
Vaca Muerta y el efecto derrame
Neuquén es la única provincia donde el boom exportador mueve toda la economía.
Un estudio del IERAL comparó seis provincias exportadoras y encontró una diferencia clave: mientras en varias el crecimiento de la minería, el agro o el petróleo quedó concentrado en sectores específicos, en Neuquén el impulso de Vaca Muerta se extendió a proveedores, trabajadores y otras actividades. La masa salarial privada formal creció 17% entre 2023 y 2025.
Vaca Muerta está exportando petróleo, pero el dato más importante quizás esté en otro lugar: cuánto de ese petróleo termina moviendo la economía de Neuquén.
Un nuevo análisis del IERAL de la Fundación Mediterránea puso números a una discusión central para las provincias productoras: qué ocurre con el resto de la economía cuando un sector exportador entra en expansión.
La conclusión del estudio es contundente: entre las provincias analizadas, Neuquén es el caso donde el crecimiento del sector exportador logró un derrame más amplio sobre el conjunto de la economía.
El contraste aparece al comparar a Neuquén con San Juan, Salta, Córdoba, Buenos Aires y Santa Cruz.
En algunas provincias crece la actividad exportadora pero el efecto queda concentrado.
En otras, un sector en expansión es compensado por la caída de otra actividad importante.
En Neuquén, en cambio, el crecimiento petrolero y gasífero asociado a Vaca Muerta consiguió traccionar también a otros sectores.
Y hay un número que resume buena parte de esa diferencia:
la masa salarial privada formal neuquina aumentó 17% entre 2023 y 2025, descontando el efecto de la inflación.
El petróleo dejó de ser una isla
Durante años, una de las grandes preguntas alrededor de Vaca Muerta fue si el desarrollo hidrocarburífero iba a convertirse en una verdadera transformación económica para Neuquén o si quedaría limitado a la actividad petrolera.
El nuevo trabajo del IERAL aporta una respuesta basada en la evolución de la masa salarial y de los distintos sectores productivos.
El estudio no mira solamente cuánto creció el petróleo.
Analiza también qué ocurrió con:
- el resto de los bienes transables;
- los servicios;
- el empleo formal;
- los salarios;
- y la masa salarial total.
Y ahí aparece una particularidad neuquina.
Los sectores transables que no son petróleo y gas también mostraron una evolución positiva, mientras que el resto de la economía provincial acompañó el proceso.
Es decir:
el petróleo crece → aumenta la demanda → crecen proveedores → se mueve el empleo → sube la masa salarial → aumenta la actividad alrededor del sector.
Ese es el verdadero “derrame” que mide el informe.
No todas las provincias exportadoras tuvieron la misma suerte
El estudio del IERAL permite comparar modelos muy diferentes.
San Juan y Salta: minería con derrame parcial
En San Juan y Salta, el crecimiento de la actividad minera también tuvo impacto sobre los ingresos laborales.
La masa salarial aumentó 5% en ambas provincias durante el período analizado.
Pero el efecto fue más limitado fuera de la cadena directamente vinculada con la minería.
San Juan muestra, además, un dato interesante: otros sectores de bienes transables crecieron incluso más que la propia minería, algo que IERAL relaciona con el peso de la industria proveedora de insumos para la actividad minera.
Pero el salto no tuvo la misma intensidad sobre comercio, construcción y servicios.
Ahí aparece una diferencia importante con Neuquén.
Buenos Aires y Córdoba: exportaciones sin arrastre suficiente
El agro continúa siendo uno de los grandes motores exportadores argentinos.
Pero una economía puede exportar más y, al mismo tiempo, no conseguir que ese crecimiento llegue al conjunto de sus actividades.
Eso es lo que el estudio observa en Buenos Aires y Córdoba.
El sector agropecuario tuvo una buena performance, pero la industria transable no vinculada con el agro retrocedió y también hubo debilidad en otras actividades.
El resultado sobre la masa salarial fue muy diferente al neuquino:
Buenos Aires: -2%.
Córdoba: prácticamente sin variación.
La comparación permite entender que exportar más no garantiza por sí solo que una provincia genere más empleo o mejores ingresos en toda su estructura productiva.
Santa Cruz muestra el otro extremo
El caso de Santa Cruz es todavía más significativo para la Patagonia.
La minería metalífera tuvo una evolución positiva, pero el efecto fue contrarrestado por la caída de otras actividades, particularmente el petróleo convencional.
El resultado final fue una caída del 15% de la masa salarial en el período analizado.
Aquí aparece una de las grandes diferencias entre el modelo petrolero tradicional y el actual proceso neuquino.
Mientras Santa Cruz enfrenta el declino de parte de su producción convencional, Neuquén atraviesa una etapa de expansión del shale.
No es solamente una cuestión geológica.
Es también una cuestión de inversión.
Neuquén: cuando el petróleo arrastra a los proveedores
¿Por qué Neuquén consigue un resultado diferente?
Una de las explicaciones está en la propia estructura de Vaca Muerta.
El shale necesita una enorme cantidad de actividades alrededor del pozo.
Perforación.
Fractura.
Arena.
Transporte.
Equipos.
Mantenimiento.
Logística.
Hotelería.
Alimentación.
Servicios profesionales.
Construcción.
Tecnología.
Indumentaria y seguridad.
