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La salida de Shell del megaproyecto de gas natural licuado no frenó la hoja de ruta de YPF

YPF acelera el plan de GNL y negocia con otra supermajor para completar el esquema exportador.

La salida de Shell del megaproyecto de gas natural licuado no frenó la hoja de ruta de YPF

YPF acelera el plan de GNL y negocia con otra supermajor para completar el esquema exportador.

La salida de Shell del megaproyecto de gas natural licuado no frenó la hoja de ruta de YPF. Por el contrario, la petrolera de bandera ya negocia activamente con otra supermajor internacional para sumarla al plan Argentina LNG, con el objetivo de cerrar definitivamente el esquema de exportación de gas de Vaca Muerta al mundo.

Lejos de generar incertidumbre, la decisión de la angloholandesa aceleró las gestiones. Desde la conducción de YPF aseguran que las conversaciones con la nueva potencial socia avanzan de manera consistente y que se trata de una de las petroleras más grandes del planeta, con capacidad técnica, financiera y comercial para integrarse a un proyecto de escala global.

Un movimiento estratégico tras la salida de Shell

Las negociaciones formales comenzaron el 3 de diciembre en Londres, en el marco de la World Energy Capital Assembly (WECA), donde el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, recibió el premio a la Compañía Regional del Año otorgado por el Energy Council. En ese contexto, directivos de la petrolera argentina mantuvieron encuentros clave con operadores internacionales, donde el plan de GNL ocupó un lugar central.

La definición de Shell de no avanzar en esta etapa del proyecto se conoció públicamente el 4 de diciembre, aunque dentro de YPF la decisión ya era conocida desde antes. Ese escenario permitió activar rápidamente contactos alternativos, evitando cualquier vacío estratégico en el megaplan exportador.

Si bien desde la compañía no se reveló el nombre de la nueva interesada, sí se aclaró que no se trata de ExxonMobil, con quien existen conversaciones avanzadas, pero bajo un rol distinto: el de offtaker, es decir, compradora de parte del gas producido, y no como socia directa del desarrollo del proyecto de licuefacción.

Un acuerdo que se negocia desde el corazón de Vaca Muerta

En una señal simbólica y operativa, uno de los avances más relevantes de estas gestiones se produjo mientras la cúpula de YPF se encontraba en Plaza Huincul, durante la puesta en marcha del Real Time Intelligence Center (RTIC) del Complejo Industrial. Desde allí se reforzó el mensaje de que las decisiones estratégicas del proyecto se toman con Vaca Muerta como eje.

El nivel de avance es tal que YPF ya decidió poner en conocimiento a ENI, su principal socia en el plan, sobre la incorporación de este nuevo jugador. La petrolera italiana participa de manera integral en el proyecto, mientras que la firma XRG del Grupo ADNOC lo hace con un compromiso escalonado.

El objetivo final es cerrar un esquema de 18 millones de toneladas anuales de GNL (MTPA). De ese total, 12 MTPA ya están acordadas con ENI y ADNOC, y se espera que la nueva supermajor aporte las 6 MTPA restantes, ya sea mediante un proyecto totalmente integrado o compartiendo las grandes obras de infraestructura, especialmente los gasoductos, con desarrollos operativos diferenciados.

Plan de inversiones 2026: Vaca Muerta como prioridad absoluta

En paralelo al avance del GNL, YPF definió su plan de inversiones para 2026, que refuerza su perfil de compañía enfocada casi exclusivamente en el desarrollo no convencional.

El presupuesto total ascenderá a 6.000 millones de dólares, de los cuales unos 4.500 millones se destinarán directamente a Vaca Muerta, consolidando al shale como el corazón del negocio. Esta estrategia se apoya en la venta de activos no estratégicos —como la reciente salida de Profertil— para maximizar la capacidad de inversión en los bloques clave.

El objetivo es claro: acelerar la producción de shale oil y shale gas para llegar con escala suficiente al inicio de las exportaciones desde el nuevo puerto del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), previstas para el 1 de enero de 2027.

Downstream, tecnología y eficiencia operativa

Del total del CAPEX 2026, alrededor de 1.200 millones de dólares se asignarán al segmento downstream, con foco en la refinería de Luján de Cuyo, donde se están finalizando obras clave iniciadas este año.

Otro pilar central del plan 4×4 es la tecnología, que explica gran parte de los avances en eficiencia de YPF. La digitalización y el uso intensivo de datos permitieron un salto histórico en refinación: 45.000 barriles diarios adicionales de capacidad de procesamiento, un volumen equivalente a sumar media refinería de Luján de Cuyo o casi dos plantas como la de Plaza Huincul, sin grandes inversiones estructurales.

Producción récord y un objetivo ambicioso

YPF cerrará el año con una producción propia que roza los 208.000 barriles diarios de petróleo, duplicando los niveles de hace apenas dos años, cuando comenzó la actual gestión. Pero el plan va mucho más allá.

La meta es volver a duplicar esa producción y alcanzar los 400.000 barriles diarios en junio de 2028, justo en la antesala del inicio de las exportaciones masivas de gas natural licuado desde Vaca Muerta.

Con el GNL, el shale oil y una estrategia de inversión concentrada, YPF busca posicionarse como el ancla energética de la Argentina exportadora, en un escenario donde el desafío ya no es encontrar recursos, sino convertirlos en producción, infraestructura y dólares genuinos.

Fuente: vmo

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