
A tres kilómetros del nacimiento del petróleo neuquino
Bentia busca abrir una nueva frontera descubrió una formación y apuesta por pozos horizontales.
La compañía bautizó Carmen Funes a una formación identificada en el área Dadín, cerca del histórico Pozo 1 de Plaza Huincul. El objetivo es probar una modalidad de desarrollo distinta al shale tradicional. Además, busca reconvertir Al Norte de la Dorsal para producir Vaca Muerta y proyecta hasta 100 pozos si consigue financiamiento y acceso al RIGI.

Neuquén vuelve a mirar hacia sus orígenes petroleros, pero esta vez con una apuesta tecnológica diferente. A pocos kilómetros del lugar donde comenzó la historia hidrocarburífera de la provincia, Bentia Energy trabaja sobre una formación que podría abrir una nueva alternativa de desarrollo para áreas convencionales maduras.
La compañía identificó en el bloque Dadín una estructura a la que denominó Carmen Funes, en homenaje a la mujer vinculada históricamente con los primeros indicios de petróleo en Plaza Huincul. El área se encuentra a unos tres kilómetros del histórico Pozo 1, cuya perforación en 1918 marcó un punto de partida para la actividad petrolera neuquina.
El hallazgo fue presentado por Javier Iguacel, CEO de Bentia Energy, quien explicó que no se trata de un desarrollo de Vaca Muerta ni de un shale convencional. La formación corresponde al basamento fisurado, un tipo de reservorio con características particulares que ya había sido trabajado por YPF en la zona de Octógono.
La diferencia estará en la forma de desarrollarlo: Bentia proyecta avanzar con pozos horizontales, una metodología que busca probar en un reservorio de estas características y que representa un desafío técnico para la industria argentina.
Carmen Funes: una nueva apuesta en el corazón histórico de Plaza Huincul
El nombre elegido por la compañía recupera la figura de Carmen Funes, conocida como la Pasto Verde, cuyo vínculo con los primeros indicios petroleros de la región forma parte de la memoria histórica de Plaza Huincul.
La formación identificada en Dadín se encuentra en un sector de enorme valor simbólico para la industria. Sin embargo, su importancia no está solamente en la ubicación: el desafío consiste en comprobar si puede desarrollarse mediante una arquitectura de perforación diferente a la utilizada tradicionalmente en los yacimientos convencionales.
El plan preliminar contempla realizar dos pozos horizontales durante 2027, con ramas laterales de aproximadamente 1.200 metros. En una primera etapa, la propuesta es perforarlos sin recurrir a fractura hidráulica.
La compañía estima que el desarrollo podría admitir entre cuatro y cinco pozos. Por eso, no se presenta como un descubrimiento de gran escala comparable con los principales bloques de Vaca Muerta, sino como una oportunidad específica para explorar otra forma de aprovechar recursos petroleros.
La etapa que viene será determinante: los resultados de perforación permitirán conocer el comportamiento del reservorio y evaluar su viabilidad productiva y económica.
El desafío de recuperar áreas maduras con tecnología no convencional
Bentia Energy también avanza sobre otros bloques que adquirió a YPF, organizados en dos grupos de activos: uno en el norte neuquino y otro en la zona de Plaza Huincul y sus alrededores.
En el clúster norte se encuentran Volcán Auca Mahuida, Don Ruiz, Las Manadas y Señal Cerro Bayo. Allí la estrategia inicial está orientada a mejorar la eficiencia de las operaciones y recuperar producción.
En el clúster de Rincón de los Sauces, la empresa trabaja sobre el desarrollo de sus áreas y la preparación de información sísmica para evaluar nuevas oportunidades. También participó en el abastecimiento de gas natural para el servicio de la localidad, con entregas informadas de aproximadamente 80.000 metros cúbicos diarios mientras se completan las obras de infraestructura correspondientes.
La compañía informó incrementos de producción cercanos al 30% en el clúster Huincul y de entre 10% y 15% en Rincón, respecto de sus niveles iniciales de operación.
Pero el proyecto de mayor proyección está en el bloque Al Norte de la Dorsal, donde Bentia busca avanzar sobre el potencial de Vaca Muerta.
