
Vaca Muerta al Atlántico
Los gigantes noruegos que inician la era offshore del megaoleoducto VMOS.
Con el arribo del buque Skandi Hera a las costas de Río Negro, arranca la fase submarina definitiva para instalar las monoboyas de exportación. Los detalles de una obra de ingeniería colosal en el Golfo San Matías.
PUNTA COLORADA (Río Negro).- El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) acaba de cruzar su frontera más compleja: la marítima. Lejos de las llanuras polvorientas de la Cuenca Neuquina, la logística para transformar a la Argentina en un exportador global de shale oil se trasladó formalmente a las aguas del Atlántico. Con el ingreso del buque de bandera noruega Skandi Hera al Golfo San Matías, comenzó formalmente el despliegue de la infraestructura subacuática que destrabará el cuello de botella que hoy frena el techo productivo del país.
La misión del navío, operado por el especialista internacional DOF Group, no es menor. Transporta en sus bodegas un set de anclaje masivo diseñado para soportar las peores condiciones climáticas del mar patagónico: cadenas de 400 metros de longitud (con un peso por tramo que supera las 70 toneladas) y anclas monumentales de 42 toneladas.
Terminales flotantes: ¿Cómo funcionará el esquema de carga?
A diferencia de los esquemas portuarios tradicionales, el proyecto VMOS prescindirá de muelles rígidos. En su lugar, el sistema utilizará monoboyas offshore ubicadas a una distancia de entre 5 y 9 kilómetros de la costa rionegrina de Punta Colorada.
Las monoboyas actúan como estaciones de transferencia flotantes. Estarán conectadas directamente a los ductos submarinos provenientes de los tanques en tierra. Cuando un buque tanque de gran porte arribe para comprar crudo argentino, se amarrará a estas estructuras y cargará el petróleo de manera directa en alta mar, optimizando tiempos y permitiendo la operación de barcos de calado profundo que no pueden ingresar a puertos convencionales.
El lecho marino donde se asentarán estos gigantes de acero ya fue minuciosamente radiografiado durante cuatro semanas en 2025 por el buque de investigación geotécnica OSV Fugro Resilience, dejando el terreno listo para la campaña de instalación actual.
Logística naval en simultáneo
Para garantizar la precisión milimétrica que exige el anclaje en el Golfo, la contratista DOF Group dispuso un operativo de pinzas con dos embarcaciones complementarias de alta tecnología:
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Skandi Hera (AHTS): Un remolcador especializado en el manejo de anclas en aguas profundas. Con 94 metros de eslora, es la fuerza bruta encargada del posicionamiento de los componentes de 42 toneladas.
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Skandi Patagonia: Un buque multipropósito de soporte técnico que cuenta con sistemas de posicionamiento dinámico de última generación, grúas pesadas y campana de buceo para que los operarios realicen las conexiones e inspecciones bajo el agua.
Especificaciones técnicas del despliegue
| Componente / Activo | Característica Operativa | Función en el Proyecto |
| Buque Skandi Hera | Tipo AHTS (Anchor Handling), 94m eslora | Fondeo y manipulación de anclas |
| Buque Skandi Patagonia | Soporte técnico y campana de buceo | Inspección submarina y conexiones |
| Anclas de fondo | 42 toneladas de peso unitario | Fijación de las monoboyas al lecho |
| Cadenas de amarre | 400 metros de largo ( >70 toneladas) | Vínculo de seguridad ante temporales |
| Distancia a la costa | Entre 5 y 9 kilómetros | Zona de operaciones de buques tanque |
La hoja de ruta de la exportación
El despliegue de los buques noruegos consolida la primera gran ventana de trabajo offshore de 2026. Según los cronogramas técnicos del consorcio a cargo del VMOS, esta etapa se enfocará exclusivamente en fijar las bases de las dos monoboyas operativas.
Sin embargo, el movimiento portuario y naval en Punta Colorada no se detendrá. Para el tercer y cuarto trimestre de 2026 está planificada una segunda campaña en alta mar. En ese periodo se ejecutarán las tareas de tendido de las cañerías submarinas (los pipelines que van bajo el agua) y el acople final del sistema al oleoducto troncal que viene desde Neuquén. Cuando la última válvula se abra, la Patagonia habrá inaugurado una nueva e inédita vía de salida para la energía argentina.
Fuente: VMO