
Neuquén negocia con Nación
Figueroa y Santilli se sientan a negociar una agenda que va mucho más allá de las elecciones. El verdadero costo político puede estar en la energía: mientras Neuquén produce el gas que sostiene al país, sus familias enfrentan tarifas que pueden convertirse en el punto más sensible del acuerdo con Nación.
La reunión entre el gobernador Rolando Figueroa y el jefe de Gabinete Diego Santilli tendrá una agenda formal: reforma electoral, eliminación de las PASO, Presupuesto 2027 y distintos temas pendientes entre Nación y las provincias.
Pero debajo de esa agenda hay una discusión mucho más profunda.
¿Qué recibe Neuquén a cambio de acompañar determinadas decisiones nacionales y qué costo pagarán los neuquinos si se modifica el régimen de Zona Fría?
La pregunta no es menor. Y puede convertirse en uno de los temas políticos más sensibles de los próximos meses.
Porque en Neuquén la energía no es un lujo.
Es calefacción. Es cocina. Es industria. Es producción. Es transporte. Es vida cotidiana.
Y existe una paradoja que cada vez resulta más difícil de explicar políticamente: la provincia que aporta buena parte del gas y del petróleo que permiten transformar la matriz energética argentina también tiene familias que miran con preocupación cada aumento de las tarifas.
PASO: una coincidencia que puede ser conveniente para ambos
La eliminación de las PASO aparece como uno de los principales puntos de conversación.
Para el Gobierno nacional, sacar las primarias significa modificar el escenario electoral de 2027 y reducir una instancia que considera innecesaria.
Para Neuquén, en cambio, puede representar una oportunidad para despegar el calendario provincial de la elección presidencial.
Figueroa ya planteó la posibilidad de realizar las elecciones provinciales entre junio y agosto, con agosto como una de las alternativas.
Y ahí aparece una cuestión estratégica.
A Neuquén le puede convenir discutir su elección mirando sus propios problemas y no quedar atrapada en una elección nacional dominada por Milei, el peronismo y las alianzas nacionales.
Al Gobierno nacional también puede convenirle.
Separar las elecciones provinciales permitiría que la discusión electoral de Neuquén tenga una dinámica propia y evitaría que el resultado provincial sea interpretado automáticamente como un plebiscito sobre la gestión presidencial.
En otras palabras:
Figueroa podría ganar autonomía electoral y Nación podría reducir el riesgo de que las elecciones provinciales se conviertan en un test anticipado de las presidenciales de 2027.
Pero la negociación tiene otra cara.
El verdadero tema: la Zona Fría
Mientras la política discute las PASO, en los hogares neuquinos existe una preocupación mucho más concreta:
¿Cuánto van a pagar por el gas y la electricidad?
La discusión por el régimen de Zona Fría es especialmente delicada para una provincia como Neuquén.
El esquema contempla beneficios tarifarios para determinados usuarios de zonas donde las condiciones climáticas generan un mayor consumo energético.
Modificarlo implica mucho más que cambiar una fórmula administrativa.
Puede significar una diferencia concreta en la factura que llega todos los meses a una familia.
Y acá aparece uno de los argumentos que Neuquén debería poner sobre la mesa con absoluta claridad.
Neuquén produce la energía, pero no debería quedar última en la distribución de sus beneficios
Neuquén es el corazón de Vaca Muerta.
Desde sus yacimientos sale una porción creciente del petróleo y el gas que permiten a la Argentina aumentar producción, sustituir importaciones, generar exportaciones y proyectar una nueva etapa energética.
Pero el ciudadano neuquino también paga su factura.
Y la pregunta política inevitable es:
¿Cómo puede ser que la provincia que produce la energía tenga que discutir permanentemente el costo de acceder a ella?
No se trata de pedir privilegios.
Se trata de discutir federalismo energético.
Porque durante décadas Argentina construyó un sistema energético profundamente centralizado, donde los recursos naturales se producen en las provincias pero buena parte de las decisiones estratégicas, regulatorias y tarifarias se toman en Buenos Aires.
Vaca Muerta está cambiando esa ecuación.
Y Neuquén tiene una oportunidad histórica para plantear una nueva relación con Nación.
La energía que sale de Neuquén también tiene un costo social
Hay otro punto que debería formar parte de la discusión.
