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Rio Tinto mira Los Azules

Argentina busca financiar una mina de US$4.000 millones.

Rio Tinto mira Los Azules

Argentina busca financiar una mina de US$4.000 millones.

McEwen Copper negocia con Rio Tinto y otros inversores para completar el financiamiento de Los Azules, en San Juan. El proyecto apunta a producir unas 205.000 toneladas de cátodos de cobre por año y podría convertirse en una de las grandes apuestas mineras de la Argentina.

Por Vaca Muerta Online

La carrera por el cobre argentino acaba de sumar un capítulo de enorme relevancia internacional.

McEwen Copper avanza en la búsqueda de los aproximadamente US$4.000 millones necesarios para construir Los Azules, su proyecto de cobre ubicado en la provincia de San Juan, y entre los principales candidatos para aportar capital aparece Rio Tinto, que ya posee cerca del 17% de la compañía a través de su unidad Nuton.

La negociación todavía no implica un acuerdo definitivo de financiamiento. La empresa analiza distintas combinaciones de capital, deuda e incorporación de nuevos socios para alcanzar la inversión necesaria y avanzar hacia una decisión final de inversión.

El objetivo es ambicioso: llevar Los Azules a producción hacia 2030.

Y detrás del proyecto hay una oportunidad que excede a San Juan.

Argentina está intentando entrar en la nueva batalla mundial por los minerales críticos.

Un proyecto de US$4.000 millones

El desarrollo de Los Azules requiere una inversión inicial de aproximadamente US$4.000 millones.

McEwen Copper analiza estructurar ese financiamiento mediante distintas fuentes.

Una de las alternativas contempla unos US$600 millones de aportes de accionistas actuales, donde Rio Tinto podría tener un papel importante.

Otro tramo podría incorporar aproximadamente US$600 millones de un nuevo inversor estratégico, que podría ser una compañía industrial, una comercializadora internacional o un fondo especializado en minería.

A eso se agregaría una eventual oferta pública inicial (IPO) que podría generar alrededor de US$300 millones, aunque su concreción dependerá de las condiciones de los mercados financieros.

El resto debería completarse mediante financiamiento de deuda, incluyendo agencias de crédito a la exportación, bancos especializados en proyectos mineros y otras alternativas de financiamiento estructurado.

La magnitud de la operación muestra el desafío.

Construir una gran mina de cobre requiere miles de millones de dólares antes de comenzar a generar ingresos.

Rio Tinto ya conoce Los Azules

La participación de Rio Tinto no es nueva.

La multinacional ya posee aproximadamente 17% de McEwen Copper mediante Nuton, su plataforma especializada en tecnologías para la recuperación de cobre.

Ese antecedente le otorga una ventaja frente a potenciales nuevos inversores.

Rio Tinto conoce el proyecto, su geología, sus avances técnicos y las oportunidades que presenta.

Pero la compañía no sería necesariamente la única alternativa.

McEwen Copper busca ampliar la base de capital y encontrar socios capaces de acompañar el desarrollo de una mina que tendrá una vida productiva de varias décadas.

Stellantis también apuesta al cobre argentino

Otro dato relevante aparece en la composición accionaria.

Stellantis, uno de los grandes grupos automotrices internacionales, posee aproximadamente 18% de McEwen Copper.

La presencia de la automotriz no es casual.

El cobre es un insumo fundamental para la electrificación del transporte, las redes eléctricas, los centros de datos y buena parte de la infraestructura tecnológica que está creciendo a nivel mundial.

Los vehículos eléctricos requieren más cobre que los vehículos convencionales.

Las redes eléctricas necesitan enormes cantidades de metal.

Y la expansión de centros de datos para inteligencia artificial también incrementa la demanda de infraestructura eléctrica.

Por eso, para las grandes compañías industriales, asegurar cobre a largo plazo comienza a ser una cuestión estratégica.

¿Por qué el mundo necesita tanto cobre?

El mercado internacional enfrenta una dificultad estructural.

La demanda de cobre crece por la electrificación de la economía, pero desarrollar una nueva mina puede llevar más de una década desde la exploración hasta la producción comercial.

