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Un 1° de Mayo con angustia en la industria petrolera: despidos, retiros y un futuro incierto

Desde Salta hasta Tierra del Fuego, miles de trabajadores petroleros enfrentan el Día del Trabajador con incertidumbre.

Un 1° de Mayo con angustia en la industria petrolera: despidos, retiros y un futuro incierto

Desde Salta hasta Tierra del Fuego, miles de trabajadores petroleros enfrentan el Día del Trabajador con incertidumbre.

Entre retiros voluntarios, despidos y suspensiones, la industria atraviesa uno de sus momentos más duros. Vaca Muerta también sufre el ajuste, mientras las promesas de equidad y desarrollo quedan cada vez más lejos.

El Día del Trabajador en la industria petrolera no encuentra este año motivos de celebración. Desde el norte hasta el sur del país, trabajadores y trabajadoras son alcanzados por el mismo viento de crisis: suspensiones, retiros y despidos golpean sin distinción. Incluso Vaca Muerta, que hasta hace poco se mostraba como el motor de esperanza energética, se ve lastimada por ajustes silenciosos, personas en la casa, y telegramas que llegan sin previo aviso.

La situación se replica en toda la geografía energética nacional. En provincias como Salta, Mendoza, Chubut, Santa Cruz o Tierra del Fuego, operadoras se han retirado o están en pleno repliegue. Algunas de las empresas más grandes, que supieron ser símbolo de desarrollo, se han ido sin dejar certezas. En Santa Cruz, los trabajadores esperan con ansiedad los anuncios del 1° de mayo: ¿quién se hará cargo? ¿Habrá alguna continuidad?

Vaca Muerta, el símbolo de la esperanza energética nacional, también fue alcanzada por esta ola. En Neuquén, las desvinculaciones llegaron incluso a empresas clave del servicio, y la incertidumbre se respira tanto en la base como en las oficinas.

Como bien dijo un gobernador que conoce la industria, esto es cíclico: hay momentos de expansión y también de crisis. Sin embargo, lo que preocupa hoy no es solo la caída, sino el tipo de recuperación que se vislumbra. ¿Qué pasará con los trabajadores mayores que entregaron su vida al petróleo y soñaban con jubilarse dignamente? Muchos quedaron mirando al oeste, sabiendo que ya no podrán volver a la torre.

En Santa Cruz, se espera que el 1° de mayo llegue con definiciones. Algunos trabajadores lograron retiros millonarios, pero eso como la  lotería: solo el 4% lográ invertir con éxito ese dinero en un nuevo proyecto productivo. El resto volve al punto de partida, pero esta vez, sin trabajo.

Mientras tanto, la industria se "optimiza": llegan equipos de alta tecnología. Se recortan servicios considerados “no esenciales”, como las mantas oleofílicas para control ambiental, mientras se busca pagar fortunas por maquinaria importada. La lógica es clara: achicar en personas, no en gastos estructurales.

En las provincias del norte, muchas operadoras se retiraron sin dejar alternativas. En otras, hasta las principales contratistas se fueron. Y en Neuquén, donde todos quieren entrar, la “tranquera” solo parece estar abierta para quienes vienen de otros paises. ¿Dónde queda el federalismo? ¿Cuándo se equilibrarán realmente los sueldos entre cuencas?

El trabajador petrolero entrega cuerpo, salud, familia y vida. ¿No merece más que promesas? ¿No merece una verdadera política energética que piense en su gente tanto como en los barriles?

Hoy no se trata solo de celebrar el trabajo, sino de defenderlo. Porque si no se levantan voces desde adentro, la industria terminará siendo un club de pocos donde solo ganan algunos.

Fuente: vmo

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