
Temblor financiero global
El petróleo se dispara más de 6% tras la ruptura del cese el fuego entre EE.UU. e Irán.
El barril de Brent rozó los USD 79 y el WTI escaló a USD 75 luego de que Donald Trump afirmara en la cumbre de la OTAN que el acuerdo con Teherán "se terminó". Los ataques en el estratégico estrecho de Ormuz reavivaron el temor a un shock de oferta global y provocaron una fuerte ola de ventas en las bolsas de Nueva York, Europa y Asia.
Los mercados energéticos mundiales entraron en zona de alta volatilidad este miércoles tras una brusca escalada geopolítica en Medio Oriente. El precio del petróleo registró un salto superior al 6% en una sola jornada, reaccionando de forma inmediata a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien dio por finalizado el frágil cese el fuego con Irán tras nuevos incidentes militares en rutas de navegación clave.
El crudo de referencia internacional, el Brent, avanzó un 6,3% para establecerse en USD 78,80 por barril, mientras que el indicador estadounidense West Texas Intermediate (WTI) —de estrecho seguimiento por los operadores del mercado local— trepó un 6,4% hasta los USD 75,00. Este repunte interrumpe la tendencia a la baja que venían mostrando ambos contratos en las últimas semanas, luego de haber perforado la barrera de los USD 100 tras el estallido del conflicto a fines de febrero.
Escala de precios y desplome bursátil
La incertidumbre sobre el abastecimiento de crudo y gas natural licuado (GNL) impactó con fuerza en las principales plazas financieras del mundo, donde los inversores buscaron refugio seguro, desprendiéndose de activos de riesgo:
- Wall Street en rojo: Los contratos a futuro del S&P 500 retrocedieron 1%, mientras que los del Dow Jones cedieron un 1,3%. El índice de volatilidad VIX (conocido como el "índice del miedo") experimentó un salto del 13%.
- Saturación en Europa: Las acciones del Viejo Continente cayeron un 1,6% en promedio. El índice alemán DAX lideró las pérdidas con un desplome del 2,4%, seguido por el CAC 40 de París (-2,2%) y el FTSE 100 de Londres (-1,7%).
- Efecto dominó en Asia: El Nikkei de Tokio retrocedió un 2,1%, mientras que el Kospi surcoreano sufrió una dura caída del 5,4%, arrastrado por gigantes tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial como Samsung (-6,3%) y SK Hynix (-5,7%). En contraposición, Hong Kong avanzó un 3% apuntalado por firmas locales de tecnología.
El estrecho de Ormuz, el gran cuello de botella
La nueva fase de tensión se desencadenó tras una ofensiva de Estados Unidos contra posiciones del régimen de Teherán. La respuesta de Washington llegó luego de que fuerzas iraníes atacaran tres embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz, el paso marítimo más crítico de la industria petrolera global, por donde transita diariamente cerca de una quinta parte del crudo y gas comercializado en el planeta.
El cese el fuego provisional estipulaba el libre tránsito de buques por el estrecho sin el cobro de tasas por un lapso de 60 días. Sin embargo, las discrepancias surgieron cuando Irán intentó imponer controles estrictos sobre las rutas de navegación y amenazó con aranceles fijos.
El último incidente involucró al petrolero qatarí Al Rekayyat, un buque de GNL que navegaba cerca de las costas de Omán fuera de la traza autorizada por Teherán, el cual resultó alcanzado por el fuego y sufrió un incendio a bordo, desatando el repudio internacional de las autoridades de Qatar.
Alarma por las reservas estratégicas
El súbito encarecimiento del barril de crudo encendió alarmas adicionales entre los analistas de Wall Street debido a la vulnerabilidad estructural de las potencias consumidoras frente a interrupciones prolongadas del suministro.
El dato de vulnerabilidad: Las últimas mediciones sectoriales advierten que los inventarios de la Reserva Estratégica de Petróleo de los Estados Unidos (SPR) cayeron a su nivel más bajo desde 1983. Con un colchón de reservas tan ajustado, el mercado global carece de herramientas de amortiguación rápidas, quedando expuesto de forma directa a shocks de oferta derivados del bloqueo de pasos logísticos clave.
Como contrapartida al salto del crudo, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años escaló por séptima rueda consecutiva hasta alcanzar el 4,56%, replicando un movimiento alcista en los títulos públicos de Alemania (3,06%) e Italia (3,9%), reflejando las presiones inflacionarias que esta nueva crisis energética podría inyectar en la economía global durante la segunda mitad del año.
Fuente: VMO