Al Norte de la Dorsal: Vaca Muerta en una zona con condiciones diferentes
El área se encuentra al norte de Plaza Huincul y contiene recursos de la formación Vaca Muerta. Sin embargo, sus características geológicas presentan dificultades que la diferencian de los sectores más productivos de la cuenca.
Según explicó Iguacel, se trata de un petróleo volátil con presencia de condensado, en una zona donde la formación se encuentra a menor profundidad y presenta presiones más bajas.
Estas condiciones podrían traducirse en una productividad inferior a la de los desarrollos más competitivos del shale neuquino. La estimación compartida por el ejecutivo es que los pozos podrían acumular entre un 30% y un 40% menos que el promedio de la cuenca.
Ahí aparece el verdadero desafío empresarial: conseguir costos suficientemente bajos para que un recurso con menor productividad pueda transformarse en un negocio rentable.
Bentia pretende aplicar en este bloque tecnologías, procesos y criterios de eficiencia utilizados en la industria no convencional, adaptándolos a las características del área.
La empresa ya manifestó su intención de solicitar una Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos (CENCH) y trabaja en la búsqueda de financiamiento para avanzar con el proyecto.
RIGI y financiamiento: la apuesta por llegar a 100 pozos
La dimensión del desarrollo dependerá, en buena medida, de la estructura económica que logre construir la compañía.
De acuerdo con lo explicado por Iguacel, el plan contempla aproximadamente un centenar de pozos si consigue acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Sin ese esquema, la proyección inicial se reduciría a unos 70 pozos.
La empresa considera que el régimen puede mejorar la competitividad fiscal del proyecto y facilitar el acceso al capital necesario para desarrollar un área que, por sus características geológicas, presenta mayores exigencias económicas.
No obstante, el ejecutivo aseguró que Bentia buscará avanzar incluso si no consigue ingresar al RIGI, aunque con un ritmo de desarrollo más lento.
El camino todavía tiene etapas pendientes: obtener la concesión correspondiente, completar la evaluación técnica, estructurar el financiamiento y definir el programa de perforación.
Por eso, los 100 pozos representan un escenario de desarrollo proyectado y no una campaña actualmente confirmada.
Una oportunidad para Plaza Huincul y la industria neuquina
La apuesta de Bentia tiene una lectura que va más allá de los resultados de un bloque particular.
Mientras las grandes operadoras concentran buena parte de sus inversiones en los sectores de mayor productividad de Vaca Muerta, las empresas de menor escala buscan oportunidades en áreas que requieren otros esquemas de desarrollo, inversiones selectivas y una administración rigurosa de los costos.
Si el modelo funciona, podría abrir una alternativa para recuperar activos maduros, extender la vida productiva de campos históricos y generar nuevas oportunidades para empresas de servicios, proveedores y trabajadores de la región.
Plaza Huincul tiene una relación histórica con la actividad petrolera. La posibilidad de incorporar nuevas tecnologías y desarrollar recursos no convencionales en áreas cercanas a sus yacimientos tradicionales vuelve a colocar a la localidad en una discusión estratégica sobre el futuro de la cuenca.
El desafío será demostrar que esas oportunidades pueden sostenerse económicamente y traducirse en producción, empleo e inversiones concretas.
Del Pozo 1 a una nueva etapa de exploración
La historia petrolera neuquina comenzó con una búsqueda que cambió el destino de la región. Más de un siglo después, una empresa intenta encontrar nuevas posibilidades en el mismo territorio, aunque con herramientas y objetivos tecnológicos diferentes.
Carmen Funes será, por ahora, una prueba de concepto: dos pozos horizontales, una formación distinta al shale tradicional y la expectativa de comprobar si el basamento fisurado puede ofrecer una alternativa productiva.
Al Norte de la Dorsal representa una apuesta de mayor escala, condicionada por la geología, los costos, el financiamiento y el marco regulatorio.
Vaca Muerta no solo se juega en sus bloques más productivos. También existe una oportunidad en las áreas que todavía necesitan innovación para convertirse en negocios viables. Y Neuquén vuelve a demostrar que su historia petrolera todavía tiene capítulos por escribir.
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Fuente: vmo