
Pluspetrol y GyP ingresan al RIGI con US$ 12.400 millones.
Para llevar Bajo del Choique–La Invernada a más de 100.000 barriles diarios.
El Comité Evaluador aprobó el ingreso al régimen de incentivos del proyecto de Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén. El desarrollo prevé perforar más de 620 pozos horizontales, construir cuatro plantas de procesamiento y ampliar la infraestructura de evacuación. La meta es superar los 100.000 barriles diarios de petróleo y alcanzar más de 12 millones de metros cúbicos de gas por día.
Vaca Muerta suma otro proyecto de gran escala a su cartera de inversiones. Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) obtuvieron la aprobación para incorporar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) el desarrollo de Bajo del Choique–La Invernada, un bloque ubicado en el norte de la provincia de Neuquén.
La iniciativa contempla una inversión proyectada de US$ 12.400 millones durante un período de 25 años y apunta a multiplicar la producción de petróleo y gas mediante la perforación de pozos horizontales, la construcción de instalaciones de procesamiento y el desarrollo de nuevos sistemas de transporte.
Según los datos difundidos por las compañías, el plan contempla más de 620 pozos, cuatro plantas de procesamiento y tres equipos de perforación dedicados, con un promedio previsto de 41 pozos por año.
La escala del proyecto refleja la magnitud que pueden alcanzar los desarrollos no convencionales cuando combinan inversión de largo plazo, infraestructura y continuidad operativa.
Más de 100.000 barriles diarios: la meta productiva
El objetivo central es superar los 100.000 barriles diarios de petróleo y alcanzar una producción superior a los 12 millones de metros cúbicos diarios de gas en la etapa de máxima actividad.
La hoja de ruta contempla una primera fase con una producción prevista de 50.000 barriles diarios de crudo y seis millones de metros cúbicos de gas por día. En una segunda etapa, el desarrollo buscará duplicar esos volúmenes.
Para alcanzar esas metas será necesario sostener el ritmo de perforación, completar las instalaciones de superficie y garantizar la capacidad de procesamiento y evacuación de los hidrocarburos.
El cronograma de ejecución y la evolución real de la productividad de los pozos serán determinantes para establecer cuándo podrán alcanzarse los niveles previstos.
Cuatro plantas y nuevos ductos para sostener el crecimiento
El desarrollo requiere una infraestructura capaz de acompañar el crecimiento de la producción.
El programa contempla cuatro plantas de procesamiento distribuidas en diferentes sectores del yacimiento, además de ductos destinados a evacuar los hidrocarburos.
Estas instalaciones son esenciales para recibir la producción de los pozos, acondicionar el petróleo y el gas y conectarlos con los sistemas de transporte correspondientes.
En los proyectos no convencionales, la infraestructura no constituye un componente secundario: forma parte de la inversión necesaria para transformar los recursos del subsuelo en producción comercial.
La ejecución coordinada de pozos, plantas y ductos será uno de los factores que determinarán la velocidad de crecimiento del bloque.
El RIGI y las inversiones de largo plazo
El ingreso al RIGI representa un nuevo paso para el proyecto. El régimen busca establecer condiciones de incentivo y previsibilidad para inversiones de gran magnitud y largos períodos de recuperación.
Julián Escuder, Country Manager de Pluspetrol Argentina, destacó la importancia de contar con condiciones económicas estables para desarrollar proyectos no convencionales intensivos en capital.
La aprobación se suma al proceso de expansión de Vaca Muerta, en el que las empresas deben coordinar sus programas de perforación con inversiones en instalaciones, transporte y comercialización.
De todos modos, la aprobación para ingresar al régimen no significa que los US$ 12.400 millones ya hayan sido desembolsados. Se trata de una inversión proyectada para el desarrollo a lo largo de 25 años, cuya ejecución se distribuirá en distintas etapas.
Rincón de los Sauces y el desafío de los proveedores locales
La magnitud del proyecto abre una oportunidad para la cadena de servicios del norte neuquino.
La perforación de cientos de pozos y la construcción de plantas requieren logística, transporte, mantenimiento, equipos, insumos industriales, servicios especializados y personal técnico.
De acuerdo con las cifras difundidas, el desarrollo proyecta más de 2.350 empleos directos y unos 4.640 puestos indirectos. También contempla la participación de alrededor de 200 pymes proveedoras de primera línea.
Estas cifras corresponden a estimaciones del proyecto y deberán contrastarse con las contrataciones efectivas a medida que avance su ejecución.
Para las empresas de Rincón de los Sauces y de otras localidades de la región, una cuestión central será conocer qué servicios se licitarán, qué requisitos deberán cumplir los proveedores y en qué etapas se concentrará la demanda.
La experiencia técnica, la capacidad operativa, la seguridad laboral y la disponibilidad de equipos serán factores relevantes para participar de una cadena de abastecimiento de esta escala.
Exportaciones y generación de divisas
El proyecto también tiene una dimensión exportadora. Las proyecciones difundidas contemplan un volumen acumulado de 794 millones de barriles equivalentes y un potencial de generación de divisas estimado en US$ 2.200 millones anuales.
Para que esas expectativas se materialicen será necesario alcanzar los niveles productivos previstos, asegurar el transporte y contar con mercados para colocar los volúmenes incrementales.
El desarrollo de petróleo y gas no convencional puede contribuir al crecimiento de las exportaciones energéticas argentinas, aunque el resultado económico dependerá de los precios internacionales, los costos de producción, las inversiones complementarias y las condiciones comerciales.
Una nueva escala para el norte de Vaca Muerta
Bajo del Choique–La Invernada se suma a los proyectos que buscan ampliar la capacidad productiva de la formación mediante programas de perforación sostenidos y grandes inversiones en infraestructura.
Para Pluspetrol, la iniciativa representa una oportunidad de ampliar su escala productiva. Para Neuquén, plantea el desafío de acompañar el crecimiento con infraestructura, proveedores competitivos y capacidades laborales que permitan que una parte significativa de la actividad se desarrolle en la región.
La aprobación del RIGI marca un paso importante, pero la verdadera dimensión del proyecto se medirá con la ejecución de las inversiones, los pozos puestos en producción, la infraestructura construida y el empleo efectivamente generado.
La pregunta que seguirá abierta será cómo convertir una inversión proyectada de US$ 12.400 millones en actividad sostenida para la industria, las pymes y los trabajadores del norte neuquino.
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Fuente: vmo