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Otra vez sube la nafta

Cuánto cuesta ahora en Neuquén y qué hay detrás del nuevo micropricing de YPF.

Otra vez sube la nafta

Cuánto cuesta ahora en Neuquén y qué hay detrás del nuevo micropricing de YPF.

YPF aplicó desde este sábado un aumento promedio del 1% en sus combustibles. En Neuquén, la Súper quedó proyectada en $1.847 y la Infinia en $2.126. Pero el dato más importante está en otro lugar: la petrolera sostiene un sistema que permite modificar los precios según la demanda, la competencia, la zona y hasta la franja horaria.

Neuquén produce petróleo. Pero cargar combustible vuelve a ser más caro.

Desde las cero horas de este sábado 26 de septiembre, YPF aplicó un nuevo incremento promedio del 1% en sus combustibles en todo el país, en un escenario marcado por la fuerte suba del petróleo internacional y la tensión en Medio Oriente.

La actualización llega después de que otras petroleras aplicaran aumentos superiores y mientras el Brent se mantiene por encima de los US$100 por barril.

Pero en Neuquén hay una particularidad.

La provincia que se convirtió en uno de los principales motores petroleros de la Argentina también es uno de los territorios donde el precio de los combustibles tiene un impacto directo sobre toda la economía.

No solamente sobre quien llena el tanque de su auto.

También sobre camioneros, trabajadores petroleros, empresas de servicios, logística, transporte de personal, proveedores y miles de personas que todos los días recorren grandes distancias para trabajar.

Así quedan los precios en Neuquén

De acuerdo con el relevamiento realizado sobre los valores de las estaciones de YPF de la capital neuquina, tomando como referencia los precios previos al aumento, las pizarras quedaron aproximadamente de la siguiente manera:

CombustibleAntesNuevo valor aproximado
Nafta Súper$1.829$1.847
Infinia$2.105$2.126
Diesel 500$2.249$2.270
Infinia Diesel$2.655$2.680

Los valores pueden presentar diferencias según la estación y su ubicación, precisamente por el esquema de precios dinámicos que implementó YPF.

Eso significa que el precio que aparece en una estación no necesariamente tiene que ser idéntico al de otra.

Y esa diferencia no es accidental.

Es parte del nuevo modelo comercial.

El combustible dejó de tener un único precio

YPF sostiene el denominado micropricing, un sistema que permite modificar los precios de acuerdo con variables como la oferta y la demanda, la competencia, la ubicación geográfica, los corredores y las franjas horarias.

La empresa utiliza información en tiempo real para monitorear el comportamiento de sus estaciones y tomar decisiones comerciales.

Según explicó YPF, el sistema permite realizar ajustes específicos para adecuar los valores a las características de cada mercado.

En la práctica, esto significa que el precio del combustible puede moverse de manera mucho más dinámica que en el esquema tradicional.

Para el consumidor aparece una nueva pregunta:

¿cuándo conviene cargar?

Y la respuesta puede depender del lugar, del momento y de la demanda.

¿Qué tiene que ver Vaca Muerta?

Mucho.

Porque mientras el consumidor neuquino enfrenta estos aumentos, debajo de la misma provincia se está produciendo una cantidad cada vez mayor de petróleo.

Vaca Muerta ya representa una parte central de la producción hidrocarburífera argentina y está transformando al país en un jugador exportador de crudo.

Pero el precio internacional funciona en ambos sentidos.

Cuando el barril sube, mejora el valor potencial de la producción argentina y aumenta el atractivo exportador.

Al mismo tiempo, esa referencia internacional termina ejerciendo presión sobre el mercado interno de combustibles.

Es una de las grandes contradicciones de una provincia petrolera:

tener petróleo no significa necesariamente tener combustible barato.

El “buffer” intenta evitar un traslado inmediato

YPF sostiene desde abril un esquema denominado buffer de precios, diseñado para amortiguar la volatilidad internacional y evitar que cada movimiento del petróleo se traslade inmediatamente al surtidor.

La compañía explicó que el mecanismo busca acompañar la evolución de la demanda y evitar trasladar toda la volatilidad externa al mercado local.

Pero el escenario internacional cambió.

Con el Brent por encima de los US$100, la presión sobre los precios vuelve a aparecer.

La propia compañía mantiene abierto el monitoreo del mercado y dejó planteada la posibilidad de realizar nuevos ajustes específicos.

Por eso, el 1% de este sábado no necesariamente representa el final de la historia.

Para Neuquén el combustible es un costo estratégico

En una provincia convencionalmente petrolera, una suba de combustibles no impacta únicamente sobre el bolsillo del consumidor.

Tiene un efecto multiplicador.

Un trabajador que debe recorrer decenas o cientos de kilómetros para llegar a su lugar de trabajo necesita combustible.

Una camioneta de servicios petroleros consume combustible.

Un camión que transporta arena, cañerías, equipos o insumos consume combustible.

Una empresa que mueve personal hacia Añelo tiene el combustible entre sus principales costos.

Un proveedor que viaja entre Neuquén, Añelo, Rincón de los Sauces o las distintas áreas productivas también lo incorpora a sus gastos.

Por eso, cuando aumenta el combustible, el costo energético de toda la cadena neuquina puede moverse detrás.

El petróleo argentino busca dólares, pero el consumidor mira el surtidor

La discusión energética argentina empieza a tener una dimensión cada vez más compleja.

Vaca Muerta necesita producir más.

Argentina necesita exportar.

El país necesita generar dólares.

Las compañías necesitan recuperar inversiones.

Pero al mismo tiempo existe una economía interna que necesita precios de combustibles previsibles.

El desafío consiste en encontrar un equilibrio entre ambas realidades.

Porque el petróleo de Vaca Muerta puede convertirse en una fuente extraordinaria de divisas.

Pero para el ciudadano que tiene que cargar combustible todas las semanas, el barril internacional se traduce finalmente en un número mucho más concreto:

el precio que aparece en la pantalla del surtidor.

Y en Neuquén, donde la industria hidrocarburífera atraviesa una etapa de expansión, esa discusión recién empieza.

Vaca Muerta produce más. El mercado también cambia.

El nuevo aumento es pequeño en términos porcentuales.

Pero el cambio estructural puede ser mucho más importante.

El combustible ya no tiene necesariamente un único precio.

El petróleo internacional pesa.

La competencia pesa.

La demanda pesa.

La ubicación pesa.

La hora también puede pesar.

Y mientras Argentina intenta transformar Vaca Muerta en una plataforma exportadora de escala mundial, los consumidores neuquinos empiezan a convivir con una nueva realidad:

el precio del combustible puede cambiar mucho más rápido que antes.

VACAMUERTAONLINE.COM.AR — Periodismo energético desde la Cuenca Neuquina.

Fuente: VMO

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