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La paradoja de la abundancia

El FMI advierte sobre el riesgo de la "enfermedad holandesa" por los dólares de Vaca Muerta.

La paradoja de la abundancia

El FMI advierte sobre el riesgo de la "enfermedad holandesa" por los dólares de Vaca Muerta.

Con la visita de la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, al yacimiento neuquino prevista para el próximo 27 de julio, cobra fuerza el documento técnico que alerta sobre los peligros de una apreciación cambiaria desmedida. Cómo el boom de divisas del gas y el petróleo puede asfixiar a las economías regionales y qué receta propone el Fondo.

La llegada de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, a Vaca Muerta ha vuelto a poner sobre la mesa de debate macroeconómico un concepto tan clásico como temido: la "enfermedad holandesa". Esta advertencia, plasmada originalmente a fines de mayo en el staff report publicado por el organismo tras aprobarse la segunda revisión del programa, describe un riesgo latente para la estructura productiva argentina si no se administra adecuadamente la masiva inyección de divisas que promete la cuenca.

 ¿Qué es la "enfermedad holandesa" y por qué amenaza a la Argentina?

La "enfermedad holandesa" (o Dutch disease) es un fenómeno que se produce cuando un sector exportador de recursos naturales (en este caso, el petróleo y gas de Vaca Muerta o la minería de gran escala) genera una entrada masiva y repentina de divisas en un período corto de tiempo.

La dinámica funciona de la siguiente manera:

  • Entrada masiva de divisas: La exportación a gran escala del recurso estrella genera un ingreso extraordinario de dólares a la economía.
  • Apreciación de la moneda: Esta sobreabundancia de divisas presiona hacia arriba el valor de la moneda local, apreciándola en términos reales.
  • Pérdida de competitividad multisectorial: Al fortalecerse la moneda local, las importaciones de todo tipo de bienes se abaratan en el mercado interno, mientras que los costos de producción de las demás actividades (medidos en dólares) se encarecen.
  • Asfixia de la industria tradicional: Las demás ramas de la economía que no pertenecen al sector extractivo —como la industria manufacturera, el agro tradicional y las economías regionales— pierden capacidad para competir tanto frente a lo importado como en los mercados internacionales de exportación.

El origen histórico: El término fue acuñado por la prestigiosa revista The Economist en 1977 para describir las consecuencias que sufrió Países Bajos tras el descubrimiento del colosal yacimiento de gas de Groningen en 1959. El ingreso masivo de dólares fortaleció de tal forma al florín holandés que terminó desmantelando y restando competitividad a una porción sustancial de su industria manufacturera tradicional.

 La "receta" del FMI para esquivar la trampa de la abundancia

En su informe de fines de mayo, el FMI reconoció que tanto el sector energético como el minero tienen un potencial exportador de enorme consideración para la Argentina. Sin embargo, remarcó la importancia de calibrar las políticas económicas para "evitar ciclos de auge y caída".

Para mitigar los efectos de este síndrome, el organismo de crédito detalló una serie de recomendaciones clave:

  • Flexibilidad cambiaria: El Fondo planteó que sostener un tipo de cambio flexible resulta indispensable para absorber de forma eficiente los choques externos.
  • Tipo de cambio real competitivo: Recomendó mantener un tipo de cambio real que resulte competitivo para el resto de las actividades del país.
  • Aceleración de reservas: Urgió al Banco Central a continuar acumulando divisas.
  • Ahorro de los ingresos extraordinarios: En lugar de volcar inmediatamente los dólares de la exportación sobre la economía doméstica en épocas de cotizaciones altas, el FMI aconseja constituir fondos de ahorro.

El espejo en el que se mira esta recomendación es Noruega. Desde la década de 1990, el país escandinavo canaliza sistemáticamente la renta de su petróleo hacia un fondo soberano de inversión global. Este esquema amortigua los vaivenes de precios internacionales y evita volcar la totalidad de las divisas de golpe en la economía local, blindando la competitividad de sus otras actividades industriales.

 Neuquén y Río Negro: el desafío de derramar la riqueza hacia el llano

El auge de Vaca Muerta ya muestra un correlato directo en el territorio de la Patagonia norte. El propio FMI identificó que el despegue energético, junto con la minería y el agro, beneficia de forma directa a provincias con marcadas ventajas comparativas como Neuquén y Río Negro, donde los indicadores de generación de empleo formal registran un desempeño superior.

No obstante, este beneficio geográficamente concentrado también presenta un costado crítico para la cohesión económica del país:

  • Riesgo de concentración extractiva: El Fondo advirtió sobre la posibilidad de que el crecimiento económico quede encapsulado exclusivamente en las zonas de extracción y en los sectores de recursos naturales.
  • Integración de la cadena de valor: El organismo alertó que es necesario diseñar políticas públicas que ayuden a que los trabajadores y las empresas ubicadas en otras regiones geográficas y actividades de la Argentina puedan capturar los beneficios del boom hidrocarburífero, fundamentalmente incorporándose a la cadena de proveedores de servicios asociados de la minería y la energía.

En definitiva, la advertencia del FMI traza un límite claro para la política económica: el éxito de Vaca Muerta no se medirá únicamente por la cantidad de barriles exportados, sino por la capacidad institucional del país para evitar que esa misma marea de divisas termine ahogando a la industria y al trabajo del resto de la Argentina.

Fuente: VMO

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