Mineria Escuchar artículo

El oro mira los US$5.000

Bancos centrales, deuda y tasas vuelven a poner al metal en el centro del mercado.

El oro mira los US$5.000

Bancos centrales, deuda y tasas vuelven a poner al metal en el centro del mercado.

Morgan Stanley proyecta que el oro podría superar los US$5.000 por onza durante 2027. El metal ya alcanzó los US$4.481 y acumula una fuerte suba. Detrás del rally aparecen tres fuerzas que exceden a los inversores tradicionales: compras de bancos centrales, expectativas sobre las tasas de la Fed y creciente preocupación por la deuda pública mundial.

Por Vaca Muerta Online

El oro dejó de ser solamente un refugio frente a las crisis geopolíticas y volvió a convertirse en uno de los activos que mejor refleja las dudas sobre el futuro de la economía mundial.

El metal precioso alcanzó los US$4.481 por onza, después de avanzar 3,4% en una jornada y acumular una suba cercana al 8,5% en los últimos 30 días.

Pero el dato que está mirando Wall Street no es solamente el precio actual.

La pregunta es hasta dónde puede llegar.

Y algunas de las principales entidades financieras internacionales ya están colocando un número que, hasta hace poco, parecía impensado: US$5.000 por onza.

Morgan Stanley ve al oro por encima de US$5.000

Morgan Stanley considera que el oro podría superar los US$5.000 durante 2027, después de que el metal alcanzara antes de lo previsto el objetivo de US$4.450 que la entidad había proyectado para fines de 2026.

La proyección no significa que el camino vaya a ser directo.

Por el contrario, el banco advierte que el mercado seguirá atravesando períodos de fuerte volatilidad, especialmente ante cambios en las expectativas de inflación, tasas de interés y política monetaria estadounidense.

La explicación del optimismo está en una combinación de factores:

menos presión de tasas, mayor demanda de inversión, compras de bancos centrales y preocupación creciente por la deuda pública.

Es una combinación que puede mantener al oro en niveles históricamente elevados.

El oro ya no depende solamente de la Fed

Tradicionalmente, el comportamiento del oro estuvo muy relacionado con las tasas de interés reales de Estados Unidos.

Cuando los rendimientos de los bonos suben, mantener oro —un activo que no paga intereses— pierde atractivo.

Cuando las tasas reales bajan, ocurre lo contrario.

Pero el mercado está mostrando algo diferente.

El oro comenzó a subir incluso mientras los rendimientos de largo plazo permanecían relativamente firmes.

Para Morgan Stanley, esto revela que hay otros compradores detrás de la suba.

Y allí aparecen los bancos centrales.

China y Polonia compran oro

Uno de los cambios estructurales más importantes del mercado está ocurriendo lejos de Wall Street.

Los bancos centrales continúan incrementando sus reservas de oro.

Según los datos citados en el informe, China incorporó 60 toneladas durante 2026, mientras que Polonia sumó 82 toneladas y llevó sus reservas a 632 toneladas.

La estrategia tiene una explicación.

Los bancos centrales buscan reducir parcialmente su exposición a activos denominados en dólares y diversificar sus reservas internacionales.

El oro no depende de la solvencia de un Estado extranjero ni tiene riesgo de crédito como un bono.

Por eso, en un mundo atravesado por tensiones comerciales, conflictos geopolíticos, sanciones y niveles récord de endeudamiento, el metal recuperó un papel estratégico en las reservas de los países.

La deuda mundial es otro combustible

Hay otro elemento que puede resultar todavía más importante.

La deuda pública.

Los mercados están empezando a preguntarse cuánto pueden seguir aumentando los niveles de endeudamiento de las principales economías sin generar presiones sobre las tasas, las monedas y la estabilidad financiera.

Estados Unidos es el principal ejemplo.

