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El tight gas pierde terreno frente al shale: radiografía de un mercado en transformación

Mientras la producción de tight gas cae un 7% anual, el shale gas rompe récords con un crecimiento del 20%. YPF, Pampa Energía y CGC lideran el tight, pero el futuro parece estar en Vaca Muerta.

El tight gas pierde terreno frente al shale: radiografía de un mercado en transformación

Mientras la producción de tight gas cae un 7% anual, el shale gas rompe récords con un crecimiento del 20%. YPF, Pampa Energía y CGC lideran el tight, pero el futuro parece estar en Vaca Muerta.

El tight gas: un recurso que marcó una época, pero pierde protagonismo
El tight gas, uno de los pilares de la producción gasífera no convencional en Argentina, enfrenta un declive sostenido. Según datos de diciembre de 2024, su producción cayó un 7% interanual, alcanzando los 14.4 MMm3/d. Este descenso contrasta con el auge del shale gas, que creció un 20% en el mismo período, consolidándose como el recurso dominante en la Cuenca Neuquina.

El tight gas tuvo su momento de gloria entre 2016 y 2018, cuando los pozos horizontales comenzaron a multiplicarse en Vaca Muerta. Sin embargo, la llegada del shale gas, con su mayor rentabilidad y mejores incentivos, cambió las reglas del juego. Aunque los pozos de tight son más económicos de desarrollar, su rendimiento no puede competir con el del shale, que ha captado la mayor parte de las inversiones en los últimos años.

El Plan Gas.Ar: un respiro temporal
En 2020, el lanzamiento del Plan Gas.Ar dio un respiro al tight gas. Las compañías, en busca de cumplir con los compromisos asumidos, recurrieron a este recurso debido a su infraestructura disponible y producción inmediata. YPF, por ejemplo, logró duplicar su producción en solo tres meses. Sin embargo, este impulso fue efímero.

Con el tiempo, el shale gas se impuso como la opción preferida. Proyectos como Fortín de Piedra demostraron que los obstáculos técnicos y económicos del shale podían superarse, relegando al tight gas a un segundo plano.

Los números no mienten: el shale toma la delantera
La producción total de gas en Argentina alcanzó los 125 MMm3/d en diciembre de 2024, con una caída de 2 MMm3/d respecto a noviembre. Mientras el gas convencional y el tight gas registraron descensos del 6% y 7%, respectivamente, el shale gas creció un 20%, alcanzando los 6.13 MMm3/d.

Las áreas de tight gas más afectadas fueron Sierra Chata (-33%), Loma La Lata (-27%) y Estación Fernández Oro (-19%). En contraste, el shale gas ha experimentado un crecimiento sostenido, especialmente tras la pandemia, gracias a mejoras en infraestructura y transporte.

Infraestructura clave: el gasoducto que cambió el juego
El crecimiento del shale gas ha sido posible, en gran parte, gracias a la expansión de la infraestructura. En agosto de 2023, se completó la Fase I del Gasoducto Néstor Kirchner, que aumentó la capacidad de transporte en la Cuenca Neuquina en 11 MMm3/d. En 2024, las compresiones de Tratayén y Saliqueló añadieron otros 10 MMm3/d, facilitando el transporte del gas producido en Vaca Muerta.

Los líderes del tight gas: YPF, Pampa Energía y CGC
YPF, Pampa Energía y CGC concentran el 81% de la producción de tight gas en Argentina. Sin embargo, la mayoría de estos operadores han registrado caídas en su producción. La excepción es CGC, que mantiene un crecimiento en bloques como Campo Indio Este y Cañadón Seco.

El futuro: ¿adiós al tight gas?
El declive del tight gas parece ser una tendencia irreversible en el corto plazo. Con el shale gas consolidándose como la opción más rentable y las inversiones fluyendo hacia Vaca Muerta, el tight gas ha quedado relegado a un papel secundario.

Aunque el tight gas marcó una etapa clave en la historia energética argentina, su futuro dependerá de la capacidad de las compañías para adaptarse a un mercado que ya tiene un nuevo rey: el shale gas. Mientras tanto, el shale sigue rompiendo récords y consolidando su predominio en el sector energético del país.


Conclusión:
El mercado del gas en Argentina vive una transformación profunda. Mientras el tight gas lucha por mantener su relevancia, el shale gas avanza con paso firme, impulsado por mejoras en infraestructura y una rentabilidad superior. El futuro del sector parece estar escrito en Vaca Muerta, donde el shale gas ya es el protagonista indiscutido.

Fuente: vmo

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