas 7.410 juntas en la Planta de Doble Junta y otras 9.840 mediante soldadura semiautomática sobre la traza principal. En total, el proyecto contempla aproximadamente 17.250 juntas soldadas, además de cruces especiales, empalmes y cierres metálicos.
La ejecución está a cargo de Techint Ingeniería y Construcción bajo modalidad EPC. Durante el pico de actividad, el proyecto llegó a movilizar alrededor de 850 personas. También contempla más de 150 cruces especiales y la instalación de 13 predios de válvulas.
La fecha prevista para completar los trabajos es febrero de 2027.
Las rutas 22 y 151, una infraestructura bajo presión
El aporte de Oldelval pone el foco en un problema que conocen tanto las empresas como quienes trabajan y viven en la región: el estado de los corredores viales no siempre acompaña el ritmo de crecimiento de la actividad hidrocarburífera.
Las rutas nacionales 22 y 151 son fundamentales para la circulación de cargas, el abastecimiento de los yacimientos y la conexión entre las localidades del Alto Valle y el norte de Río Negro.
Por esas trazas circulan camiones que transportan arena silícea para las operaciones de fractura hidráulica, combustibles, productos químicos, herramientas, equipos y distintos insumos necesarios para sostener la producción.
También son utilizadas diariamente por trabajadores, transportistas, comerciantes y habitantes de las localidades de la región.
Entre los sectores identificados para las primeras intervenciones aparecen Puente 83, en Cipolletti; la rotonda de Choele Choel; distintos tramos de la Ruta 151 hacia Catriel y sectores de la Ruta 22 próximos a Chimpay.
Las tareas previstas incluyen rehabilitación del pavimento, reparación de calzadas, adecuación de banquinas, conservación y señalización. La intervención específica dependerá del estado de cada tramo y de las prioridades de seguridad y transitabilidad.
El desafío es que la infraestructura vial deje de ser un factor que limite la actividad productiva y se convierta en una condición para sostener su crecimiento.
De Allen a Punta Colorada: la conexión con el circuito exportador
Duplicar Norte no es una obra aislada. Forma parte de una transformación más amplia del sistema de evacuación de petróleo de la cuenca neuquina.
El nuevo ducto conectará la producción del norte de Vaca Muerta con el sistema troncal de Oldelval en Allen. Desde allí, el crudo podrá integrarse con la infraestructura que permitirá llevar mayores volúmenes hacia la costa atlántica rionegrina, en el marco del desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y su terminal de exportación en Punta Colorada.
La ecuación es estratégica: para aumentar la producción no alcanza con perforar más pozos y completar más etapas de fractura. También se necesita capacidad para transportar el petróleo, almacenarlo y cargarlo en buques destinados a los mercados internacionales.
En ese esquema, cada tramo de infraestructura cumple una función. Los oleoductos conectan los yacimientos con los centros de evacuación; las terminales permiten acceder a los mercados externos y las rutas sostienen el movimiento terrestre que abastece a toda la cadena.
Río Negro busca otros US$ 60 millones para las rutas
El aporte de Oldelval permitirá financiar las primeras intervenciones, pero no resuelve por sí solo las necesidades de los dos corredores nacionales.
Por eso, el Gobierno de Río Negro gestiona un financiamiento de hasta US$ 60 millones con Fonplata, el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata.
El programa contempla intervenir aproximadamente 305 kilómetros de las rutas 22 y 151. La Provincia trabaja en los proyectos técnicos y en la documentación necesaria para avanzar con el crédito, que tendría a Río Negro como prestataria y a la República Argentina como garante.
De acuerdo con la información oficial, más de 438.000 habitantes se encuentran dentro del área de influencia directa de ambos corredores.
La dimensión social de estas obras es tan importante como su impacto logístico. Mejorar las rutas significa facilitar el transporte de la producción, pero también reducir riesgos para quienes las utilizan todos los días y mejorar la conexión entre localidades.
El crecimiento petrolero también debe traducirse en infraestructura para la región
Vaca Muerta está modificando la escala de la economía energética argentina. La expansión de los oleoductos, las inversiones en terminales exportadoras y el crecimiento de la producción abren una oportunidad histórica para Neuquén y Río Negro.
Pero ese crecimiento también plantea una discusión que no puede quedar afuera: ¿quién financia la infraestructura que necesita la región para sostener semejante expansión?
El compromiso de Oldelval representa un aporte concreto dentro de un proyecto privado de gran escala. Sin embargo, la recuperación de las rutas nacionales requiere continuidad, planificación y coordinación entre las empresas, la Provincia y el Estado nacional.
La energía necesita ductos para llegar al mundo, pero también necesita caminos seguros para que la actividad funcione puertas adentro.
Porque el verdadero desarrollo de Vaca Muerta no se mide solamente en barriles diarios ni en dólares exportados. También debe medirse en infraestructura, seguridad vial, empleo, proveedores y mejores condiciones para las comunidades que conviven con la actividad.
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Fuente: vmo