Una combinación de:

  • elevados déficits fiscales;
  • creciente endeudamiento;
  • emisión de bonos;
  • inflación todavía bajo vigilancia;
  • tasas de largo plazo elevadas;

genera un escenario en el que algunos inversores prefieren aumentar su exposición a activos considerados refugio.

Y el oro aparece nuevamente en esa ecuación.

No se trata solamente de apostar a que el oro suba.

También se trata de protegerse frente a lo que pueda ocurrir con las monedas y la deuda.

Los ETF vuelven a comprar

La demanda financiera también está mostrando señales de recuperación.

Según los datos citados por Morgan Stanley, los ETF respaldados por oro habían registrado una salida de aproximadamente 93 toneladas entre mayo y junio, pero posteriormente recuperaron terreno con entradas por unas 70 toneladas entre julio y agosto.

Esto es importante porque demuestra que el interés no proviene exclusivamente de los bancos centrales.

También está regresando el inversor financiero.

Si ambos flujos continúan simultáneamente, la presión compradora puede sostener los precios en niveles elevados.

UBS también ve un oro de US$5.000

Morgan Stanley no está solo.

UBS mantiene una perspectiva también alcista y proyecta que el oro podría alcanzar alrededor de US$4.600 hacia fines de 2026.

Pero su escenario para 2027 es todavía más agresivo.

La entidad contempla:

US$5.000 en marzo de 2027

US$5.200 en junio

US$5.400 en septiembre

Si esas previsiones se cumplen, el oro entraría en una nueva etapa de valorización estructural.

¿Qué puede frenar al oro?

El escenario alcista no está garantizado.

El principal riesgo está en la política monetaria estadounidense.

Si la inflación vuelve a acelerarse y la Reserva Federal adopta una postura más restrictiva de la esperada, los rendimientos reales podrían aumentar y presionar al metal.

También podría producirse una toma de ganancias después de una suba tan pronunciada.

Por eso, incluso los bancos que proyectan nuevos récords advierten que el camino hacia los US$5.000 no será lineal.

Puede haber fuertes correcciones antes de alcanzar nuevos máximos.

El verdadero cambio está detrás del precio

El número de US$5.000 genera titulares.

Pero hay algo más importante detrás de esa cifra.

El oro está recuperando una función estratégica dentro del sistema financiero internacional.

Durante décadas, el dólar y los bonos del Tesoro estadounidense fueron los grandes refugios del sistema.

Ahora los bancos centrales están aumentando sus reservas de oro mientras los inversores observan con mayor atención los niveles de deuda de las principales economías.

Eso no significa que el dólar vaya a desaparecer ni que los bonos estadounidenses hayan dejado de ser relevantes.

Significa que el mundo financiero está diversificando sus refugios.

Y el oro es uno de los grandes beneficiarios.

🟡 EL ORO EN NÚMEROS

US$4.481 — cotización mencionada en el informe
US$5.000+ — objetivo de Morgan Stanley para 2027
US$5.400 — proyección de UBS para septiembre de 2027
+3,4% — suba en la jornada mencionada
+8,5% — incremento aproximado en 30 días
60 toneladas — compras de China en 2026
82 toneladas — compras de Polonia en 2026

Vaca Muerta Online | La otra cara de la revolución energética

Mientras Argentina busca convertir Vaca Muerta en una fuente creciente de dólares mediante petróleo y gas, el mundo financiero está mirando otro activo estratégico: el oro.

Petróleo, gas y oro tienen algo en común.

Los tres están atravesando una etapa en la que los recursos naturales vuelven a ocupar un lugar central en la estrategia económica y geopolítica de los países.

El petróleo determina seguridad energética.

El gas define nuevas rutas comerciales.

Y el oro vuelve a funcionar como seguro frente a la incertidumbre monetaria y fiscal.

La pregunta ya no parece ser si el oro puede llegar a US$5.000.

La verdadera pregunta es qué estará pasando en la economía mundial cuando llegue a ese precio.

 

 

Fuente: VMO

Comentarios
Volver arriba