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TanGo Energy inició sus primeros dos pozos shale en Río Negro

La operadora comenzó a perforar dos pozos horizontales en el bloque Charco del Palenque, cerca de Catriel.

TanGo Energy inició sus primeros dos pozos shale en Río Negro

La operadora comenzó a perforar dos pozos horizontales en el bloque Charco del Palenque, cerca de Catriel.

El proyecto contempla una inversión inicial de US$ 32 millones y busca comprobar el potencial productivo de la formación en territorio rionegrino. Si los resultados son positivos, el área podría avanzar hacia un desarrollo de hasta 66 pozos adicionales.

Vaca Muerta empieza a escribir un nuevo capítulo en Río Negro. La expansión de la actividad no convencional dejó de ser solamente una expectativa geológica y comenzó a transformarse en una operación concreta: TanGo Energy inició la perforación de sus dos primeros pozos horizontales en el bloque Charco del Palenque, ubicado en el noroeste de la provincia, próximo a Catriel y al límite con Neuquén.

El comienzo de los trabajos representa un paso importante para la industria hidrocarburífera rionegrina. El objetivo de esta primera etapa es comprobar si las características productivas de la formación Vaca Muerta mantienen su continuidad geológica más allá de los desarrollos consolidados en territorio neuquino.

La compañía prevé completar las operaciones para iniciar la etapa de producción en enero de 2027. Los resultados de ambos pozos serán determinantes para establecer el potencial comercial del área y definir la magnitud de las inversiones futuras.

US$ 32 millones para poner a prueba el potencial de Río Negro

El proyecto contempla una inversión inicial estimada en US$ 32 millones y representa un adelanto respecto de los plazos originales, que ubicaban la etapa piloto entre 2027 y 2028.

Charco del Palenque comprende una superficie de 147 kilómetros cuadrados. Se trata de un área con antecedentes hidrocarburíferos convencionales, donde históricamente se perforaron 34 pozos.

Sin embargo, el desafío actual es diferente: pasar de la explotación convencional a un modelo de desarrollo no convencional, que requiere perforaciones horizontales, fractura hidráulica, mayor capacidad logística y una infraestructura preparada para sostener operaciones de mayor intensidad.

La información obtenida durante esta primera campaña permitirá evaluar variables fundamentales como la presión, la productividad de la roca, los caudales iniciales y la respuesta de la formación durante las pruebas de producción.

En términos empresariales, no se trata solamente de perforar dos pozos. Se trata de determinar si existe una nueva oportunidad de desarrollo shale en el territorio rionegrino.

La infraestructura puede convertirse en una ventaja competitiva

Uno de los aspectos estratégicos del proyecto es su ubicación. Charco del Palenque se encuentra próximo a desarrollos consolidados de Vaca Muerta, como Coirón Amargo Sureste.

Además, la cercanía con la planta de tratamiento de Medanito, que cuenta con capacidad disponible según la información del proyecto, podría representar una ventaja para procesar la producción de petróleo sin necesidad de construir inmediatamente nuevas instalaciones de separación.

Este factor es relevante porque en los desarrollos no convencionales la infraestructura puede determinar buena parte de la competitividad de un proyecto.

Contar con instalaciones cercanas, accesos y alternativas de transporte permite reducir necesidades de inversión inicial y acelerar los tiempos de puesta en producción.

Si los resultados de los pozos son satisfactorios, Río Negro podría comenzar a integrarse de manera más activa a la estructura productiva del shale argentino.

De dos pozos piloto a una posible campaña de 66 perforaciones

La dimensión del proyecto va mucho más allá de esta primera etapa.

En caso de confirmarse la viabilidad técnica y comercial, TanGo Energy contempla la posibilidad de avanzar con hasta 66 pozos adicionales en Charco del Palenque.

El desarrollo forma parte de un esquema más amplio de concesiones no convencionales otorgadas por el Gobierno de Río Negro, que también comprende las áreas Entre Lomas y Jarilla Quemada.

En conjunto, las superficies involucradas superan los 150.000 acres.

La eventual expansión podría generar nuevas oportunidades para empresas de perforación, servicios especiales, transporte, logística, mantenimiento, provisión de insumos y tratamiento de fluidos y residuos.

También abriría una nueva etapa de competencia y participación para los proveedores que actualmente concentran buena parte de su actividad en la provincia de Neuquén.

TanGo Energy también busca recuperar la producción convencional

El desembarco en el shale no significa que la compañía abandone sus activos convencionales. Por el contrario, TanGo Energy desarrolla en paralelo un programa de recuperación de yacimientos maduros e instalaciones que pertenecían a la ex Petrolera Aconcagua Energía.

A un año de asumir la gestión de esos activos, la empresa intervino 105 pozos sobre un objetivo de 150 operaciones de asistencia técnica.

El programa contempla inversiones por US$ 15 millones y utiliza los incentivos de alícuotas diferenciales establecidos por la normativa provincial para impulsar la producción incremental.

Según los datos informados, la recuperación de pozos permitió llevar la producción desde los 900 metros cúbicos diarios iniciales hasta un promedio actual de 950 metros cúbicos por día.

La estrategia combina dos objetivos: sostener la producción de los campos convencionales y construir una nueva plataforma de crecimiento a partir de los recursos no convencionales.

Río Negro busca su lugar en el nuevo mapa energético

El inicio de las perforaciones en Charco del Palenque plantea un escenario interesante para el futuro de la industria regional.

Durante los últimos años, Neuquén concentró el desarrollo más intenso de Vaca Muerta, con inversiones, infraestructura, empresas de servicios y una cadena de proveedores que se expandió al ritmo de la actividad.

Ahora Río Negro busca comprobar si puede incorporarse a esa misma dinámica.

El resultado de los dos primeros pozos será una referencia para las próximas decisiones de inversión. Si la formación demuestra condiciones productivas competitivas, la provincia podría sumar nuevas áreas de desarrollo, ampliar su actividad industrial y generar oportunidades de empleo y contratación de servicios.

Vaca Muerta ya no representa solamente el motor energético de Neuquén. Su potencial geológico comienza a proyectarse sobre Río Negro y abre una nueva disputa por inversiones, infraestructura, proveedores y participación en el negocio hidrocarburífero argentino.

La primera respuesta llegará desde Charco del Palenque. Dos pozos que pueden convertirse en el punto de partida de una nueva etapa para el petróleo rionegrino.

Fuente: vmo

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