
YPF incorpora el primer set de fractura eléctrica para Vaca Muerta
La nueva tecnología que busca cambiar la forma de estimular los pozos.
La compañía puso en operación el primer set de fractura eléctrica del país para desarrollos no convencionales. El sistema Zeus, desarrollado por Halliburton, incorpora unidades de bombeo capaces de entregar hasta 5.000 HP de manera sostenida y apunta a mejorar la eficiencia, confiabilidad y control de las operaciones.
Vaca Muerta está entrando en una nueva etapa tecnológica. YPF incorporó al país el primer set de fractura eléctrica destinado a operaciones no convencionales, una tecnología desarrollada por Halliburton que busca elevar el rendimiento de una de las etapas más intensivas del desarrollo shale.
El nuevo sistema, denominado Zeus, introduce electrificación en los equipos utilizados para realizar la fractura hidráulica de los pozos y se integra a la estrategia de crecimiento que YPF lleva adelante en la Cuenca Neuquina.
La incorporación no debe leerse solamente como el reemplazo de un equipo convencional por otro más moderno. La apuesta está relacionada con uno de los principales desafíos de Vaca Muerta: seguir aumentando la productividad de cada pozo mientras se reducen tiempos, costos operativos y emisiones asociadas a las operaciones de superficie.
5.000 HP de potencia sostenida
Una de las principales características del sistema Zeus es la incorporación de unidades de bombeo eléctricas capaces de entregar hasta 5.000 caballos de fuerza de manera sostenida.
La potencia disponible resulta fundamental durante la fractura hidráulica, una operación en la que grandes volúmenes de fluido y agente sostén son inyectados a alta presión para generar y mantener las fracturas que permiten extraer los hidrocarburos atrapados en la roca.
En un desarrollo como Vaca Muerta, donde los operadores buscan aumentar permanentemente la cantidad de etapas de fractura y reducir los tiempos entre pozos, cualquier mejora sobre el desempeño de los equipos puede tener un impacto directo sobre la productividad del desarrollo.
YPF señaló que la nueva tecnología permitirá mejorar la eficiencia y confiabilidad, incrementar la precisión en el control de los parámetros operativos y reducir tareas de mantenimiento frente a los sistemas tradicionales.
La electrificación llega al corazón del shale
La incorporación del sistema eléctrico se produce en un momento en el que la industria internacional avanza hacia una mayor electrificación de las operaciones petroleras.
El objetivo no es solamente tecnológico.
La reducción de equipos accionados directamente por motores convencionales puede permitir una operación con mayor control sobre la potencia utilizada y, dependiendo de la fuente eléctrica disponible, reducir el consumo de combustibles líquidos y las emisiones asociadas a la generación de energía en locación.
Para Vaca Muerta, el concepto adquiere una importancia adicional.
La formación está creciendo rápidamente y requiere cada vez más equipos de perforación, fractura, transporte, generación eléctrica, tratamiento de agua y logística. Por eso, la eficiencia energética comienza a convertirse también en una variable de competitividad.
El desafío ya no es solamente perforar más
Durante los primeros años del desarrollo masivo de Vaca Muerta, buena parte de la discusión estuvo concentrada en aumentar la cantidad de equipos, perforar más pozos y acelerar las etapas de fractura.
La siguiente etapa es diferente.
El desafío pasa por hacer más con cada equipo, cada pozo y cada jornada de trabajo.
Una mejora en los tiempos de fractura, en la disponibilidad mecánica o en el consumo energético puede multiplicarse por cientos o miles de etapas a medida que aumenta la escala de desarrollo.
Por eso, tecnologías como Zeus adquieren relevancia estratégica.
Si Vaca Muerta continúa avanzando hacia plataformas de mayor productividad y operaciones más industrializadas, la incorporación de sistemas eléctricos puede convertirse progresivamente en una parte habitual de los grandes desarrollos no convencionales.
YPF busca acelerar su modelo 4x4
La incorporación del equipo forma parte de la estrategia 4x4 de YPF, con la que la compañía busca acelerar el desarrollo de sus recursos no convencionales.
El vicepresidente ejecutivo de Upstream de YPF, Matías Farina, sostuvo que la empresa busca incorporar las últimas tecnologías disponibles para mejorar la productividad, eficiencia y competitividad de sus operaciones.
La meta declarada por la compañía es ambiciosa: convertirse en uno de los principales jugadores mundiales del no convencional.
Para alcanzar ese objetivo, la tecnología pasa a ocupar un lugar central.
No alcanza con tener una de las mayores reservas de shale del mundo. La competitividad de Vaca Muerta dependerá de cuánto cuesta perforar y completar un pozo, cuánto tiempo demanda ponerlo en producción, cuánto petróleo y gas puede recuperar y qué infraestructura existe para transportar esos volúmenes hacia los mercados.
Una transformación que también alcanza a los trabajadores y proveedores
El avance tecnológico también abre un debate sobre la transformación de los servicios petroleros.
La electrificación de los equipos de fractura implica nuevos requerimientos en materia de operación, mantenimiento, electricidad, automatización, instrumentación y control.
Para las empresas de servicios y proveedores locales, esto puede convertirse en una oportunidad, pero también en una exigencia: la expansión de Vaca Muerta demandará personal cada vez más capacitado para trabajar con equipos de alta potencia, sistemas eléctricos, automatización y control digital.
En otras palabras, la nueva tecnología no elimina la necesidad de trabajadores petroleros.
Cambia el perfil de las capacidades que la industria necesita.
Vaca Muerta se prepara para producir a otra escala
La llegada del primer set de fractura eléctrica se produce mientras Vaca Muerta avanza hacia una etapa de mayor escala productiva.
El objetivo de los operadores ya no es demostrar que el shale argentino puede producir.
Eso está demostrado.
La discusión ahora pasa por cuánto puede producir, a qué costo y durante cuánto tiempo puede sostener ese crecimiento.
En ese escenario, cada avance tecnológico comienza a tener una importancia económica mucho mayor.
La fractura eléctrica representa, en ese sentido, algo más que una innovación de Halliburton incorporada por YPF.
Es una señal de hacia dónde puede dirigirse la próxima generación del desarrollo de Vaca Muerta: más potencia, más automatización, mayor eficiencia y una creciente electrificación de las operaciones.
El shale argentino ya consiguió transformar el mapa energético del país.
Ahora comienza otra carrera: producir más, con menos tiempo, menor costo y mayor eficiencia energética.
Fuente: VMO