Eso genera una tensión creciente:

la demanda puede crecer mucho más rápido que la oferta.

Y allí aparece Argentina.

El país posee importantes recursos de cobre en provincias como San Juan, Catamarca, Salta y Mendoza, pero durante años tuvo una participación marginal en la producción mundial.

Los Azules puede ayudar a cambiar esa historia.

205.000 toneladas de cobre por año

El proyecto contempla una producción promedio de aproximadamente 205.000 toneladas de cátodos de cobre anuales durante sus primeros cinco años.

Ese volumen colocaría a Los Azules entre los proyectos mineros más importantes del país.

Y podría transformar a San Juan en uno de los principales polos cupríferos de América Latina.

Pero el impacto potencial no se limita al volumen de producción.

Una mina de esta magnitud necesita:

  • proveedores;
  • infraestructura;
  • energía;
  • transporte;
  • servicios especializados;
  • mano de obra;
  • tecnología;
  • construcción;
  • mantenimiento;
  • logística.

Por eso, el verdadero impacto económico puede multiplicarse mucho más allá de la operación minera.

El RIGI entra en escena

Para inversiones de esta magnitud, el marco regulatorio será determinante.

Los grandes proyectos mineros necesitan reglas estables durante décadas, porque la inversión inicial se recupera en períodos mucho más largos que los de un proyecto convencional.

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) busca precisamente ofrecer un marco de previsibilidad para proyectos de gran escala.

Pero para el inversor internacional la pregunta será más amplia:

¿Argentina puede garantizar durante 30 años las condiciones necesarias para desarrollar una mina de US$4.000 millones?

Esa será una de las pruebas más importantes.

Los permisos son otro desafío

El financiamiento no es el único obstáculo.

McEwen Copper todavía debe completar distintas etapas de ingeniería y permisos antes de avanzar hacia la construcción plena.

La empresa evalúa comenzar determinadas tareas preliminares y reservar capacidad de fabricación para equipos críticos.

Es una estrategia habitual en proyectos de esta magnitud: anticiparse para evitar que la falta de equipos o los largos plazos de fabricación terminen retrasando el cronograma.

Pero antes deberá cerrar la estructura financiera.

De Vaca Muerta al cobre: Argentina busca otra máquina de dólares

Durante años, la principal esperanza argentina para generar divisas estuvo concentrada en el agro y, más recientemente, en Vaca Muerta.

Ahora aparece un tercer gran jugador potencial:

la minería metalífera.

El petróleo puede generar dólares todos los días.

El gas puede transformar la matriz exportadora.

Y el cobre puede convertirse en una nueva fuente estructural de divisas para las próximas décadas.

Los Azules forma parte de esa transición.

Si logra conseguir los US$4.000 millones, obtener los permisos restantes y comenzar a construir dentro del cronograma previsto, San Juan podría convertirse en una pieza central de la nueva minería argentina.

EL DATO QUE HAY QUE MIRAR

US$4.000 millones — inversión estimada para construir Los Azules.

US$600 millones — posible aporte de accionistas actuales.

US$600 millones — eventual incorporación de nuevo capital estratégico.

US$300 millones — potencial recaudación de una IPO.

205.000 toneladas — producción anual promedio proyectada durante los primeros cinco años.

2030 — objetivo de inicio de producción.

17% — participación aproximada de Rio Tinto en McEwen Copper.

18% — participación de Stellantis.

VACA MUERTA ONLINE | ANÁLISIS

El próximo gran boom de recursos argentinos puede no salir de un pozo petrolero. Puede salir de una mina.

Argentina está entrando en una competencia global por recursos que serán estratégicos para la próxima economía: cobre, litio, petróleo, gas y minerales críticos.

Vaca Muerta ya está demostrando que el país puede convertirse en un gran proveedor energético.

Los Azules plantea otra pregunta:

¿Puede Argentina convertirse también en uno de los grandes proveedores mundiales de cobre?

Si Rio Tinto y otros inversores ponen el capital, el desafío dejará de ser demostrar que existe el recurso.

El desafío será construir la mina, producir el cobre y transformar ese mineral en dólares, empleo e infraestructura para la Argentina.

Fuente: VMO

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