
Pluspetrol desembarca en dos bloques estratégicos
La petrolera ingresará con el 20% en ambas áreas, junto a Shell, Vaca Muerta Inversiones y GyP. La operación le reportará US$ 13,92 millones a Neuquén y refuerza una tendencia.
Los grandes jugadores comienzan a reordenar posiciones para acelerar el desarrollo de los bloques no convencionales.
La expansión de Vaca Muerta ya no se mide solamente por la cantidad de pozos que se perforan o por los récords de fractura. También empieza a observarse en otro movimiento menos visible, pero estratégico: las grandes compañías están reconfigurando sus posiciones para capturar los bloques que consideran de mayor potencial para la próxima etapa de crecimiento.
En ese escenario debe leerse el ingreso de Pluspetrol a La Escalonada y Rincón La Ceniza, dos áreas de Vaca Muerta cuya titularidad corresponde a Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).
El Gobierno provincial aprobó las modificaciones contractuales que permiten la incorporación de la compañía. La operación representará para Neuquén US$ 13,92 millones, considerando el aporte previsto y el Impuesto de Sellos correspondiente a la operación.
La nueva estructura societaria establece una participación del 45% para Shell Argentina, 25% para Vaca Muerta Inversiones, 20% para Pluspetrol y 10% para GyP.
El ingreso de Pluspetrol se produce mediante la transferencia de parte de la participación que tenía Vaca Muerta Inversiones. GyP y Shell decidieron no ejercer el derecho de preferencia previsto contractualmente, permitiendo avanzar con la cesión.
No es solamente una operación societaria
El dato empresarial es importante, pero detrás de la modificación aparece una pregunta mucho más relevante:
¿Qué están viendo las compañías en estos dos bloques para reposicionarse ahora?
La respuesta está en la ubicación, la geología y, sobre todo, en el nuevo momento que atraviesa Vaca Muerta.
La Escalonada y Rincón La Ceniza forman parte del denominado hub norte, una zona donde Neuquén busca consolidar nuevos polos de producción y generar sinergias con otros desarrollos.
Ya en 2025 la Provincia había señalado que ambos bloques se encontraban en etapa piloto y que La Escalonada presentaba un fuerte potencial asociado al shale oil, mientras que Rincón La Ceniza aparecía vinculada a una estrategia de gas y GNL por su ubicación dentro de la ventana de gas húmedo.
Eso vuelve especialmente interesante la llegada de Pluspetrol.
La compañía ya tiene presencia en el norte de Vaca Muerta y participa en desarrollos como Bajo del Choique, mientras que otros operadores avanzan sobre áreas próximas. El movimiento empieza a configurar un corredor energético donde distintos bloques pueden dejar de ser proyectos aislados y comenzar a funcionar como un sistema productivo.
La Escalonada: petróleo, pero también una apuesta de escala
La Escalonada ocupa aproximadamente 239 kilómetros cuadrados y presenta características asociadas a la ventana de petróleo volátil y gas condensado.
El área fue reservada originalmente para GyP y posteriormente recibió una concesión de explotación no convencional. La historia contractual comenzó hace más de una década y fue modificándose a medida que evolucionaron los socios y los proyectos.
El dato central es que estamos frente a un bloque que durante años estuvo atravesando una etapa de evaluación y pilotaje.
Ahora el contexto es diferente.
Vaca Muerta está entrando en una fase donde la discusión dejó de ser si el recurso funciona.
La discusión es cuánto puede producir, a qué costo y con qué infraestructura.
Esa diferencia cambia completamente el valor estratégico de un bloque.
Rincón La Ceniza mira también hacia el gas
Rincón La Ceniza tiene una superficie cercana a 221 kilómetros cuadrados y se encuentra asociada a la ventana de gas condensado y gas húmedo.
Esto adquiere especial relevancia en un momento en que Argentina intenta construir una plataforma exportadora de gas y GNL.
