
Neuquén tocó un récord histórico de 628.000 barriles por día.
En abril de 2026, la provincia consolidó más del 70% del petróleo del país gracias al shale de Vaca Muerta.
Sin embargo, las cámaras empresariales advierten que la facturación de las firmas neuquinas cayó hasta un 40% debido a la competencia "desigual" con proveedores de otras provincias.
La producción de petróleo en Neuquén no conoce techos, pero el fenomenal "boom" macroeconómico convive con una realidad alarmante para el entramado pyme local. Durante abril de 2026, la provincia alcanzó un récord histórico absoluto de 628.924 barriles de crudo por día, consolidándose como el corazón energético indiscutido de la Argentina.
La cifra estremece: Neuquén ya explica el 70,5% de la producción total nacional (que en abril se ubicó en 891.704 barriles diarios) y registró un impactante salto interanual del 36,18%. El motor exclusivo de este fenómeno es el no convencional: el shale oil representó 610.664 barriles diarios, es decir, el 97,10% de todo el crudo extraído en suelo neuquino.
Con un acumulado en el primer cuatrimestre que crece al 32,37% interanual, las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario indican que Argentina podría cerrar el 2026 con 54,5 millones de metros cúbicos de crudo, superando en un 11% el histórico pico productivo del país registrado en 1998. Las inversiones millonarias de YPF, Vista Energy y PAE sustentan el fenómeno. Sin embargo, el interrogante que recorre los pasillos empresariales de la provincia es otro: ¿cuánto de este derrame se queda realmente en la región?
La paradoja del empleo y la capacidad ociosa
A primera vista, los indicadores laborales del aglomerado Neuquén-Plottier parecen de otro país. Al cierre del último trimestre, la región registró una desocupación de apenas el 2,3%, frente al 7.5% de la media nacional. Los salarios del sector también marcan una brecha abismal: mientras el promedio neto del país ronda los $1,5 millones, un trabajador petrolero promedia ingresos netos por encima de los $5,6 millones.
Pero estos promedios esconden una realidad compleja. Detrás del empleo directo en las operadoras, las pequeñas y medianas empresas locales denuncian una fuerte recesión en sus ingresos y niveles preocupantes de capacidad ociosa.
"En algunos casos estamos hablando de una baja de actividad y facturación del 30% al 40%", advirtió Daniel González, referente de ACIPAN, FECENE y vicepresidente del Centro PyME ADENEU. Su diagnóstico es tajante: "Todavía no hay un derrame importante", sostuvo, supeditando la reactivación a que efectivamente ingresen más equipos de perforación a los yacimientos.
La encrucijada del "Compre Neuquino" y la Zona II
La paradoja que señalan las cámaras (como la Federación de Cámaras Energéticas de Neuquén y CEISA) es concreta: la provincia produce más petróleo que nunca, pero las empresas locales están perdiendo licitaciones clave frente a corporaciones que desembarcan desde Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Chubut.
El argumento central es la "cancha inclinada" de los costos laborales. Al estar radicadas en la zona caliente, las pymes neuquinas deben absorber los costos y adicionales salariales de la denominada "Zona II", lo que encarece de manera automática sus presupuestos frente a competidores de otras provincias que operan con convenios menos exigentes. Esto vuelve la competencia "extremadamente desigual".
| Radiografía del Proveedor Local en Vaca Muerta | Dato Actual |
| Porcentaje de contratos absorbidos por pymes neuquinas | 46% |
| Empresas locales certificadas activas | Más de 800 |
| Pymes locales en programa de desarrollo técnico para 2026 | ~200 empresas |
Aunque el último informe del Centro PyME-ADENEU señala que las empresas neuquinas certificadas absorbieron el 46% de los montos contratados por la industria en el segundo semestre del año pasado, los referentes locales advierten que ese porcentaje no alcanzará para dinamizar la economía regional si las operadoras no transparentan sus procesos de compra. "Si la cámara no vincula directamente a las empresas locales, el derrame genuino siempre va a ser un porcentaje pequeño", afirman desde ACIPAN.
Optimismo condicionado hacia el futuro
A mediano y largo plazo, las proyecciones técnicas siguen forzando la sonrisa de los analistas. Se estima que Vaca Muerta generará 43.000 nuevos empleos hacia 2029 y requerirá la construcción de entre 18 y 26 plantas de tratamiento de fluidos de aquí al año 2040.
Desde las operadoras confían en que el derrame hacia la industria metalmecánica y de servicios de la región "será inevitable y de gran magnitud", aunque aclaran que la clave estará en el timing: las inversiones y facilidades ya están programadas, por lo que las pymes locales deberán ganar competitividad rápidamente para subirse a la ola. El desafío de fondo para el gobierno provincial no cambia: cómo garantizar que la riqueza récord del subsuelo se traduzca en crecimiento real para las comunidades que sostienen la actividad en la superficie.
Fuente: vmo