
Residuos petroleros bajo la lupa
La causa COMARSA llega a juicio y pone a prueba el control ambiental de Vaca Muerta.
Tres directivos de la empresa serán juzgados por una causa que investiga el presunto acopio de residuos contaminados, vuelcos en terrenos lindantes y la emisión de certificados de tratamiento sin que la descontaminación se hubiera realizado. Cerca de 150 testigos y peritos fueron convocados. El caso abre un debate que excede a una empresa: ¿cómo controla Neuquén el destino final de los residuos que genera el boom petrolero?
Por Redacción Vaca Muerta Online
Vaca Muerta produce petróleo, gas, empleo, inversiones y dólares. Pero también genera una enorme cantidad de residuos asociados a la actividad.
Y ahora una causa judicial vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para toda la industria:
¿Qué ocurre con los residuos petroleros después de que salen del yacimiento?
La Justicia de Neuquén decidió elevar a juicio una investigación que tiene como imputados a tres directivos de COMARSA, empresa dedicada al tratamiento de residuos peligrosos vinculados con la actividad hidrocarburífera.
El juez de garantías Juan Manuel Kees resolvió que el caso sea llevado adelante por un tribunal colegiado y rechazó los pedidos de sobreseimiento formulados por dos de las defensas.
Para el juicio ya fueron convocados alrededor de 150 testigos y peritos, una dimensión que anticipa un debate judicial extenso y técnicamente complejo.
Pero, sobre todo, anticipa una discusión que puede tener consecuencias mucho más amplias.
La acusación: residuos sin tratar y certificados cuestionados
Según la acusación fiscal, los directivos de COMARSA habrían permitido el acopio de materiales contaminantes sin tratamiento, tanto dentro del predio de la empresa como en terrenos lindantes.
La investigación sostiene además que se habrían emitido certificados que acreditaban el tratamiento de determinados suelos cuando, según la fiscalía, la descontaminación no se habría realizado.
Ese punto es particularmente relevante.
Porque el sistema de gestión de residuos petroleros depende de algo fundamental:
poder demostrar qué residuo ingresó, qué tratamiento recibió y cuál fue su destino final.
Si esa trazabilidad falla, el problema deja de ser exclusivamente ambiental.
También pasa a ser industrial, económico y judicial.
El residuo también forma parte del negocio petrolero
Cada pozo perforado genera residuos.
Hay recortes de perforación, lodos, suelos contaminados con hidrocarburos, materiales absorbentes, residuos industriales y otros desechos que requieren tratamiento y disposición conforme a la normativa.
En una operación convencional o no convencional, la gestión de esos materiales no puede ser considerada una actividad secundaria.
Forma parte de la cadena productiva.
Por eso, cuando Vaca Muerta aumenta la cantidad de pozos, fracturas y movimiento de equipos, también aumenta la necesidad de contar con:
- plantas de tratamiento;
- transporte habilitado;
- trazabilidad;
- almacenamiento adecuado;
- controles ambientales;
- disposición final;
- laboratorios y análisis;
- personal especializado.
El crecimiento petrolero también necesita crecer en capacidad ambiental.
El juicio tendrá que determinar responsabilidades
Es importante hacer una distinción.
La causa fue elevada a juicio, pero la responsabilidad penal de los tres imputados todavía debe ser determinada por el tribunal.
Durante la audiencia de Control de la Acusación, dos defensas solicitaron el sobreseimiento de sus representados.
Uno de los planteos se vinculó con el hecho de que el imputado habría ocupado el cargo de gerente suplente, mientras que otra defensa sostuvo que su asistido no tenía participación en el directorio de la compañía.
El juez rechazó ambos pedidos y consideró que el grado de participación de cada acusado deberá determinarse durante el debate.
Por lo tanto, será el juicio el que establezca si existió delito y cuál fue eventualmente la responsabilidad individual de cada uno.
¿Por qué no habrá jurado popular?
La fiscalía y las querellas habían solicitado que el caso fuera juzgado mediante un jurado popular.
El pedido fue rechazado.
Kees entendió que, de acuerdo con las normas aplicables, la competencia de los jurados populares está limitada a determinados delitos y circunstancias que no se corresponden con la figura investigada en esta causa.
Por esa razón, el expediente será tratado por un tribunal colegiado.
El dato que debería preocupar a toda la industria
Más allá de lo que ocurra con los tres imputados, existe una cuestión que merece una discusión mucho más profunda.
¿Está preparado el sistema de residuos de Neuquén para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta?
Porque el desarrollo de la formación no solamente significa más barriles.
Significa más perforaciones.
Más fracturas.
Más kilómetros de caminos.
Más movimiento de camiones.
Más lodos.
Más recortes.
Más suelos potencialmente contaminados.
Y, por lo tanto, más residuos que deben ser tratados correctamente.
Si la producción crece mucho más rápido que la capacidad de tratamiento y fiscalización, el riesgo ambiental aumenta.
La licencia social también se juega acá
Vaca Muerta necesita inversiones de miles de millones de dólares.
Necesita infraestructura.
Necesita trabajadores.
Necesita proveedores.
Pero también necesita algo que no aparece en los balances:
confianza.
La industria puede demostrar productividad y eficiencia en un pozo.
Pero también tiene que demostrar que puede manejar responsablemente aquello que ese pozo genera como residuo.
La licencia social para operar no se construye solamente con empleo y actividad económica.
También se construye demostrando que el suelo, el agua y el ambiente tienen controles efectivos.
Una causa que puede marcar un antes y un después
El juicio contra los directivos de COMARSA será observado con atención por empresas petroleras, compañías de servicios, organismos ambientales, trabajadores y comunidades.
Porque el caso coloca en el centro una parte de la cadena que pocas veces ocupa los titulares:
el recorrido del residuo desde el yacimiento hasta su tratamiento y disposición final.
Y allí aparece una palabra que debería convertirse en una regla para toda la industria:
Trazabilidad.
Saber qué salió del pozo.
Quién lo transportó.
Dónde ingresó.
Qué tratamiento recibió.
Qué controles se realizaron.
Quién certificó el proceso.
Y cuál fue finalmente su destino.
Vaca Muerta no puede crecer a cualquier costo
El desafío energético argentino es enorme.
Vaca Muerta puede convertirse en una plataforma exportadora capaz de generar miles de millones de dólares y transformar la balanza energética del país.
Pero ese desarrollo tiene que ir acompañado por una infraestructura ambiental acorde con la escala que está alcanzando la actividad.
La discusión ya no puede limitarse a:
¿Cuánto petróleo podemos sacar?
También debemos preguntarnos:
¿Podemos producirlo, transportarlo y tratar sus residuos con los mismos estándares de eficiencia?
El caso COMARSA tendrá una respuesta judicial.
Pero el debate que abre es mucho más grande.
Porque mientras Vaca Muerta busca convertirse en una potencia energética, también tiene que demostrar que puede convertirse en una industria ambientalmente responsable.
VACA MUERTA ONLINE | INVESTIGACIÓN
El petróleo que sale de Neuquén tiene un valor económico.
El suelo sobre el que se produce también tiene un valor.
Y ninguno de los dos puede quedar fuera de la ecuación.
Fuente: VMO