Cuando se habla de energía, muchas veces se habla de millones de dólares, barriles, metros cúbicos, exportaciones, infraestructura y regalías.
Pero detrás de cada número hay personas.
Hay una familia que necesita calefaccionarse durante el invierno.
Hay un jubilado que tiene que elegir entre pagar la boleta o comprar alimentos.
Hay un comercio que debe decidir si mantiene abierto un local.
Hay una pyme que calcula cuánto le cuesta producir.
Hay una industria que necesita energía competitiva para sostener puestos de trabajo.
Por eso el gas y la electricidad no pueden ser tratados exclusivamente como una mercancía.
Son también una condición básica para que una sociedad pueda vivir y producir.
La negociación que Neuquén no debería perder de vista
Figueroa llega a la reunión con Santilli con una carta fuerte.
Neuquén es hoy una de las provincias estratégicas para el futuro económico de la Argentina.
El país necesita Vaca Muerta.
Necesita sus dólares.
Necesita su petróleo.
Necesita su gas.
Necesita sus exportaciones.
Necesita infraestructura para evacuar la producción.
Y necesita que Neuquén continúe acompañando el crecimiento del sector.
Por eso la discusión no debería reducirse a:
PASO sí o PASO no.
La discusión debería ser:
¿Qué modelo de federalismo energético quiere construir Argentina?
Y dentro de esa discusión entran la Zona Fría, las tarifas, las regalías, la infraestructura, las rutas, los servicios públicos y la participación de las provincias productoras.
Figueroa tiene una oportunidad política
El gobernador neuquino puede plantear una posición que combine dos intereses.
Por un lado, cooperar con Nación en aquellos temas institucionales que considere beneficiosos para Neuquén.
Por otro, defender una agenda provincial concreta.
Y la tarifa energética debería ocupar un lugar central.
Porque hay algo que el Gobierno nacional y los gobernadores deberían tener presente:
la macroeconomía se discute en los despachos, pero la tarifa se siente en la cocina de cada casa.
Un punto porcentual de déficit puede ser una discusión técnica.
Una boleta de gas que una familia no puede pagar es un problema inmediato.
Vaca Muerta necesita una sociedad que pueda acompañar su crecimiento
Existe además un desafío que muchas veces queda fuera del discurso energético.
Vaca Muerta necesita trabajadores.
Necesita empresas.
Necesita proveedores.
Necesita infraestructura.
Necesita nuevas viviendas.
Necesita escuelas.
Necesita hospitales.
Y necesita que la población local perciba que el crecimiento energético también mejora su calidad de vida.
Porque si la riqueza energética crece pero el ciudadano siente que cada mes le cuesta más pagar la energía que se produce a pocos kilómetros de su casa, el modelo empieza a perder legitimidad social.
Ese puede ser uno de los grandes debates de los próximos años.
Una negociación que puede definir mucho más que una elección
La reunión Figueroa-Santilli puede parecer, a primera vista, una negociación política más.
Pero tiene todos los ingredientes para transformarse en algo mucho mayor.
PASO.
Elecciones provinciales.
Presupuesto 2027.
Zona Fría.
Tarifas.
Federalismo.
Vaca Muerta.
Todo forma parte de la misma discusión: qué relación quiere tener Neuquén con el poder central en la nueva Argentina energética.
Y esta vez la sociedad neuquina va a mirar con especial atención.
Porque puede haber muchas negociaciones políticas.
Pero hay una que llega todos los meses a la casa de los neuquinos:
la factura de gas y electricidad.
Y ahí no hay discurso electoral que alcance.
Neuquén produce energía para el país. Ahora también quiere discutir cuánto le cuesta vivir con ella.
EDITORIAL VACA MUERTA ONLINE
El desafío de Neuquén no es solamente sacar más petróleo y gas de Vaca Muerta. Es conseguir que el crecimiento energético se transforme en desarrollo, empleo, infraestructura y bienestar para quienes viven sobre una de las mayores reservas energéticas del mundo.
Si la energía neuquina es estratégica para la Argentina, los neuquinos también deberían ser estratégicos a la hora de discutir su precio y su acceso.
Ese es el verdadero debate que debería entrar a la mesa de negociación.
Fuente: VMO