
La carrera por el millón de barriles ya empezó
Milei puso a Vaca Muerta como modelo de país.
En la apertura de la AOG Patagonia 2026, el Presidente defendió el cambio de reglas económicas, reivindicó el RIGI y anticipó una nueva etapa de exportaciones de petróleo y gas. Con la producción en niveles récord y proyectos de infraestructura que buscan ampliar la salida al mundo, Neuquén enfrenta el desafío de transformar el boom energético en desarrollo industrial, empleo y crecimiento sostenible.
ANÁLISIS | VACAMUERTAONLINE.COM.AR
NEUQUÉN.— “A todos los argentinos les digo: miremos a Neuquén y busquemos replicar esto en todo el país”. Javier Milei eligió esa frase para cerrar su discurso en la apertura de la Argentina Oil & Gas Expo Patagonia 2026 y convertir a Vaca Muerta en la principal bandera energética de su programa económico.
El mensaje presidencial tuvo un protagonista indiscutido: una industria que dejó de ser una promesa para convertirse en uno de los motores de la economía argentina. El crecimiento de la producción petrolera, la recuperación de la capacidad exportadora y los proyectos de infraestructura para transportar hidrocarburos hacia los mercados internacionales colocan a la cuenca neuquina ante una nueva escala de desarrollo.
Según los datos expuestos por el mandatario, Vaca Muerta pasó de producir unos 310.000 barriles diarios en promedio durante 2023 a superar los 670.000 en agosto de 2026. En el conjunto del país, la producción alcanzó aproximadamente los 932.000 barriles diarios.
“Hoy por primera vez en la historia nos encontramos a pocos pasos del millón de barriles diarios”, afirmó.
Pero el Presidente no se limitó a presentar cifras. También defendió el cambio de reglas económicas, destacó el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), elogió al gobernador Rolando Figueroa y cuestionó a quienes advierten sobre los riesgos de su política cambiaria.
La AOG se convirtió así en una vidriera industrial y, al mismo tiempo, en un escenario para defender un modelo de país.
Desde la mirada de VacaMuertaOnline, la pregunta central es qué viene después de los récords: ¿puede la Argentina convertir el crecimiento energético en una transformación productiva que alcance a los trabajadores, las empresas nacionales y las comunidades de la región?
Del récord petrolero a una Argentina exportadora
La expansión de Vaca Muerta está modificando el balance energético argentino. El aumento de la producción no convencional permite ampliar las exportaciones, reducir la necesidad de importar combustibles y generar nuevas fuentes de ingreso de divisas.
Milei sostuvo que las exportaciones de petróleo pasaron de unos 128.000 barriles diarios en 2023 a un promedio muy superior durante 2026, con registros próximos a los 330.000 barriles diarios en julio.
El salto productivo es consecuencia de una combinación de factores: inversiones, perforación horizontal, fractura hidráulica, mejoras operativas, aprendizaje técnico y una mayor concentración de recursos en los desarrollos de mayor productividad.
El Gobierno atribuye una parte central de esa transformación a sus decisiones económicas. En particular, el Presidente reivindicó la liberación del precio del petróleo y la eliminación del denominado barril criollo.
“Toda la revolución que estamos viendo en el plano energético arrancó con un punto del Decreto 70/23, que fue eliminar el barril criollo”, afirmó.
La política de precios y las condiciones para invertir forman parte de la discusión sobre la competitividad del sector. Sin embargo, la evolución de Vaca Muerta también tiene raíces en inversiones anteriores, infraestructura existente y años de desarrollo tecnológico y experiencia de las empresas y los trabajadores.
El resultado es una industria que hoy tiene la posibilidad de producir a una escala muy superior y de consolidar a la Argentina como proveedor regional de hidrocarburos.
La meta del millón de barriles diarios representa un nuevo horizonte. Para alcanzarlo y sostenerlo, será necesario que la infraestructura de transporte, almacenamiento y exportación crezca al mismo ritmo que la producción.
El gas, de las importaciones a la disputa por los mercados
Si el petróleo explica una parte del cambio energético, el gas natural representa otra de las grandes oportunidades de Vaca Muerta.
Durante su discurso, Milei recordó los años en que la Argentina importaba gas desde Bolivia y recurría a buques de gas natural licuado para atender la demanda durante los inviernos.
“Era como morirse de sed a la orilla de un lago”, expresó al referirse a la paradoja de importar energía mientras el país disponía de enormes recursos de shale gas.
El mandatario destacó la reversión del flujo de gas hacia el norte y los envíos a Brasil a través de Bolivia. También mencionó los mercados de Chile y Uruguay como destinos de la producción argentina.
Según las cifras que presentó, el país exportó durante el último año un promedio cercano a los ocho millones de metros cúbicos diarios, con picos superiores a los diez millones.
La transformación es relevante porque el gas puede convertirse en una fuente sostenida de divisas y en una herramienta para fortalecer la integración energética regional.
