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Vaca Muerta y los despidos: cómo el gremio negocia y la política condiciona la actividad.

La conciliación obligatoria dictada por Nación ante los despidos en Vaca Muerta empieza a dar sus primeros pasos. Según confirmó Marcelo Rucci, secretario general.

Vaca Muerta y los despidos: cómo el gremio negocia y la política condiciona la actividad.

La conciliación obligatoria dictada por Nación ante los despidos en Vaca Muerta empieza a dar sus primeros pasos. Según confirmó Marcelo Rucci, secretario general.

La reciente ola de despidos en Vaca Muerta, denunciada por el sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, está comenzando a revertirse. Según confirmó Marcelo Rucci, secretario general de la entidad, algunas empresas ya iniciaron reincorporaciones, en el marco de la conciliación obligatoria dictada por Nación.

Pero la situación no es solo laboral: detrás de los despidos y los “puentes” que se negocian, hay una fuerte influencia política que condiciona la inversión y el desarrollo de la Cuenca Neuquina.

Negociación empresa por empresa

El sindicato optó por un diálogo individualizado con cada operadora, debido a las diferentes realidades financieras y productivas.

“El diálogo es uno a uno con las empresas; ya hemos dado pasos importantes y esperamos cerrar pronto con todas”, señaló Rucci en Modo Shale.

Esta estrategia permite avanzar punto por punto, asegurando reincorporaciones inmediatas mientras se construye un marco que proteja a los trabajadores hasta que la actividad vuelva a despegar plenamente.

Un puente laboral frente a la incertidumbre

Los despidos —unos 1.200 denunciados por el sindicato— se producen en un contexto de costos altos y presión macroeconómica, pero la producción en Vaca Muerta sigue intensa. Para Rucci, esto evidencia que no hay razones técnicas que justifiquen los recortes, sino que hay factores externos, principalmente políticos.

La política detrás de las inversiones

El dirigente gremial denunció un bloqueo político en La Pampa, que retrasa la licitación del área El Medanito. Según Rucci:

“Se exige un ‘data room’ costoso para un yacimiento convencional, mientras que la demora en la concesión paraliza inversiones y afecta a trabajadores, municipios y la economía provincial”.

En este sentido, Rucci sostiene que la incertidumbre política tiene un impacto directo sobre la producción y los empleos, y que la mirada de Capital Federal muchas veces frena el desarrollo que podrían liderar los propios neuquinos.

Implicancias para la economía de Vaca Muerta

Más allá de los despidos puntuales, la disputa gremio–empresa–política refleja un riesgo mayor: la pérdida de confianza en la inversión. La Cuenca no solo depende de los niveles de producción, sino de un marco institucional estable, donde las decisiones se tomen con participación local y no solo desde escritorios lejanos.

Rucci fue claro:

“Neuquén debe ser gobernada por los neuquinos. No queremos que se tomen decisiones que frenen el crecimiento desde Capital Federal”.

Hacia un acuerdo que estabilice la cuenca

Mientras la conciliación sigue esta semana, la expectativa es que los acuerdos permitan reincorporaciones efectivas y consoliden un puente laboral. De lo contrario, la combinación de despidos, incertidumbre política y costos elevados podría ralentizar nuevamente la actividad en Vaca Muerta, con impacto directo en los municipios, en la economía provincial y en el empleo.


 

Fuente: vmo

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