
Vaca Muerta avanza hacia Mendoza
YPF prepara una inversión de US$ 4.500 millones y proyecta 480 perforaciones
El Gobierno mendocino y YPF trabajan para definir un proyecto de desarrollo no convencional que podría ingresar al RIGI. Los estudios provinciales ampliaron casi tres veces el área prospectiva de la formación y estiman 1.220 millones de barriles equivalentes de recursos técnicamente recuperables en el sector analizado. El desafío será convertir ese potencial geológico en reservas, producción, empleo e inversiones concretas.
Vaca Muerta podría abrir una nueva etapa de expansión hacia el sur de Mendoza. La provincia avanza en la evaluación de su potencial no convencional mientras trabaja junto con YPF en un proyecto de gran escala que contempla una inversión superior a los US$ 4.500 millones y unas 480 perforaciones.
La iniciativa fue uno de los ejes de la estrategia energética que Mendoza presentó durante la AOG Patagonia 2026. El objetivo es avanzar en las definiciones técnicas y administrativas necesarias para evaluar su presentación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El gobernador Alfredo Cornejo señaló que la Provincia y YPF establecieron un plazo de tres meses para trabajar sobre las características del proyecto y avanzar en su preparación.
La apuesta tiene una dimensión estratégica: ampliar la actividad hidrocarburífera mendocina, complementar la producción de los yacimientos convencionales maduros y sumar una nueva zona al desarrollo no convencional que ya transformó la economía energética de Neuquén.
Sin embargo, el proyecto todavía debe completar etapas técnicas y administrativas. La inversión anunciada representa una perspectiva de desarrollo, no una obra cuya ejecución integral ya esté confirmada.
Mendoza amplió casi tres veces el área prospectiva de Vaca Muerta
Uno de los principales avances presentados por la Provincia corresponde a los estudios geológicos realizados para reducir la incertidumbre sobre el potencial de la formación en territorio mendocino.
Los equipos técnicos analizaron perfiles, legajos de pozos históricos y datos de producción para construir una evaluación propia de las características del subsuelo y de las posibilidades de desarrollo.
Según explicó Lucas Erio, director de Hidrocarburos de Mendoza, ese trabajo permitió ampliar casi tres veces el área considerada prospectiva de Vaca Muerta en la provincia.
El escenario medio de la evaluación estima alrededor de 1.220 millones de barriles equivalentes de petróleo de recursos técnicamente recuperables en el sector analizado del sur provincial.
La cifra constituye una referencia relevante para orientar futuras inversiones exploratorias, pero requiere una aclaración: los recursos técnicamente recuperables no son equivalentes a reservas probadas ni aseguran que todo el volumen pueda producirse comercialmente.
Para avanzar hacia un desarrollo a gran escala será necesario perforar, obtener nueva información, comprobar el comportamiento de los pozos y determinar si los costos permiten una explotación rentable.
En otras palabras, Mendoza está construyendo una base técnica para que las empresas puedan evaluar el riesgo y decidir dónde invertir.
El proyecto de YPF: 480 perforaciones y una presentación al RIGI por definir
La propuesta de YPF constituye la principal apuesta de escala dentro de la estrategia mendocina.
De acuerdo con la información presentada durante la exposición, el plan contempla aproximadamente 480 perforaciones y una inversión superior a los US$ 4.500 millones.
La posibilidad de ingresar al RIGI es un componente importante porque el régimen ofrece incentivos destinados a proyectos de grandes inversiones, bajo determinadas condiciones y obligaciones.
Para avanzar, la empresa y la Provincia deben completar definiciones técnicas, económicas y administrativas. El plazo de tres meses anunciado por Cornejo apunta a acelerar ese trabajo y preparar la presentación correspondiente.
El ingreso al régimen, si se concreta y resulta aprobado, no reemplazará la necesidad de demostrar la viabilidad del desarrollo ni garantizará automáticamente el cumplimiento de las perforaciones proyectadas.
La magnitud del plan, no obstante, permite dimensionar la oportunidad que Mendoza busca abrir: pasar de una etapa centrada en la evaluación geológica a otra con mayor actividad exploratoria y posibilidades de producción no convencional.
Cornejo busca acuerdos de largo plazo para atraer inversiones
Durante la AOG Patagonia, Cornejo planteó que el desarrollo energético necesita continuidad y acuerdos que trasciendan las coyunturas políticas.
El gobernador destacó el trabajo conjunto con YPF para desarrollar el sector norte de la formación geológica que ya tiene una explotación de gran escala en Neuquén.
La estrategia provincial combina dos objetivos: preparar el crecimiento no convencional y sostener la actividad de los yacimientos convencionales, que atraviesan una etapa de reconversión.
El subsecretario de Energía y Minería, Manuel Sánchez Bandini, describió ese proceso como una transición hacia una nueva etapa para la industria mendocina, con la exploración de Vaca Muerta como una de sus principales oportunidades.
Para la provincia, la cuestión no pasa solamente por contar con recursos en el subsuelo. También necesita reglas previsibles, inversión en infraestructura, empresas capaces de prestar servicios y condiciones económicas que permitan transformar los recursos en producción.
La experiencia neuquina marca el desafío
El crecimiento de Vaca Muerta en Neuquén demuestra la importancia de combinar conocimiento geológico, inversión sostenida, tecnología y capacidad operativa.
Pero trasladar ese modelo a Mendoza no será automático. Cada área debe demostrar sus características productivas y económicas, y cada proyecto necesita resolver sus propias condiciones de infraestructura, logística y operación.
La etapa exploratoria será determinante para comprobar el potencial de la formación en el territorio mendocino. También será clave establecer qué ritmo de perforaciones puede sostenerse y qué infraestructura se requiere para transportar y comercializar la producción.
Si los resultados acompañan las expectativas, el desarrollo podría abrir oportunidades para empresas de servicios petroleros, contratistas, proveedores de equipos, transporte y mantenimiento, además de generar demanda de trabajadores especializados.
El impacto real dependerá de la velocidad de ejecución, del volumen de actividad que finalmente se alcance y de la participación de las empresas y trabajadores de la región.
La oportunidad de Mendoza: convertir recursos en producción y empleo
La estrategia energética mendocina se apoya en una premisa: la provincia necesita ampliar sus alternativas productivas para sostener la actividad hidrocarburífera y aprovechar el potencial de sus recursos.
La ampliación del área prospectiva y la estimación de recursos técnicamente recuperables constituyen avances en ese camino. El proyecto de YPF, por su escala potencial, podría funcionar como un punto de inflexión si consigue superar las etapas pendientes y avanzar hacia el desarrollo efectivo.
Pero entre una estimación geológica y un nuevo polo de producción existe un recorrido que requiere capital, tecnología, infraestructura y resultados concretos.
Para Mendoza, la prueba será convertir los estudios en pozos, los pozos en producción y las inversiones en oportunidades económicas para su población.
Vaca Muerta ya transformó el mapa energético de Neuquén. Mendoza busca ahora demostrar que también puede desarrollar su propia escala de producción no convencional. Los recursos están bajo estudio; la próxima etapa deberá confirmar cuánto de ese potencial puede convertirse en energía, exportaciones y trabajo.
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Fuente: vmo