
Vaca Muerta mueve mucho más que petróleo
YPF proyecta exportaciones récord y la cadena de valor busca crecer.
La segunda jornada de la AOG Patagonia 2026 reunió a ejecutivos, operadoras, empresas de servicios y dirigentes políticos en Neuquén. Horacio Marín anticipó exportaciones argentinas por más de US$ 58.000 millones y confirmó que el VMOS apunta a comenzar a exportar en marzo de 2027. Mientras avanza el GNL desde Río Negro, proveedores de la región amplían sus flotas, desarrollan nuevas soluciones y buscan oportunidades dentro de una industria que exige cada vez más escala.
NEUQUÉN.— Vaca Muerta dejó de ser solamente una promesa geológica para convertirse en un factor que reorganiza inversiones, infraestructura y negocios en buena parte de la Patagonia. La segunda jornada de la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026 volvió a mostrar esa transformación: junto con las grandes operadoras, una extensa red de empresas de servicios, logística, transporte, tecnología y financiamiento busca posicionarse para acompañar la expansión energética.
La exposición, organizada por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) en el Espacio DUAM, reúne a cerca de 550 empresas y concentra durante cuatro jornadas a referentes de una actividad que aspira a aumentar la producción y consolidar a la Argentina como exportadora de hidrocarburos.
Entre los protagonistas de este martes 20 de octubre estuvieron el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín; el CEO de Southern Energy, Rodolfo Freyre; representantes de compañías internacionales de servicios petroleros y dirigentes de Neuquén y Río Negro. La visita del embajador estadounidense Peter Lamelas añadió una dimensión diplomática a una agenda atravesada por la expansión productiva y la búsqueda de nuevos mercados.
Marín puso el foco en las exportaciones y el VMOS
Uno de los anuncios destacados de la jornada llegó de Horacio Marín, quien anticipó que la Argentina podría generar más de US$ 58.000 millones en exportaciones, según declaraciones difundidas por Diario Río Negro.
El titular de YPF también señaló que las exportaciones a través del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) comenzarían en marzo de 2027.
La fecha es relevante para la industria porque el proyecto busca ampliar la capacidad de evacuación del petróleo producido en la Cuenca Neuquina y facilitar su salida hacia los mercados internacionales desde la costa de Río Negro.
El oleoducto forma parte de una transformación que excede la actividad en los yacimientos. Para sostener un crecimiento significativo de las exportaciones se necesitan sistemas de transporte, terminales, capacidad de almacenamiento y logística marítima que funcionen de manera coordinada.
Las proyecciones exportadoras, sin embargo, deben leerse como objetivos sujetos a la ejecución de los proyectos, la evolución de la producción y las condiciones de los mercados. El desafío será convertir esos anuncios en infraestructura operativa, volúmenes efectivamente exportados e ingresos sostenibles para el país.
El GNL busca cambiar el mapa energético de Río Negro
Otra de las piezas centrales de la nueva etapa es la exportación de gas natural licuado desde el golfo San Matías.
Rodolfo Freyre, CEO de Southern Energy, se refirió al avance de las iniciativas que impulsa el consorcio. Entre las novedades mencionadas se encuentra el reacondicionamiento en Singapur del buque de licuefacción Hilli Episeyo, previsto para incorporarse al proyecto en la costa rionegrina. Un segundo buque se sumaría hacia fines de 2028.
El esquema busca aprovechar los recursos gasíferos argentinos y abrir una vía de exportación que permita colocar volúmenes en mercados internacionales, especialmente cuando la demanda externa y la infraestructura disponible hagan viable el negocio.
Para Río Negro, estos proyectos representan una oportunidad para ampliar su papel en la industria energética. La provincia no solo puede funcionar como territorio de paso de los hidrocarburos producidos en Neuquén: también aspira a consolidarse como plataforma de exportación, con actividad portuaria, logística y nuevos servicios asociados.
La magnitud de esa oportunidad dependerá de la concreción de las inversiones, los contratos comerciales y las obras necesarias para alimentar los proyectos con gas suficiente.
La actividad también se mide en camiones, equipos y servicios
Mientras las grandes compañías proyectan nuevos volúmenes de producción y exportación, las empresas proveedoras deben resolver las necesidades cotidianas de una operación que demanda cada vez más recursos.
Un ejemplo es TSB, compañía de servicios con presencia en perforación, fractura y producción. Su gerente de Operaciones, Jeremías Acconci, detalló que la empresa cuenta con una flota superior a los mil vehículos, incluidos más de 600 equipos pesados, y que durante este año incorporó 40 camiones nuevos para acompañar el crecimiento de su actividad en Vaca Muerta.
La inversión en transporte y equipos refleja una característica de la industria no convencional: aumentar la producción exige movilizar personal, herramientas, materiales y servicios en operaciones de alta intensidad.
El crecimiento también alcanza a empresas tecnológicas y de servicios como Baker Hughes, que participa en distintos segmentos de la industria energética, y a firmas regionales que adaptan su oferta a los requerimientos de las operadoras y contratistas.
En este escenario, la competitividad no depende únicamente del tamaño de una empresa. También cuentan la disponibilidad de equipos, el mantenimiento, la seguridad operativa, los tiempos de respuesta y la capacidad para cumplir con las exigencias de cada contrato.
NAO: una refinería regional que busca nuevos mercados
La expansión de Vaca Muerta también impacta sobre compañías vinculadas al procesamiento y la comercialización de combustibles.
Rodrigo Arias, gerente de Nuevos Negocios de New American Oil (NAO), explicó que la empresa, con base en Plaza Huincul, alcanzó récords impulsados por la actividad energética y proyecta expandirse hacia Chile.
