
El petróleo vuelve a superar los US$90
Vaca Muerta mira al mundo la nueva escalada en Ormuz vuelve a poner a la energía en el centro.
El ataque estadounidense contra posiciones iraníes en la isla de Larak y la respuesta de Teherán reactivaron la tensión en Medio Oriente. El Brent trepó por encima de los US$90 y los mercados comenzaron a incorporar nuevamente el riesgo de una interrupción del suministro energético mundial.
El mercado petrolero vuelve a entrar en zona de turbulencia.
La nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán llevó este lunes al petróleo a recuperar con fuerza los US$90 por barril, luego de que Washington atacara dos lanzadores iraníes ubicados en la isla de Larak, en las proximidades del estratégico estrecho de Ormuz.
La respuesta iraní no tardó en llegar. Teherán informó ataques contra posiciones estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, mientras crece nuevamente la incertidumbre sobre la seguridad del tránsito marítimo en una de las principales rutas energéticas del planeta.
El Brent, referencia internacional para buena parte del mercado mundial, llegó a ubicarse por encima de los US$90 por barril, mientras el WTI avanzó hacia la zona de los US$85-86. Reuters informó que el Brent llegó a subir más de 2% durante la jornada, mientras otros mercados registraron movimientos todavía mayores en las primeras operaciones.
La cuestión ya no pasa solamente por cuánto vale el barril.
El mercado vuelve a preguntarse qué puede ocurrir con el suministro mundial de petróleo si Ormuz vuelve a quedar seriamente comprometido.
Ormuz vuelve a ser el principal foco de riesgo
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del sistema energético mundial. Por allí transita una porción significativa del comercio internacional de petróleo y gas.
La posibilidad de que Irán utilice minas navales o pueda dificultar el tránsito de buques vuelve a generar una prima de riesgo sobre cada barril comercializado internacionalmente.
Estados Unidos justificó el ataque sobre Larak señalando que sus fuerzas habían detectado preparativos iraníes para desplegar minas navales en el estrecho y que esas acciones constituían una amenaza para la navegación comercial. Irán, en cambio, calificó el operativo como una agresión y anticipó una respuesta.
El resultado fue inmediato en los mercados: más incertidumbre, petróleo más caro y mayor preocupación por la inflación internacional.
¿Qué significa para Vaca Muerta?
Para Argentina, el escenario tiene una lectura mucho más compleja que simplemente celebrar un petróleo internacional más caro.
Vaca Muerta tiene la posibilidad de convertirse en uno de los grandes beneficiarios de un mercado energético mundial que necesita más oferta fuera de las zonas de conflicto.
La Argentina está aumentando su producción de crudo y avanzando en nuevos proyectos de infraestructura destinados a incrementar las exportaciones.
Oleoductos, terminales portuarias, almacenamiento y nuevos proyectos de GNL forman parte de una transformación que puede darle al país una posición mucho más relevante dentro del mercado energético internacional.
Pero existe una condición:
Argentina tiene que estar preparada para vender.
Un petróleo internacional en US$90 mejora los ingresos potenciales de los productores y puede acelerar decisiones de inversión. También aumenta el atractivo de desarrollar nuevos pozos y de ampliar la capacidad de evacuación de la Cuenca Neuquina.
Sin embargo, el verdadero desafío consiste en transformar una oportunidad coyuntural en capacidad exportadora permanente.
El mundo necesita petróleo argentino
La nueva crisis vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que Vaca Muerta viene planteando desde hace años.
Argentina no solamente tiene recursos.
Tiene que desarrollar volumen, infraestructura y mercados.
El crecimiento de la producción neuquina necesita oleoductos capaces de sacar el crudo hacia el Atlántico, terminales con capacidad de carga y proyectos que permitan colocar barriles argentinos en diferentes destinos.
En ese sentido, proyectos como VMOS y las nuevas ampliaciones de infraestructura de transporte y exportación adquieren una importancia estratégica que excede ampliamente a la industria petrolera.
Cada barril adicional que Argentina pueda producir y exportar representa una oportunidad para generar divisas.
Y en un mundo donde el riesgo geopolítico vuelve a colocar al petróleo en el centro de la economía, contar con una producción creciente fuera de las zonas de conflicto puede convertirse en una ventaja competitiva.
Petróleo caro: oportunidad, pero también advertencia
Existe, sin embargo, un riesgo.
Un petróleo demasiado caro no necesariamente es una buena noticia para la economía mundial.
El aumento del crudo encarece el transporte, la producción industrial y numerosos bienes y servicios. También puede alimentar nuevamente la inflación y complicar las decisiones de los bancos centrales sobre las tasas de interés.
Ese efecto ya comenzó a reflejarse en los mercados financieros.
Las bolsas internacionales operaron con mayor cautela ante el temor de que una nueva escalada energética obligue a mantener durante más tiempo políticas monetarias restrictivas.
La ecuación es conocida:
más guerra → más riesgo sobre el suministro → petróleo más caro → mayor inflación → tasas más altas → menor crecimiento.
Por eso el mercado no solamente mira el precio del barril.
Mira a Ormuz.
Una oportunidad que Argentina no puede desaprovechar
La nueva escalada en Medio Oriente vuelve a demostrar que la energía dejó de ser solamente una cuestión económica.
Es también geopolítica, seguridad, infraestructura y poder internacional.
Mientras Estados Unidos y sus aliados intentan garantizar el tránsito por Ormuz y los países importadores buscan reducir su exposición al riesgo, Argentina tiene frente a sí una oportunidad histórica.
Vaca Muerta puede aportar una parte creciente de la oferta energética que el mundo necesita.
Pero para lograrlo será necesario seguir invirtiendo, reducir costos, acelerar infraestructura, desarrollar proveedores nacionales competitivos y garantizar reglas que permitan sostener proyectos de largo plazo.
El desafío no es esperar que el petróleo suba.
El desafío es estar preparados cuando el mundo necesite comprarlo.
Y en ese escenario, la pregunta para Argentina ya no debería ser solamente cuánto petróleo puede producir Vaca Muerta.
La pregunta estratégica es:
¿Cuántos barriles argentinos podemos colocar en el mundo y qué país queremos construir con esas exportaciones?
Vaca Muerta Online — Energía, producción y el futuro de la Argentina.
Fuente: VMO