Sin embargo, el desafío consiste en garantizar el abastecimiento interno durante los períodos de mayor demanda y, al mismo tiempo, desarrollar capacidad exportadora durante todo el año.
Los gasoductos, las plantas de tratamiento y los proyectos de licuefacción serán determinantes para pasar de las exportaciones regionales a una presencia más amplia en el mercado internacional.
RIGI: los grandes capitales y la prueba de los resultados
Milei dedicó una parte central de su discurso al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones.
Según el Presidente, existen más de US$ 210.000 millones en proyectos anunciados bajo el esquema, de los cuales aproximadamente el 45% corresponde al petróleo y al gas.
“Podemos afirmar que se trata de la política industrial y de desarrollo más importante de la historia argentina”, sostuvo.
El argumento oficial es que los proyectos de gran escala necesitan estabilidad normativa, previsibilidad tributaria y condiciones competitivas para atraer capital internacional. En una industria que requiere inversiones millonarias y largos períodos de recuperación, esas variables tienen un peso significativo.
Milei también rechazó las críticas por el eventual costo fiscal del régimen.
“¿Cómo puede tener costo fiscal una inversión que sin el RIGI jamás se hubiera hecho?”, preguntó.
La discusión económica, sin embargo, exige distinguir entre anuncios, proyectos aprobados, decisiones finales de inversión y obras efectivamente ejecutadas.
El volumen de capital anunciado constituye una señal de interés, pero el impacto definitivo deberá medirse por las inversiones realizadas, la producción adicional, las exportaciones, los puestos de trabajo y la integración de proveedores nacionales.
También será necesario evaluar los beneficios fiscales concedidos y la capacidad de la economía argentina para retener una parte significativa del valor generado.
El desafío no es solamente atraer capitales, sino lograr que cada proyecto contribuya a construir una estructura productiva más sólida.
VMOS: la salida del petróleo hacia el mundo
Entre las obras estratégicas destacadas por el Presidente se encuentra el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), diseñado para conectar la cuenca neuquina con Punta Colorada, en Río Negro.
Milei mencionó una inversión cercana a los US$ 3.000 millones y estimó que la infraestructura podría habilitar exportaciones del orden de los US$ 15.000 millones anuales.
La relevancia del proyecto va más allá del volumen de petróleo que pueda transportar. Una mayor capacidad de evacuación permite reducir restricciones logísticas y abre la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos productivos con orientación exportadora.
La infraestructura es una condición indispensable para sostener la expansión de Vaca Muerta. Si la producción aumenta más rápido que la capacidad de transporte, la industria puede encontrar límites para comercializar sus volúmenes.
Por eso, el desarrollo de oleoductos, terminales portuarias e instalaciones de almacenamiento forma parte de la misma estrategia que la perforación de nuevos pozos.
El futuro exportador de la Argentina también se juega en Río Negro, en sus puertos y en la capacidad de conectar la producción neuquina con los mercados internacionales.
GNL: la apuesta para llevar el gas argentino a Europa
El Presidente también destacó los proyectos destinados a convertir el gas de Vaca Muerta en gas natural licuado para su comercialización internacional.
Durante su exposición anticipó exportaciones de GNL hacia Europa y mencionó un contrato superior a los US$ 7.000 millones vinculado a un proyecto de licuefacción frente al golfo San Matías, con Alemania como destino previsto.
Además, puso el foco en Argentina LNG, la iniciativa impulsada por YPF junto con Eni y XRG, que contempla una inversión anunciada de US$ 51.000 millones.
Según las proyecciones presentadas por Milei, el proyecto podría generar hasta 40.000 puestos de trabajo y aportar hasta US$ 10.000 millones anuales en exportaciones.
Si estas iniciativas avanzan conforme a sus planes, la Argentina podría ampliar significativamente su participación en el mercado internacional del gas.
Pero la dimensión de los proyectos exige financiamiento, contratos comerciales, infraestructura, capacidad de licuefacción y una ejecución coordinada durante varios años.
Las proyecciones representan una oportunidad, no resultados garantizados. La diferencia estará en la capacidad de transformar los anuncios en instalaciones operativas y exportaciones sostenidas.
Figueroa y el modelo neuquino
El Presidente elogió especialmente al gobernador Rolando Figueroa, a quien reconoció por acompañar las reformas nacionales y adherir al RIGI.
“Quiero reconocer al gobernador Figueroa, porque entendió mejor que nadie que la mejor ayuda que se le puede dar a quien quiere invertir es no ponerle palos en la rueda”, afirmó.
El reconocimiento refleja la importancia de la coordinación entre Nación y provincia para desarrollar una industria que requiere infraestructura, permisos, logística y planificación a largo plazo.
Neuquén ocupa una posición privilegiada en esta transformación, pero también enfrenta una presión creciente sobre sus ciudades y servicios.
El crecimiento de la actividad demanda viviendas, rutas, transporte, energía, agua e infraestructura urbana. En Neuquén capital y Añelo, la expansión económica obliga a pensar cómo acompañar el movimiento de trabajadores y empresas sin deteriorar las condiciones de vida de la población.