La compañía produce combustibles de nicho y dispone de logística propia. Su trayectoria muestra cómo el desarrollo no convencional puede generar oportunidades más allá de la perforación, al incrementar la demanda de combustibles, transporte y soluciones industriales.
La expansión hacia otros mercados, de concretarse, abriría una nueva etapa para una firma regional que busca aprovechar sus capacidades productivas y comerciales.
Pero el caso también deja una cuestión de fondo: para que el crecimiento energético se transforme en desarrollo industrial, es necesario que las empresas de la región puedan ampliar su escala, acceder a capital y competir en mercados cada vez más exigentes.
El crecimiento necesita parques industriales y planificación urbana
La expansión de la actividad no se limita a los yacimientos ni a las instalaciones petroleras. También modifica las necesidades de las ciudades y los municipios que reciben inversiones, trabajadores y nuevas empresas.
El intendente de Neuquén, Mariano Gaido, destacó el crecimiento de la ciudad y la importancia de sostenerlo mediante planificación y obras. También se refirió al Parque Industrial Neuquén, cuya primera etapa superó las 1.370 hectáreas inscriptas, y a los beneficios previstos para las empresas que se radiquen allí.
En General Roca, la intendenta María Emilia Soria planteó la vinculación de los parques industriales de la ciudad con la expansión energética y destacó la posibilidad de mejorar la conexión con Añelo mediante el denominado corredor de las arenas.
Estas iniciativas reflejan una competencia territorial que empieza a tomar fuerza: las ciudades buscan atraer empresas y capturar parte de la actividad económica que genera Vaca Muerta.
La oportunidad, sin embargo, requiere planificación. El crecimiento industrial necesita accesos viales, servicios, energía, suelo disponible, infraestructura urbana y condiciones adecuadas para que las empresas puedan operar. Sin esa base, la expansión puede aumentar la presión sobre las ciudades sin generar todos los beneficios esperados.
Las pymes también necesitan financiamiento
En la cadena de valor participan empresas de perfiles muy diferentes. Algunas suministran geomembranas para las piletas de agua utilizadas en la fractura hidráulica; otras aportan equipos de generación, ingeniería en seguridad, transporte corporativo, hotelería, combustibles o servicios financieros.
La diversidad de actividades muestra que el negocio energético tiene un efecto multiplicador, pero también que no todos los proveedores cuentan con la misma capacidad para invertir y crecer.
Una pyme que necesita incorporar maquinaria, ampliar una flota o contratar personal debe disponer de capital de trabajo y financiamiento compatible con los plazos de pago de sus clientes. Si no puede financiar su expansión, corre el riesgo de quedar afuera incluso cuando la demanda del sector crece.
Por eso, el acceso al crédito y al mercado de capitales es una cuestión estratégica para la cadena de valor. No alcanza con que aumente la actividad de las operadoras: los proveedores deben tener herramientas para acompañar ese ritmo sin comprometer su equilibrio financiero.
El desarrollo energético será más sólido si una parte creciente de las oportunidades alcanza a las empresas regionales, que conocen el territorio, generan empleo y sostienen capacidades productivas locales.
Estados Unidos y la dimensión internacional de Vaca Muerta
La visita de Peter Lamelas, embajador de Estados Unidos en Argentina, fue otro de los acontecimientos destacados de la jornada. El diplomático manifestó su confianza en el potencial de Vaca Muerta y en los beneficios que puede generar para el país.
Su presencia se produjo en un contexto de interés internacional por los recursos argentinos y por los proyectos destinados a ampliar las exportaciones de petróleo y gas.
La participación de empresas globales de servicios y tecnología demuestra que el desarrollo no convencional requiere conocimiento especializado, equipamiento y soluciones que acompañen operaciones de gran escala.
El desafío para la Argentina es aprovechar ese interés para fortalecer sus capacidades productivas. La llegada de empresas extranjeras puede contribuir con tecnología, inversión y experiencia, pero el impacto sobre el empleo y la industria nacional dependerá también de la integración de proveedores locales y de la formación de trabajadores especializados.
Vaca Muerta necesita una cadena de valor a la altura de su crecimiento
La segunda jornada de la AOG Patagonia dejó una imagen de una industria que busca ampliar sus fronteras. YPF proyecta mayores exportaciones, el VMOS se acerca a una etapa decisiva, los proyectos de GNL avanzan en la planificación y las empresas de servicios invierten para responder a una demanda creciente.
Al mismo tiempo, Neuquén y Río Negro compiten por infraestructura, empresas y actividad económica. Las pymes intentan ampliar su participación y los municipios deben prepararse para acompañar un desarrollo que cambia la escala de la región.
La discusión central ya no consiste únicamente en cuánto petróleo y gas puede producir la Argentina. También importa cuánto valor agregado puede generar, qué proporción de los negocios queda en manos de empresas nacionales y cuántos puestos de trabajo sostenibles pueden crearse alrededor de los recursos.
Vaca Muerta tiene potencial para impulsar una transformación económica de gran alcance. Pero esa posibilidad no se concreta automáticamente: requiere infraestructura, financiamiento, planificación, tecnología y una política industrial capaz de integrar a la cadena de valor.
El desafío es que el crecimiento de los hidrocarburos no termine solamente en más exportaciones, sino también en más empresas competitivas, más trabajo calificado y mayor desarrollo productivo para Neuquén, Río Negro y toda la Argentina.
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Energía, industria, trabajo y desarrollo para la Argentina.
Fuente: VMO