
Minería estratégica: el avance de las empresas argentinas en litio, cobre y oro
La minería argentina atraviesa un momento clave, con un nuevo actor que gana protagonismo: las empresas nacionales.
En un escenario históricamente liderado por compañías multinacionales, diversos grupos locales comienzan a pisar fuerte en la exploración y producción de minerales estratégicos como el litio, el cobre y el oro.
Esta tendencia marca una señal de confianza en el potencial del sector y en las condiciones para desarrollar proyectos de largo plazo. Actualmente, la minería representa el 5,8% del total de exportaciones del país y genera más de 100.000 empleos directos e indirectos. Solo en 2024, más de 40.000 personas trabajaron directamente en la industria, con provincias como Salta registrando un crecimiento del empleo cercano al 20%.
El litio: puerta de entrada para el capital local
Uno de los puntos de mayor dinamismo es el litio, considerado el “oro blanco” por su valor estratégico en la transición energética global. A diferencia de otros minerales, los proyectos de litio requieren inversiones más accesibles (en promedio, U$S 800 millones), lo que ha facilitado la participación de empresas nacionales.
Grandes grupos empresariales como YPF, Pan American Energy y Pluspetrol han comenzado a incursionar en este mercado, aplicando su experiencia técnica del sector hidrocarburífero. Sin embargo, la volatilidad en los precios del litio y el atractivo de Vaca Muerta han llevado a postergar algunos desarrollos.
También se destacan inversiones del Grupo Bemberg y de IRSA en proyectos en el norte argentino, buscando posicionarse en la cadena de valor del litio y en el incipiente mercado global de baterías. A su vez, Techint confirmó su interés en este mineral, sumándose al creciente interés de los capitales locales.
Cobre y oro: apuestas de largo plazo
El cobre, con un rol clave en la electrificación global, también atrae inversiones argentinas. El Grupo Alberdi participa en el Proyecto San Jorge en Mendoza, asociado con la suiza Zonda Metals. Este emprendimiento está en etapas avanzadas y podría entrar en producción antes que otros de mayor escala. Además, avanza en exploraciones en Cerro Amarillo, Malargüe.
En San Juan, la familia Braun inyectó U$S 9 millones en Mogote Metals, una compañía que desarrolla el proyecto Filo Sur, en una región de alto potencial para la extracción de cobre, oro y plata.
En cuanto al oro y la plata, IRSA y Bemberg también participan en iniciativas en Santa Cruz, Río Negro y San Juan, muchas de ellas en sociedad con capitales extranjeros que cotizan en la Bolsa de Toronto.
Un caso emblemático es el de Minas Argentinas, del Grupo Exxel, que proyecta invertir U$S 1.000 millones en una mina subterránea en Gualcamayo (San Juan), con una producción anual estimada en 120.000 onzas de oro por un período de al menos 17 años.
La diversificación como estrategia
La apuesta por la diversificación también se hace notar. El Grupo Eurnekian adquirió el 80% del proyecto de uranio Ivana, en Río Negro, con una inversión proyectada de U$S 160 millones. Su participación en este tipo de desarrollos demuestra la visión a largo plazo y la búsqueda de protagonismo nacional en una industria estratégica.
Más allá de los desafíos técnicos y financieros que aún presenta la minería en Argentina, la participación de actores locales aporta territorialidad, conocimiento del contexto político y social, y una señal de confianza que puede ser clave para el desarrollo sostenible del sector.
Fuente: vmo