La infraestructura de evacuación, los proyectos de licuefacción y la posibilidad de colocar producción argentina en mercados internacionales están modificando la valoración de los recursos gasíferos de Vaca Muerta.
Por eso, un bloque que hace algunos años podía analizarse principalmente desde la lógica de una concesión exploratoria hoy puede adquirir otra dimensión.
El gas dejó de ser solamente un recurso para el mercado interno: comienza a ser una pieza de una estrategia exportadora.
Pluspetrol gana posición en el norte
El movimiento también permite mirar el mapa desde el lado de Pluspetrol.
La compañía viene ampliando su presencia en Vaca Muerta y el ingreso a La Escalonada y Rincón La Ceniza le permite sumar participación en dos áreas con potencial para integrarse a desarrollos próximos.
No se trata simplemente de sumar superficie.
La verdadera ventaja puede estar en las sinergias operativas.
Cuando distintos bloques se encuentran geográficamente próximos, aparecen oportunidades para compartir infraestructura, logística, caminos, servicios, instalaciones de superficie y eventualmente sistemas de evacuación.
En una industria donde cada dólar por barril y cada minuto de equipo importan, la cercanía entre desarrollos puede transformarse en una ventaja competitiva.
Shell sigue teniendo el control económico de la sociedad
Con el nuevo esquema, Shell conserva el 45%, convirtiéndose en el principal socio de las uniones transitorias.
Vaca Muerta Inversiones queda con 25%, Pluspetrol con 20% y GyP mantiene el 10%.
Esto también es significativo para Neuquén.
La provincia conserva participación directa a través de GyP y, al mismo tiempo, obtiene ingresos derivados de la modificación contractual.
Pero existe otro objetivo: que el cambio societario se transforme en actividad concreta.
Porque para Neuquén el verdadero resultado no estará solamente en los dólares cobrados por la operación.
Estará en los equipos que lleguen al campo.
En los pozos perforados.
En las fracturas.
En los trabajadores contratados.
En los servicios que demanden las operadoras.
En los caminos y ductos que deban construirse.
Y finalmente, en los barriles y metros cúbicos que puedan salir de esos bloques.
El RIGI cambia la ecuación
La operación se produce además en un contexto donde los nuevos desarrollos hidrocarburíferos pueden integrarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Ese elemento es fundamental.
Vaca Muerta necesita inversiones de largo plazo y proyectos de escala. El desafío ya no consiste únicamente en demostrar que existe petróleo o gas técnicamente recuperable.
Ahora hay que construir una industria capaz de desarrollar cientos de pozos, ampliar infraestructura y sostener una producción creciente durante décadas.
El RIGI puede mejorar las condiciones para inversiones de gran escala, pero el capital finalmente buscará los bloques donde exista una combinación atractiva de recurso, infraestructura, costos y capacidad de ejecución.
Y ahí La Escalonada y Rincón La Ceniza vuelven a aparecer en el radar.
La verdadera batalla empieza después del contrato
Hay una conclusión que Vaca Muerta está dejando cada vez más clara.
Firmar una concesión es el comienzo, no el resultado.
El próximo desafío será transformar esta nueva composición empresarial en un plan de desarrollo.
Eso significa perforar.
Fracturar.
Construir instalaciones.
Garantizar agua, arena y logística.
Resolver la evacuación de hidrocarburos.
Aumentar la capacidad de transporte.
Y sostener una cadena de proveedores preparada para acompañar el crecimiento.
En otras palabras:
Pluspetrol acaba de entrar a dos bloques. Ahora habrá que ver cuántos equipos, pozos y dólares de inversión entran detrás.
Porque la nueva Vaca Muerta ya no compite por demostrar que tiene recursos.
Compite por demostrar que puede convertir esos recursos en producción, exportaciones, divisas y desarrollo regional a escala industrial.
Y el movimiento de La Escalonada y Rincón La Ceniza es otra señal de que el mapa del shale neuquino todavía está lejos de haber quedado definido.
Fuente: VMO