
VMOS apunta al millón de barriles diarios
Vaca Muerta acelera su salto exportador.
YPF y las empresas que integran el consorcio Vaca Muerta Oil Sur analizan ampliar la capacidad del oleoducto hasta un millón de barriles diarios. La iniciativa busca acompañar el crecimiento de la producción de petróleo, potenciar las exportaciones desde Río Negro y evitar que la falta de infraestructura limite el desarrollo de la formación neuquina.
La expansión de Vaca Muerta abre una nueva etapa para la infraestructura energética argentina. El consorcio del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) evalúa elevar su capacidad de transporte hasta un millón de barriles diarios, una ampliación que reforzaría el perfil exportador del petróleo producido en la cuenca Neuquina.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó que las compañías involucradas analizan esa posibilidad. El objetivo es acompañar el crecimiento proyectado de la producción y ampliar la capacidad de evacuación hacia la costa atlántica de Río Negro.
La discusión refleja un cambio de escala en la industria: además de perforar más pozos y mejorar la productividad, el sector necesita oleoductos, estaciones de bombeo, almacenamiento y terminales capaces de llevar grandes volúmenes de crudo hasta los mercados internacionales.
Un salto desde los 550.000 barriles diarios
La primera etapa del VMOS fue diseñada para transportar aproximadamente 550.000 barriles diarios. Las alternativas de expansión contempladas hasta ahora apuntaban a elevar ese volumen hacia los 700.000 o 750.000 barriles por día.
La posibilidad de alcanzar un millón de barriles diarios supone una escala superior y requerirá evaluar las necesidades adicionales de bombeo, almacenamiento y operación de todo el sistema.
El oleoducto conectará la cuenca Neuquina con Punta Colorada, en el área de Sierra Grande, Río Negro, donde se desarrolla una terminal marítima preparada para exportar petróleo a gran escala.
Según las previsiones comunicadas por Marín, los primeros embarques a través del sistema se esperan hacia fines de 2026 o comienzos de 2027, de acuerdo con el avance de las obras y la puesta en marcha de las instalaciones.
La ampliación todavía se encuentra en etapa de evaluación. Por eso, el millón de barriles diarios debe entenderse como un objetivo en análisis y no como una capacidad ya construida o confirmada.
Punta Colorada, la salida del petróleo neuquino al mundo
La terminal de Punta Colorada es una pieza estratégica del proyecto. Su diseño contempla la operación con buques petroleros de gran porte, incluidos los VLCC (Very Large Crude Carriers), que pueden transportar cargamentos de hasta aproximadamente dos millones de barriles.
La posibilidad de concentrar grandes volúmenes en cada embarque permitiría mejorar la eficiencia logística y facilitar el acceso del crudo argentino a compradores internacionales.
Para Río Negro, el desarrollo representa una transformación de su infraestructura energética y portuaria. Para Neuquén, significa contar con una vía adicional de evacuación que acompañe el crecimiento de la producción no convencional.
Una eventual ampliación de VMOS también podría exigir nuevas estaciones de bombeo, mayor almacenamiento y adecuaciones operativas. Entre las instalaciones del sistema se encuentra la estación de Chelforó, mientras que las necesidades definitivas de expansión dependerán de la ingeniería que adopten las empresas.
La Argentina proyecta exportar 1,3 millones de barriles diarios
Marín estimó que el país podría llegar a exportar alrededor de 1,3 millones de barriles diarios de petróleo cuando se consoliden las principales vías de evacuación.
La proyección contempla el aporte del VMOS, los sistemas de transporte vinculados con Bahía Blanca y los envíos de crudo hacia Chile.
Para alcanzar ese volumen no bastará con ampliar un solo oleoducto. Será necesario coordinar el crecimiento de la producción con la capacidad de transporte, las instalaciones de almacenamiento, las terminales de exportación y la demanda internacional.
La infraestructura se convirtió en una variable decisiva para Vaca Muerta. Si la producción crece más rápido que los sistemas de evacuación, la industria puede enfrentar restricciones logísticas que limiten el ritmo de desarrollo de los pozos.
El VMOS busca anticiparse a ese escenario y consolidar una salida exportadora de mayor escala para el petróleo argentino.
YPF reduce los tiempos de desarrollo de los pozos
Marín también destacó las mejoras operativas de YPF en la formación neuquina. Según sus declaraciones, la compañía redujo de 312 a 193 días el tiempo necesario para completar un conjunto de cuatro pozos.
La reducción de los plazos permite acelerar la puesta en producción, aprovechar mejor los equipos y disminuir el capital inmovilizado durante el desarrollo de los proyectos.
El ejecutivo sostuvo que esas mejoras permitieron reducir en más de US$1.000 millones las necesidades de capital de trabajo. La cifra corresponde a la estimación difundida por la compañía.
Marín agregó que YPF cuenta con un inventario de más de 10.000 pozos potenciales y proyectó inversiones superiores a US$150.000 millones para desarrollar esos recursos a lo largo del tiempo. Se trata de estimaciones que dependen de las condiciones económicas, operativas y comerciales futuras.
La productividad de los equipos, la eficiencia de las fracturas y la reducción de los tiempos de perforación son factores centrales para sostener la competitividad del shale argentino.
La ventaja geológica no elimina el desafío de los costos
El titular de YPF sostuvo que Vaca Muerta presenta condiciones geológicas favorables frente a otras formaciones no convencionales. Sin embargo, señaló que Estados Unidos mantiene ventajas derivadas de la escala de su industria y de una cadena de proveedores más desarrollada.
La competitividad no depende solamente de la calidad del recurso. También requiere disponibilidad de equipos, servicios especializados, financiamiento, tecnología e infraestructura para operar de manera continua.
En ese contexto, los costos de perforación y fractura tienen un peso determinante. Marín mencionó cifras de referencia para ilustrar la evolución de los costos en distintas operaciones, aunque las comparaciones entre países y períodos deben tomarse con cautela, porque pueden responder a condiciones técnicas y comerciales diferentes.
El desafío argentino consiste en mantener la reducción de costos mientras crece la actividad y se amplían los mercados de exportación.
Biocombustibles: otra apuesta de inversión
La estrategia de YPF también contempla proyectos fuera del petróleo y el gas. Marín mencionó una inversión estimada en US$400 millones para un complejo de biocombustibles en Santa Fe, con el objetivo de alcanzar exportaciones por US$500 millones en 2030.
La iniciativa busca diversificar las oportunidades de negocio y sumar valor agregado a la producción energética. Su impacto dependerá de la concreción del proyecto, la demanda internacional y las condiciones de competitividad.
El desafío: transformar el petróleo en exportaciones
La posibilidad de llevar el VMOS hasta un millón de barriles diarios refleja la escala que comienza a proyectarse para Vaca Muerta. El crecimiento de la producción necesita una infraestructura capaz de acompañarlo, desde los campos de Neuquén hasta los puertos de salida.
La ampliación del oleoducto, la terminal de Punta Colorada y la logística marítima forman parte de una misma estrategia: convertir los recursos no convencionales en exportaciones sostenidas y mayores ingresos de divisas.
Pero el resultado dependerá de inversiones concretas, plazos de obra, capacidad operativa y demanda internacional. La infraestructura no es un complemento secundario del desarrollo petrolero: es una condición necesaria para que el aumento de la producción llegue efectivamente al mercado.
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Fuente: VMO