
El petróleo vuelve a subir y el conflicto con Irán mantiene en alerta al mercado energético mundial
El Brent recuperó terreno y se ubicó en US$ 97,56 por barril, mientras el WTI alcanzó los US$ 89,85.
La derrota electoral de Donald Trump abrió interrogantes sobre el futuro de la guerra, pero los nuevos incidentes en el estrecho de Ormuz mantienen elevada la incertidumbre. Para Argentina, el escenario vuelve a poner en primer plano el potencial exportador de Vaca Muerta.
El mercado internacional del petróleo volvió a mostrar señales de recuperación este jueves 5 de noviembre, después de una fuerte caída registrada durante la jornada anterior. Los inversores siguen de cerca la evolución de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, en un escenario donde las expectativas diplomáticas conviven con nuevos episodios de tensión militar en una de las principales rutas del comercio energético mundial.
El Brent, referencia internacional del petróleo, avanzó hasta los US$ 97,56 por barril, con una suba del 3,11%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense llegó a US$ 89,85, con una mejora del 1,96%, según las cotizaciones informadas por Reuters a las 14:17 GMT.
La recuperación se produjo luego de que ambas referencias registraran pérdidas superiores al 8% durante la rueda anterior, cuando los mercados reaccionaron a los resultados de las elecciones legislativas de Estados Unidos.
La derrota republicana y las dudas sobre la estrategia de Trump
El resultado electoral estadounidense introdujo un nuevo elemento en el análisis energético internacional. Las fuertes pérdidas del Partido Republicano de Donald Trump y el avance de los demócratas modificaron las expectativas sobre el futuro de la intervención militar contra Irán.
Los inversores comenzaron a considerar que el costo económico y político de la guerra podría impulsar a Washington a buscar una salida diplomática.
Sin embargo, las posibilidades de una resolución inmediata siguen siendo limitadas.
La consultora Eurasia Group redujo del 65% al 60% la probabilidad de nuevos ataques estadounidenses contra Irán. Al mismo tiempo, bajó del 20% al 10% las posibilidades de alcanzar un acuerdo y elevó del 15% al 30% el escenario de un estancamiento prolongado.
El análisis también advierte que una nueva escalada militar podría llevar el Brent a una franja de entre US$ 110 y US$ 125 por barril.
La incertidumbre se mantiene, además, porque el nuevo Congreso estadounidense asumirá en enero, mientras que la administración Trump conserva sus facultades ejecutivas en materia de política exterior.
El estrecho de Ormuz vuelve a encender las alarmas
Uno de los principales factores de preocupación continúa siendo el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte internacional de petróleo.
Este jueves, la Guardia Revolucionaria iraní informó sobre nuevos incidentes que involucraron a dos buques petroleros y un remolcador que se incendiaron después de intentar transitar por rutas consideradas no autorizadas.
Los episodios se suman a una serie de ataques e incidentes marítimos registrados durante los últimos días. Según Reuters, al menos cinco embarcaciones reportaron incidentes desde el domingo 1 de noviembre.
Aunque los envíos de crudo a través del Golfo comenzaron a recuperar niveles cercanos a los anteriores a la guerra, el transporte continúa operando bajo mayores costos y riesgos de seguridad.
La situación es determinante para el mercado: una interrupción prolongada de esta ruta podría volver a reducir la disponibilidad internacional de petróleo y provocar nuevas presiones sobre los precios.
La oferta mundial y los inventarios agregan otra variable
Mientras el mercado sigue condicionado por la geopolítica, la evolución de la oferta y la demanda también comienza a mostrar señales contrapuestas.
JPMorgan estimó que el mercado petrolero mundial volvió a registrar un superávit de aproximadamente 1,1 millones de barriles diarios en septiembre, que se amplió a 1,4 millones en octubre, como consecuencia de la recuperación de los suministros del Golfo.
Sin embargo, la situación de los inventarios estadounidenses presenta otra dinámica.
De acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), durante la semana finalizada el 30 de octubre las existencias comerciales de petróleo crudo disminuyeron 900.000 barriles, hasta los 409,8 millones.
Las reservas de gasolina bajaron 200.000 barriles y las de destilados registraron una caída de 3,6 millones.
En conjunto, los inventarios comerciales de productos petroleros disminuyeron 8,2 millones de barriles durante la semana.
La demanda total de productos petroleros promedió 21,2 millones de barriles diarios durante las últimas cuatro semanas, un 4,2% por encima del mismo período del año anterior.
Estos indicadores muestran que, aunque la oferta internacional comenzó a recuperarse, el equilibrio del mercado todavía depende de la evolución de la demanda, los inventarios y la estabilidad de las rutas de abastecimiento.
Vaca Muerta frente a un petróleo que vuelve a mirar los US$ 100
Para Argentina, la evolución del precio internacional adquiere una importancia estratégica.
Vaca Muerta atraviesa una etapa de expansión productiva y desarrollo de infraestructura destinada a incrementar las exportaciones de hidrocarburos. En ese contexto, un Brent cercano a los US$ 100 representa una oportunidad potencial para fortalecer los ingresos externos y mejorar las perspectivas económicas de los proyectos petroleros.
La ampliación de los sistemas de transporte, el desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y la búsqueda de nuevos mercados internacionales forman parte de una transformación que apunta a convertir a Argentina en un exportador relevante de energía.
Pero el escenario también exige cautela. Los precios internacionales no se trasladan automáticamente y en la misma proporción al valor recibido por los productores locales. Los costos operativos, los descuentos comerciales, la infraestructura disponible y las condiciones regulatorias siguen siendo determinantes.
La volatilidad internacional puede abrir oportunidades, pero también obliga a las empresas a planificar sus inversiones considerando distintos escenarios de precios.
Un mercado que todavía no encuentra estabilidad
La recuperación del Brent durante esta jornada no representa el final de la incertidumbre. La posibilidad de nuevas operaciones militares, las dificultades para alcanzar un acuerdo diplomático y la seguridad del transporte marítimo mantienen al petróleo expuesto a movimientos bruscos.
El mercado observa ahora dos fuerzas contrapuestas: por un lado, la expectativa de una eventual salida política al conflicto; por otro, el riesgo de una nueva escalada que vuelva a comprometer el suministro mundial.
Para Argentina y particularmente para Vaca Muerta, el escenario internacional vuelve a demostrar que la seguridad energética, la infraestructura de exportación y la capacidad de producción serán factores decisivos para aprovechar las oportunidades del mercado mundial.
Fuente: vmo