El desarrollo energético no puede evaluarse solamente por la cantidad de inversiones que llegan. También debe medirse por la capacidad de transformar ese crecimiento en servicios, infraestructura y oportunidades para las comunidades.
La provincia tiene la posibilidad de utilizar la expansión hidrocarburífera como plataforma para diversificar su economía y consolidar nuevas actividades industriales.
Los trabajadores: la fuerza detrás de la productividad
En uno de los pasajes de su discurso, Milei reconoció el papel de los trabajadores petroleros y afirmó que nada de lo alcanzado sería posible sin quienes se levantan de madrugada para ir al pozo.
La referencia pone en primer plano una dimensión central de la industria: la productividad de Vaca Muerta depende tanto de la inversión y la tecnología como de la experiencia de los equipos de trabajo.
Perforación, fractura, control de sólidos, tratamiento de fluidos, mantenimiento, transporte y seguridad operacional integran una cadena que necesita personal capacitado y operaciones coordinadas.
La mejora de la eficiencia exige formación técnica, innovación y organización. Pero también requiere dotaciones adecuadas, prevención de incidentes y reconocimiento de las responsabilidades de cada puesto.
La expansión del sector debería abrir oportunidades para que más trabajadores accedan a empleos calificados y para que las empresas nacionales desarrollen capacidades competitivas.
El verdadero desarrollo energético no se mide solamente en barriles extraídos: también se construye con conocimiento técnico, trabajo seguro y empleo sostenible.
La inflación, el dólar y la disputa económica
La AOG también fue escenario de una defensa política del programa económico nacional.
Milei cuestionó a quienes reclaman una corrección cambiaria y sostuvo que las exportaciones están creciendo más rápido que el producto bruto interno. Además, afirmó que la inflación mensual se encuentra por debajo del 2%, en torno al 1,7%, según los datos que citó durante su exposición.
Sus declaraciones buscaron reforzar la idea de que la estabilidad macroeconómica y el control de la inflación son condiciones necesarias para sostener las inversiones.
Sin embargo, para las empresas y los trabajadores de la cuenca, el escenario económico también se expresa en los costos operativos, los salarios, el financiamiento, los alquileres y el poder adquisitivo.
La competitividad de Vaca Muerta dependerá de una combinación de factores: productividad, infraestructura, estabilidad económica, acceso a mercados y capacidad para mantener una cadena de proveedores sólida.
El desafío consiste en que la mejora de los indicadores macroeconómicos se traduzca en condiciones sostenibles para producir, invertir y trabajar.
¿Puede haber mil Vaca Muerta en la Argentina?
Milei propuso extender el modelo de crecimiento a otras actividades, entre ellas la minería, el cobre, el litio, el uranio, el agro y la tecnología.
La idea es que los recursos naturales y las ventajas competitivas de cada región puedan convertirse en nuevos motores de inversión y exportación.
Pero replicar la experiencia neuquina no significa que todas las provincias deban seguir exactamente el mismo camino. Cada territorio tiene condiciones geológicas, capacidades industriales y necesidades diferentes.
Lo que sí puede reproducirse es la búsqueda de inversiones productivas, reglas previsibles, capacitación profesional, infraestructura y desarrollo de proveedores nacionales.
Para Neuquén, el reto consiste en aprovechar la expansión de los hidrocarburos para construir una economía más diversificada. Para el resto del país, la oportunidad está en integrarse a las cadenas de valor mediante la fabricación de equipos, la logística, los servicios especializados y la tecnología.
La Argentina puede aprovechar mejor sus recursos naturales, pero necesita convertir esa riqueza en capacidades que permanezcan más allá de cada ciclo económico.
La verdadera medida del éxito
La apertura de la AOG Patagonia 2026 dejó una definición política contundente: el Gobierno quiere que Vaca Muerta sea el ejemplo de su modelo económico y el punto de partida para una nueva etapa de crecimiento nacional.
La oportunidad energética es real. También lo son los desafíos de infraestructura, financiamiento, empleo y desarrollo territorial.
El millón de barriles diarios, los proyectos de GNL y las nuevas vías de exportación pueden marcar un antes y un después para la economía argentina. Pero el éxito definitivo dependerá de cuánto de esa expansión se transforme en inversión ejecutada, producción competitiva, empleo de calidad y actividad industrial.
Neuquén tiene recursos, experiencia y una posición estratégica para liderar esta transformación. El próximo paso es convertir esas ventajas en desarrollo duradero.
Vaca Muerta ya demostró que la Argentina puede producir más. Ahora debe demostrar que puede generar más industria, más empleo calificado y más oportunidades para su gente.
Porque el petróleo se extrae de la tierra, el gas se transporta por ductos y las exportaciones se contabilizan en dólares. Pero el desarrollo de un país se mide por lo que esa riqueza deja en su sociedad.
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Fuente: VMO