
Desescalada geopolítica en Medio Oriente desploma el crudo y Wall Street celebra la tregua EE.UU.-Irán
El petróleo Brent cayó más de un 5% tras el enfriamiento de las tensiones diplomáticas, aliviando los temores de disrupción en la oferta global. La corrección del barril reconfigura los márgenes de exportación de las operadoras en la Cuenca Neuquina.
Los mercados energéticos internacionales experimentaron un fuerte giro alcista en la apetencia por riesgo tras los avances diplomáticos entre la administración estadounidense y el gobierno de Teherán. La confirmación de la suspensión de un ataque militar de gran escala por parte de Washington y la reapertura de canales de negociación diplomáticos provocaron una inmediata liquidación de las posiciones compradas en los contratos de futuros del crudo, reduciendo la prima de riesgo geopolítico instalada en las semanas previas.
En el mercado de materias primas, la cotización del barril de Brent —referencia directa para las exportaciones argentinas y el valor de liquidación de regalías— registró un desplome del 5,3%, ubicándose en los u$s 83,23 por barril. Por su parte, el crudo tejano West Texas Intermediate (WTI) se hundió un 6,6%, cotizando en torno a los u$s 79,08 por barril.
El cambio en la perspectiva geopolítica descomprime la presión sobre el estrecho de Ormuz —paso por el que circula cerca del 20% del petróleo mundial—, enviando una señal de alivio a los costos energéticos globales. La reacción en los mercados financieros internacionales fue de inmediato optimismo: el índice S&P 500 avanzó un 1,06%, el Nasdaq Composite ganó un 1,44% y el promedio industrial Dow Jones subió un 1,23%, mientras las plazas bursátiles europeas operaron con subas superiores al 1% en promedio.
Contexto operativo en la Cuenca Neuquina: Margen de exportación y resiliencia del breakeven
La volatilidad del Brent es monitoreada en tiempo real por los departamentos financieros de las principales productoras de Vaca Muerta. Aunque la caída aleja temporalmente al crudo de los picos superiores a los u$s 90 observados durante el pico del conflicto, los niveles actuales continúan ubicándose holgadamente por encima del umbral de rentabilidad de la cuenca.
- Sólido margen sobre el breakeven: Los costos de desarrollo (breakeven) en los bloques no convencionales nucleares de Vaca Muerta oscilan actualmente entre los u$s 35 y u$s 45 por barril (e incluso niveles inferiores tras los incentivos fiscales y de cargas del régimen RIGI). Con un Brent a u$s 83, el flujo de caja operativo del shale neuquino mantiene una robusta rentabilidad para los programas de desarrollo masivo.
- Impacto en el Netback de exportación: Una corrección del crudo internacional presiona a la baja el valor realizable por barril exportado desde la Cuenca Neuquina (descontando el flete, el diferencial por calidad de crudo mediano/liviano de 40° API y los derechos de exportación). No obstante, la sostenibilidad de precios superiores a u$s 80 resulta fundamental para preservar las métricas financieras que financian la infraestructura en marcha, como el sistema de evacuación Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y la ampliación de la red de Oldelval.
- Previsibilidad en el mercado local: La descompresión del valor internacional aleja la presión inmediata sobre los precios en surtidor y las refinadoras locales, reduciendo la tensión entre los precios de transferencia del mercado interno y la paridad de exportación (export parity).
A pesar del repliegue de los precios globales por la vía diplomática, el balance entre oferta y demanda se mantiene ajustado. Para las empresas que operan en Neuquén, la estabilidad del barril por encima de los u$s 80 garantiza la continuidad de la disciplina de capital comprometida para la perforación de nuevos pozos horizontales y los planes de inversión masivos trazados para la segunda mitad del año.
Fuente: VMO