Gestión ambiental.
Tratamiento de residuos.
Plantas de fluidos.
Control de sólidos.
Y una extensa red de proveedores directos e indirectos.
Cada etapa de expansión de la producción genera demanda adicional sobre esa cadena.
Por eso el impacto de Vaca Muerta no puede medirse solamente contando trabajadores petroleros.
Una parte importante del derrame se produce fuera del yacimiento.
El dato salarial confirma el fenómeno
El indicador utilizado por IERAL resulta particularmente interesante porque la masa salarial combina dos variables:
cuántas personas trabajan y cuánto ganan en términos reales.
Por eso un aumento del 17% significa que la economía formal privada neuquina logró mejorar conjuntamente esa capacidad de generación de ingresos durante el período estudiado.
No significa que todos los trabajadores neuquinos hayan recibido un aumento real del 17%.
Significa que el conjunto de empleo y salarios privados formales evolucionó de esa manera.
La diferencia metodológica es importante.
Pero el resultado igualmente muestra una dinámica laboral muy distinta de la observada en otras provincias.
El verdadero poder de Vaca Muerta está fuera del pozo
Hay una conclusión que puede resultar todavía más importante.
Si el desarrollo petrolero solamente aumentara la producción de crudo, el beneficio provincial sería mucho más limitado.
El verdadero potencial aparece cuando cada nuevo barril genera actividad alrededor.
Una empresa petrolera necesita contratar servicios.
Los servicios necesitan trabajadores.
Los trabajadores necesitan vivienda, transporte, alimentos y comercio.
Las empresas compran equipos y contratan proveedores.
Los proveedores incorporan personal.
Y todo ese movimiento termina impactando sobre actividades que estadísticamente aparecen alejadas del petróleo.
Ese mecanismo es el que permite hablar de un efecto multiplicador regional.

Exportar petróleo también está cambiando el peso de Neuquén
El fenómeno tiene además una dimensión nacional.
Neuquén aumentó fuertemente su participación en las exportaciones argentinas durante los últimos años.
Según los datos citados en el análisis, la participación provincial pasó de alrededor del 5,5% al 8,7% del total, con el petróleo como principal componente de las ventas externas neuquinas.
El crudo explicó aproximadamente 90,7% de las exportaciones provinciales en la estructura analizada.
Esto convierte a Neuquén en uno de los principales protagonistas del nuevo perfil exportador argentino.
Pero el dato más importante no es solamente cuánto exporta.
Es qué hace la provincia con esa actividad.
Vaca Muerta frente al desafío del desarrollo
El estudio del IERAL también permite poner un límite a cualquier lectura triunfalista.
Que Neuquén sea la provincia con mayor derrame entre los casos analizados no significa que todos los problemas económicos y sociales estén resueltos.
La provincia enfrenta una presión enorme sobre vivienda, infraestructura, transporte, servicios públicos y costo de vida.
El crecimiento acelerado también genera tensiones.
Y la riqueza generada por Vaca Muerta todavía tiene que transformarse en desarrollo de largo plazo.
Ahí aparece el desafío para la política pública y para el sector privado.
No alcanza con producir más petróleo.
Hay que conseguir que una proporción creciente de esa actividad se traduzca en empresas neuquinas, trabajadores capacitados, infraestructura, innovación y nuevas industrias.
El próximo paso: que el derrame se convierta en estructura
Vaca Muerta está entrando en una etapa diferente.
Primero fue la etapa de demostrar que el shale podía producir.
Después llegó el crecimiento de la producción.
Ahora aparece la expansión de oleoductos, gasoductos, exportaciones y proyectos de GNL.
El siguiente desafío es construir alrededor de esa industria una economía cada vez más sofisticada.
Que Neuquén no sea solamente el lugar donde se extrae el petróleo.
Que también sea el lugar donde se fabrican equipos, se prestan servicios especializados, se desarrolla tecnología, se capacita personal y se crean empresas capaces de competir internacionalmente.
Ahí está el verdadero salto de Vaca Muerta.
Una diferencia que la Argentina debería mirar
La experiencia de estas seis provincias deja una conclusión relevante.
El boom exportador puede generar dólares.
Pero los dólares no necesariamente generan empleo.
El petróleo puede aumentar.
Pero eso no significa automáticamente que crezcan el comercio, los servicios o la construcción.
La minería puede multiplicarse.
Pero el efecto puede quedar concentrado en su propia cadena.
El agro puede exportar más.
Pero el resto de la economía provincial puede permanecer estancado.
Neuquén aparece como una excepción porque, según el IERAL, el impulso exportador logró transmitirse con mayor amplitud al resto de la estructura productiva.
Y eso convierte a Vaca Muerta en algo más que una historia de petróleo.
Es también una historia de empleo, proveedores, salarios y transformación económica regional.
El desafío que viene
La discusión para Neuquén ya no debería ser solamente cuánto petróleo puede producir Vaca Muerta.
La pregunta empieza a ser otra:
¿cuánto desarrollo puede generar cada barril que sale de Vaca Muerta?
Porque si el petróleo exportado se transforma en más empresas, mejores salarios, empleo formal, proveedores locales e infraestructura, entonces el verdadero recurso de Neuquén no está solamente debajo de la tierra.
También está en la economía que se construye alrededor de él.
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Fuente: VMO