
Tensión en Medio Oriente impulsa el precio del crudo y renueva expectativas en la Cuenca del Golfo San Jorge
La suba del petróleo tras el ataque de Israel a Irán podría mejorar los ingresos por regalías para Chubut y Neuquén, aunque los analistas advierten que el efecto podría ser pasajero.
El repunte del precio internacional del petróleo, tras el reciente ataque de Israel a territorio iraní, generó un inmediato impacto en los mercados energéticos y abrió nuevas expectativas en las provincias productoras de Argentina, como Chubut y Neuquén. Si bien aún es temprano para saber si el alza se sostendrá en el tiempo, el movimiento sorprendió a operadores y gobiernos provinciales en un contexto de ingresos debilitados y fuerte restricción fiscal.
En el caso de Chubut, la mejora en la cotización internacional podría traducirse en un alivio temporal para las arcas provinciales. En las últimas semanas, el Ejecutivo provincial envió a la Legislatura un proyecto de ley de emergencia económica que expuso con crudeza la situación financiera. En este contexto, un mejor precio del crudo podría significar ingresos extra por regalías, especialmente si los próximos embarques de exportación se concretan con valores por encima de los USD 70 por barril.
Los registros muestran que el crudo Brent —de referencia global— cayó de USD 79,27 en enero a USD 64,45 en mayo, con un leve repunte en los primeros días de junio. El petróleo Escalante, producido en la Cuenca del Golfo San Jorge, siempre se ubica algunos dólares por debajo de la media internacional, por lo que las provincias necesitan un piso sostenido de al menos USD 75 para equilibrar sus cuentas.
Por el lado neuquino, la situación es distinta pero no exenta de tensiones. Con Vaca Muerta como motor económico, el nivel de actividad está más atado a la evolución del shale oil y los grandes proyectos de infraestructura, como el oleoducto Vaca Muerta Sur. Aun así, una mejora en el precio internacional también beneficia las regalías y puede acelerar inversiones previstas por las operadoras.
Sin embargo, la sostenibilidad del repunte está en duda. El gobierno de Estados Unidos, preocupado por los efectos inflacionarios que podría generar un barril demasiado alto, ya analiza medidas para contener el precio del crudo. Una nueva escalada en Medio Oriente, especialmente si se ve afectado el Estrecho de Ormuz —clave para el comercio mundial de petróleo y gas—, podría generar no solo mayores precios de materias primas, sino también una suba de tasas de interés y más presión sobre la economía global.
Desde el sector energético local hay cautela. “Una mejora de precios ayuda, pero no cambia por sí sola el panorama de actividad. Primero suben los combustibles y los precios en general, y después, tal vez, llega algún beneficio a la industria”, señaló con ironía un referente de la cuenca.
Por ahora, las provincias siguen con atención la evolución del conflicto internacional y sus efectos en los mercados. La posibilidad de captar algunos dólares extra en los próximos embarques es real, pero todo dependerá de si la tensión geopolítica se mantiene o si el alza fue apenas un rebote transitorio.
Fuente: vmo