
La paradoja de Vaca Muerta
Récord de barriles con pymes locales en "parálisis".
Mientras los despachos oficiales y los balances corporativos celebran que Neuquén ya aporta más del 95% del crudo no convencional del país, en las calles de Añelo el clima social y empresario es diametralmente opuesto. El corazón operativo del shale vive por estas horas una profunda paradoja: la macroeconomía vuela a niveles históricos, pero el entramado pyme local denuncia una preocupante "parálisis laboral" y un desplazamiento sistemático de la mano de obra regional.
La señal de alarma quedó materializada en una cumbre de urgencia en el Hotel Shale de Añelo. Allí, en una mesa política y sindical de alto voltaje, coincidieron los presidentes de las cámaras empresarias Raúl Martín (CEISA) y Cristian Bergese (CEIPA), el intendente local Fernando Banderet, y el secretario adjunto de la UOCRA, Juan Carlos Levi. El diagnóstico conjunto fue unánime y durísimo: la escasez de obras y la baja en la demanda laboral interna están asfixiando a los proveedores pioneros de la cuenca.
Números de primer mundo, realidades de territorio
El documento que sirvió de base para el encuentro expone una contradicción difícil de digerir para el sector privado neuquino. La provincia superó la barrera de los 610 mil barriles diarios de petróleo —un crecimiento interanual del shale oil superior al 32%— y extrae más de 101 millones de metros cúbicos de gas por día.
A esto se le suma una rentabilidad garantizada por la altísima eficiencia de la cuenca: producir un millón de BTU cuesta entre 1,5 y 1,6 dólares, mientras que los mercados regionales lo pagan cerca de 3,6 dólares. Sin embargo, para las pymes de la zona, esa riqueza pasa de largo por la Ruta 7.
"Observamos que, pese a este crecimiento extraordinario y al aumento sustancial de la rentabilidad del sector, no se ha producido un incremento proporcional en la contratación de empresas locales", disparó CEISA en un comunicado oficial.
La "invasión" foránea y la trampa del costo laboral
El eje del conflicto radica en lo que las cámaras denominan una "competencia extremadamente desigual". Empresas provenientes de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Chubut —muchas de ellas golpeadas por la parálisis de las cuencas convencionales— están desembarcando en el universo shale neuquino y ganando contratos clave.
¿Por qué pierden las pymes locales en su propia tierra? Los empresarios regionales señalan dos factores críticos:
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Desventaja de costos: El compre neuquino convive con el fuerte impacto del costo laboral que exige el plus por "Zona II". Al competir con firmas que traen estructuras de costos de provincias con menores exigencias laborales o beneficios impositivos propios de sus lugares de origen, la cancha se inclina en contra del proveedor local.
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Falta de fiscalización: Desde la intendencia de Añelo y el gremio de la construcción (UOCRA) apuntaron de forma directa contra las operadoras por permitir que firmas foráneas actúen en la región "sin los controles y lineamientos necesarios", afectando de lleno la bolsa de trabajo local.
Las exigencias: transparentar la cancha o frenar el desarrollo
El bloque regional no se limitó al reclamo y elevó un pliego de exigencias tanto al sector público como a las grandes operadoras que lideran proyectos como el oleoducto VMOS o el gasoducto San Matías.
Al Gobierno provincial y a los municipios les exigen de forma urgente herramientas de alivio fiscal, que incluyan la reducción de tasas comerciales, incentivos impositivos y un esquema de promoción real para los proveedores con arraigo territorial.
A las petroleras, en tanto, les demandan una medida clave para la supervivencia financiera: transparentar y abrir sus programas de abastecimiento futuros. El empresariado local argumenta que sin previsibilidad sobre qué servicios e insumos requerirá la industria en los próximos semestres, es imposible planificar inversiones, buscar socios estratégicos o competir con los gigantes nacionales que bajan a la provincia.
Para las fuerzas vivas de Añelo, el éxito de Vaca Muerta empezó a medirse bajo otra vara. Ya no alcanza con el conteo diario de barriles extraídos si el proceso no deja valor, empleo y sustentabilidad en las comunidades que ponen el lomo para sostener el milagro del shale argentino.
Fuente: vmo