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Pampa Energía acelera en Vaca Muerta

Rincón de Aranda supera los 26.000 barriles diarios y apuesta a una planta de urea de US$ 2.700 millones.

Pampa Energía acelera en Vaca Muerta

Rincón de Aranda supera los 26.000 barriles diarios y apuesta a una planta de urea de US$ 2.700 millones.

La compañía registró un crecimiento interanual del 28% en su producción de petróleo durante el tercer trimestre de 2026. El desarrollo de Rincón de Aranda apunta a alcanzar los 45.000 barriles diarios con nueva infraestructura, mientras avanza la construcción de una planta de fertilizantes en Bahía Blanca que proyecta producir 2,1 millones de toneladas anuales.

Pampa Energía profundiza su apuesta por el desarrollo energético argentino con una estrategia que combina mayor producción de petróleo en Vaca Muerta, expansión de su negocio de generación eléctrica y una inversión industrial de escala internacional en el sector de fertilizantes.

Los resultados del tercer trimestre de 2026, presentados el 3 de noviembre, reflejan el crecimiento de sus principales unidades de negocio. La compañía alcanzó un EBITDA ajustado de US$ 398 millones, un incremento del 23% respecto del mismo período del año anterior, mientras que su facturación llegó a US$ 790 millones, con una mejora interanual del 34%.

Sin embargo, uno de los datos más relevantes para la industria hidrocarburífera se encuentra en Rincón de Aranda, donde la operadora continúa incrementando su producción y prepara una nueva etapa de expansión.

Rincón de Aranda: más pozos y el objetivo de alcanzar los 45.000 barriles diarios

El desarrollo de Rincón de Aranda se consolida como uno de los principales proyectos de crecimiento de Pampa Energía en Vaca Muerta.

Durante septiembre, el bloque superó los 26.000 barriles diarios de petróleo, luego de alcanzar los 53 pozos productivos tras la conexión de diez nuevas unidades durante agosto.

En el promedio del tercer trimestre, la producción petrolera del área llegó a los 22.000 barriles diarios, un 28% por encima del volumen registrado en igual período de 2025.

El próximo desafío será acompañar ese crecimiento con infraestructura de procesamiento y transporte. Para ello, la compañía espera la puesta en marcha del sistema de evacuación Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y de su planta central de procesamiento.

La disponibilidad de estas instalaciones será determinante para sostener el crecimiento de la producción y avanzar hacia el objetivo de alcanzar los 45.000 barriles diarios.

La estrategia demuestra que el desarrollo de Vaca Muerta ya no depende exclusivamente de incorporar equipos de perforación y fractura. La capacidad de procesamiento y evacuación se convirtió en una condición central para transformar los recursos del subsuelo en producción comercial y exportaciones.

Una apuesta industrial de US$ 2.700 millones: Argentina quiere producir su propia urea

El otro gran movimiento de Pampa Energía se encuentra en Bahía Blanca, donde comenzó la construcción de una planta de fertilizantes que representa una inversión estimada en US$ 2.700 millones.

El proyecto contempla una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada y prevé iniciar operaciones hacia fines de 2029.

La iniciativa obtuvo la aprobación dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un marco que busca facilitar proyectos de gran escala y extender los horizontes de inversión en sectores estratégicos.

La dimensión económica del emprendimiento es significativa: según las proyecciones de la compañía, permitirá generar alrededor de US$ 1.000 millones anuales entre sustitución de importaciones y exportaciones.

La urea es uno de los fertilizantes nitrogenados más utilizados en la agricultura. Su producción requiere gas natural como materia prima, además de infraestructura industrial, energía y logística.

En este sentido, el proyecto conecta directamente dos sectores fundamentales de la economía argentina: los hidrocarburos y la producción agropecuaria.

El objetivo es transformar una parte de los recursos gasíferos nacionales en un producto industrial de mayor valor agregado, reduciendo la dependencia de las importaciones y generando nuevas posibilidades de exportación.

Gas natural: Pampa asegura capacidad de transporte

En paralelo a sus inversiones petroleras e industriales, la compañía fortaleció su posición en el negocio gasífero.

Pampa obtuvo en una licitación 9,6 millones de metros cúbicos diarios de capacidad firme en el Gasoducto Perito Moreno, operado por TGS.

Con esta adjudicación y la capacidad que ya tenía contratada, la empresa dispone de 15,2 millones de metros cúbicos diarios de transporte firme, en línea con su producción de gas.

El acceso a capacidad de transporte es un componente estratégico para comercializar la producción, abastecer distintos mercados y mejorar la previsibilidad operativa.

En un escenario donde Argentina busca ampliar sus exportaciones energéticas y desarrollar proyectos de GNL, contar con infraestructura de transporte suficiente resulta fundamental para aprovechar el potencial de sus yacimientos.

Generación eléctrica: mejores márgenes y mayor competitividad

El crecimiento de Pampa también alcanzó al negocio eléctrico.

Durante el tercer trimestre, el EBITDA ajustado de generación llegó a US$ 160 millones, un 33% más que en el mismo período de 2025.

La mejora estuvo relacionada con la gestión directa del combustible de sus centrales térmicas dentro del nuevo esquema del mercado eléctrico, mejores márgenes en los ciclos combinados de Genelba y Loma de la Lata y mayores ventas a grandes usuarios a través del Mercado a Término.

Además, la compañía informó una disponibilidad del 94,3% en su parque generador, un indicador relevante para sostener la confiabilidad del sistema.

La integración entre producción de gas, generación eléctrica y comercialización permite a la empresa mejorar su posicionamiento en un mercado que atraviesa cambios regulatorios y operativos.

La estrategia de Pampa: producir más, transportar mejor e industrializar los recursos

Los resultados presentados por Pampa Energía muestran una estrategia que va más allá del crecimiento de la producción hidrocarburífera.

Por un lado, Rincón de Aranda busca ampliar su capacidad petrolera y aprovechar la nueva infraestructura de evacuación. Por otro, la planta de urea en Bahía Blanca propone convertir el gas natural en un insumo industrial clave para el campo argentino.

A esto se suman las inversiones en transporte de gas y generación eléctrica, dos actividades que permiten integrar diferentes eslabones del negocio energético.

El desafío para la Argentina será conseguir que este tipo de inversiones se traduzcan también en mayor participación de proveedores nacionales, desarrollo industrial, empleo calificado y nuevas oportunidades para las economías regionales.

Vaca Muerta puede convertirse en una plataforma de exportación de petróleo y gas, pero también en el punto de partida de una transformación industrial. Pampa Energía apuesta a ese modelo: extraer más hidrocarburos, desarrollar infraestructura y convertir los recursos naturales en productos con mayor valor agregado.

El crecimiento de Rincón de Aranda y la construcción de la planta de urea representan dos caras de una misma apuesta: que la riqueza energética argentina no termine solamente en el pozo, sino que también impulse nuevas industrias y mercados.

Fuente: vmo

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