
Harold Hamm desembarca con todo en Vaca Muerta
Continental se queda con el 50% de Phoenix y proyecta US$4.000 millones.
El magnate estadounidense, uno de los principales referentes mundiales del shale, profundiza su apuesta por la Argentina. La alianza con Mercuria le permitirá participar de una plataforma que busca superar los 100.000 barriles equivalentes diarios en los próximos cinco años.
VACA MUERTA — La competencia por ganar escala en Vaca Muerta acaba de sumar a uno de los nombres más fuertes del shale estadounidense.
Continental Resources, la compañía fundada y controlada por el empresario norteamericano Harold Hamm, acordó adquirir el 50% de Phoenix Global Resources y avanzar junto con Mercuria Energy Group en una nueva plataforma de desarrollo de hidrocarburos no convencionales en la Argentina.
El acuerdo todavía deberá completar su documentación definitiva y atravesar las aprobaciones correspondientes, pero la magnitud de la apuesta ya marca un nuevo capítulo para la industria: las compañías proyectan invertir más de US$4.000 millones durante los próximos cinco años para acelerar el desarrollo de sus activos en Vaca Muerta.
El objetivo es ambicioso: llevar la producción de la plataforma desde los actuales niveles de Phoenix hasta más de 100.000 barriles equivalentes de petróleo por día en un horizonte de cinco años.
No se trata solamente de una operación financiera. La llegada de Continental incorpora a Vaca Muerta el conocimiento de una compañía que desarrolló durante décadas algunos de los principales yacimientos shale de Estados Unidos.
Una alianza que cambia la escala
Phoenix construyó en los últimos años una posición relevante dentro de Vaca Muerta, con activos en Mata Mora Norte, Mata Mora Sur, Confluencia Norte y Confluencia Sur, además de otras posiciones vinculadas a la nueva estructura.
La incorporación de Continental cambia la dimensión de esa plataforma.
La compañía estadounidense aporta experiencia en desarrollos masivos, perforación horizontal y explotación no convencional a gran escala. Mercuria, en tanto, mantiene su participación y su fortaleza financiera y comercial.
El resultado es una alianza que combina capital, conocimiento técnico, infraestructura, comercialización y experiencia internacional.
Phoenix continuará teniendo un papel central en la operación y Pablo Bizzotto seguirá al frente de la compañía, de acuerdo con la información difundida sobre el acuerdo.
El dato que mira Río Negro
Hay otro aspecto de esta operación que merece especial atención.
Una parte significativa de los activos involucrados se encuentra en territorio rionegrino.
Los bloques Confluencia Norte y Confluencia Sur están ubicados en Río Negro, mientras que Mata Mora Norte y Mata Mora Sur corresponden al sector neuquino de Vaca Muerta.
Esto significa que una porción importante de los US$4.000 millones de inversión proyectados tendrá impacto sobre el desarrollo de infraestructura, servicios petroleros, empleo y proveedores de la región.
Para Río Negro, el movimiento adquiere todavía mayor relevancia porque la provincia busca consolidarse como una nueva plataforma de crecimiento hidrocarburífero alrededor de Vaca Muerta y, al mismo tiempo, avanzar en infraestructura para conectar la producción con el Atlántico.
Harold Hamm ya había puesto un pie en la cuenca
La operación tampoco representa el primer movimiento de Continental en la Argentina.
Harold Hamm comenzó a posicionarse en Vaca Muerta con la adquisición de una participación en Los Toldos II Oeste, un área que todavía se encuentra en una etapa de desarrollo exploratorio.
Ahora el empresario estadounidense da un paso mucho mayor.
La asociación con Phoenix y Mercuria lo coloca directamente en una plataforma productiva con capacidad para incrementar fuertemente el número de pozos y las etapas de fractura durante los próximos años.
Y existe otro dato que no pasa desapercibido: Continental, Phoenix y Mercuria también participaron recientemente de la licitación de nuevas áreas realizada por Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).
La compañía que hasta hace pocos meses estaba comenzando a conocer el potencial de la cuenca ahora busca ampliar su superficie y construir una posición mucho más importante.
Vaca Muerta entra en una nueva etapa
La llegada de capital estadounidense a través de Continental muestra que Vaca Muerta comienza a transitar una etapa diferente.
Durante los primeros años, el desafío fue demostrar que el recurso podía desarrollarse técnicamente y alcanzar niveles competitivos.
Hoy la discusión es otra: quién puede desarrollar más rápido, con qué capital y con qué infraestructura.
Los grandes jugadores ya no miran solamente el potencial geológico. Analizan oleoductos, capacidad de evacuación, terminales portuarias, exportaciones, infraestructura eléctrica, disponibilidad de equipos y costos logísticos.
La expansión del VMOS, el crecimiento de la producción y la posibilidad de incrementar las exportaciones de crudo están generando las condiciones para que compañías internacionales comiencen a pensar Vaca Muerta como un proyecto de escala global.
La apuesta de Continental encaja exactamente en ese escenario.
Más pozos, más servicios y una pregunta clave
Una inversión de esta magnitud necesariamente tendrá consecuencias sobre toda la cadena de valor.
Más capital significa potencialmente más perforaciones, más fracturas, más equipos, más transporte, más servicios especiales y mayor demanda de proveedores locales.
Pero también plantea un desafío.
Para que esos US$4.000 millones se transformen en producción real, la Argentina deberá continuar ampliando la infraestructura necesaria para sacar el petróleo y el gas de la cuenca.
Vaca Muerta puede perforar más pozos, pero el verdadero límite de la próxima etapa será la capacidad para evacuar, almacenar, transportar y exportar cada barril adicional.
Por eso, la llegada de Continental no debe analizarse solamente como una adquisición empresarial.
Es también una señal sobre el futuro de la cuenca.
El mensaje que llega desde Estados Unidos
Harold Hamm construyó su trayectoria alrededor del desarrollo del shale estadounidense y convirtió a Continental Resources en uno de los grandes productores independientes de petróleo de ese país.
Ahora apuesta nuevamente por un recurso no convencional, pero esta vez en la Argentina.
Desde Continental calificaron a Vaca Muerta como un recurso de clase mundial y destacaron que el nuevo escenario argentino favoreció la decisión de profundizar las inversiones.
La pregunta ya no es si Vaca Muerta puede producir.
La pregunta es hasta dónde puede llegar.
Y mientras las grandes petroleras comienzan a competir por escala, superficie y capacidad de exportación, la entrada de Continental Resources coloca a Harold Hamm entre los empresarios internacionales que decidieron apostar fuerte por el futuro energético argentino.
US$4.000 millones, más de 100.000 boe/d y una plataforma compartida entre Continental y Mercuria.
Vaca Muerta acaba de sumar otro jugador de peso mundial a una carrera que recién comienza.
Fuente: VMO