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Santa Cruz busca su próximo salto petrolero

Tres apuestas exploratorias y una pregunta clave para la industria.

Santa Cruz busca su próximo salto petrolero

Tres apuestas exploratorias y una pregunta clave para la industria.

Palermo Aike, D-129 y Sur Río Deseado Este forman parte de la estrategia santacruceña para atraer capitales y abrir una nueva etapa hidrocarburífera. YPF proyecta tres pozos horizontales por US$120 millones en Palermo Aike, mientras una iniciativa con tecnología canadiense apunta a explorar petróleo pesado. ¿Qué falta para transformar esos proyectos en actividad, empleo y oportunidades para los proveedores?

NEUQUÉN. Mientras Vaca Muerta consolida su crecimiento y la industria energética argentina amplía sus planes de exportación, Santa Cruz busca abrir una nueva etapa para su sector hidrocarburífero. La provincia llegó a la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026 con tres proyectos exploratorios que apuntan a ampliar las fronteras de conocimiento geológico, atraer inversiones y recuperar actividad.

La estrategia combina tres escenarios diferentes: el potencial no convencional de Palermo Aike, las posibilidades de la formación D-129 en el norte provincial y una iniciativa de exploración de petróleo pesado en Sur Río Deseado Este, en la Cuenca del Golfo San Jorge.

Detrás de los anuncios existe una cuestión que excede los montos de inversión: cómo conseguir que las oportunidades geológicas se conviertan en proyectos ejecutables, con equipos trabajando, empresas de servicios contratadas y empleo para los trabajadores de la región.

Palermo Aike: la apuesta de mayor escala

El proyecto que concentra la mayor atención es Palermo Aike, en la Cuenca Austral. Según la información presentada por Santa Cruz, YPF proyecta perforar tres pozos horizontales con una inversión estimada en US$120 millones.

La formación es considerada una de las principales oportunidades argentinas para ampliar el desarrollo de hidrocarburos no convencionales fuera de Vaca Muerta.

Pero el potencial geológico debe pasar por una prueba fundamental: demostrar que la producción puede sostenerse con resultados técnicamente satisfactorios y costos competitivos.

Los próximos pozos serán relevantes para obtener información sobre el comportamiento de los reservorios, la respuesta a la estimulación hidráulica y las condiciones necesarias para avanzar hacia un eventual desarrollo de mayor escala.

Para la cadena de valor, también importa conocer el cronograma de perforación, los equipos previstos, las necesidades de servicios especializados y la participación que podrían tener las empresas regionales.

D-129: el desafío de ampliar la exploración en el norte

La segunda apuesta está en la formación D-129, vinculada con la Cuenca del Golfo San Jorge.

En agosto, el gobernador Claudio Vidal informó que había proyectos en discusión para realizar nuevas perforaciones no convencionales en la zona norte de Santa Cruz. También mencionó antecedentes de fracturas ejecutadas por CGC y nuevas perforaciones previstas por Crown Point.

La formación representa una posibilidad de ampliar las alternativas productivas de una región históricamente vinculada con el petróleo convencional.

Sin embargo, todavía es necesario distinguir entre los proyectos en evaluación, las campañas efectivamente contratadas y los resultados que permitan determinar la viabilidad comercial de los desarrollos.

La pregunta para las autoridades es concreta: ¿qué inversiones tienen compromisos definidos, cuáles están en etapa de evaluación y en qué plazos podrían comenzar las nuevas perforaciones?

Sur Río Deseado Este: tecnología multilateral para evaluar petróleo pesado

El tercer proyecto propone un camino tecnológico diferente.

Sur Río Deseado Este fue adjudicado a Alianza Petrolera Argentina S.A. y contempla incorporar tecnología de perforación multilateral desarrollada en Canadá para evaluar el potencial del área.

La iniciativa prevé utilizar un equipo adaptado a esta modalidad de perforación, con trabajos anunciados para 2027. La técnica permite desarrollar distintas ramas desde una perforación principal y busca ampliar el contacto con el reservorio.

La propuesta también contempla capacitación de trabajadores argentinos y santacruceños y la generación de actividad para empresas vinculadas con la operación.

El interés no reside solamente en la inversión comprometida. También habrá que observar cómo se adapta la tecnología a las condiciones geológicas locales, cuáles son los resultados obtenidos y qué posibilidades existen de replicar el método en otros yacimientos.

Inversión, trabajo y recuperación productiva

Santa Cruz enfrenta el desafío de atraer capitales para explorar nuevas oportunidades mientras reorganiza la operación de áreas maduras y atiende obligaciones ambientales vinculadas con la actividad anterior.

En ese contexto, los proyectos exploratorios deben evaluarse con una mirada integral. La inversión inicial es importante, pero también lo son la continuidad de los programas, la contratación de servicios, la formación de personal y la capacidad de sostener actividad una vez finalizada la etapa inicial.

Para los trabajadores petroleros y las empresas de servicios, el interrogante es cuándo los anuncios se traducirán en operaciones concretas.

Para las autoridades, el desafío es ofrecer condiciones que permitan financiar proyectos de riesgo exploratorio sin generar expectativas de producción o empleo que todavía no están garantizadas.

La pregunta que Santa Cruz debe responder

La presencia provincial en la AOG Patagonia constituye una oportunidad para presentar sus recursos ante potenciales socios e inversores. Pero la competencia por el capital exige información técnica, reglas claras y cronogramas verificables.

Palermo Aike, D-129 y Sur Río Deseado Este tienen características diferentes y no deben evaluarse como si fueran un único proyecto. Cada uno requiere inversiones, tecnologías y tiempos propios.

La cuestión central es si Santa Cruz podrá convertir estas iniciativas en una cartera sostenida de proyectos exploratorios y, posteriormente, en desarrollos comerciales.

Desde Neuquén, donde la industria conoce de primera mano la escala que puede alcanzar el no convencional, el seguimiento de estas iniciativas permite observar cómo otras provincias productoras buscan construir su propia etapa de crecimiento.

La exploración abre una posibilidad. Los resultados técnicos, la inversión sostenida y la actividad efectiva determinarán si esa posibilidad se transforma en una nueva realidad petrolera para Santa Cruz.

Fuente: VMO

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