
San Juan tendrá la séptima planta de oxidación de oro del mundo
inversión récord y empleo para 2027.
El grupo español AISA invertirá más de USD 660 millones en el Proyecto Carbonatos Profundos en Gualcamayo, clave para procesar minerales refractarios y sostener la producción de oro por 17 años.
En el norte de San Juan, el yacimiento Gualcamayo se prepara para un salto histórico: la instalación de una planta de oxidación a presión (POX), tecnología de la que solo existen seis en el mundo. El proyecto, liderado por Minas Argentinas S.A. (AISA Group), implica una inversión de USD 665 millones para explotar el cuerpo mineralizado Carbonatos Profundos, ubicado debajo de las zonas productivas actuales.
Claves de la inversión
-
USD 485 millones para la construcción de la planta POX y la nueva mina.
-
USD 50 millones destinados a exploración.
-
USD 37 millones para un parque solar que abastecerá parte de la operación.
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El financiamiento será 100% con recursos propios del grupo español.
Producción y exportaciones
La planta permitirá procesar roca refractaria —imposible de trabajar con las instalaciones actuales— y producir unas 120.000 onzas de oro anuales durante al menos 17 años. A valores actuales, eso representa USD 400 millones anuales en exportaciones.
Impacto laboral
Actualmente, Gualcamayo emplea a 467 trabajadores con salarios que van desde $1,77 millones a $3,69 millones mensuales. Con el nuevo proyecto, la empresa estima más que duplicar el empleo directo, además de generar cientos de puestos indirectos en proveedores y servicios.
Por qué es clave la planta POX
El oro de Carbonatos Profundos está atrapado en minerales sulfurados refractarios. El sistema POX, mediante altas presiones y temperaturas con oxígeno, oxida la roca y libera el metal, haciéndolo apto para su posterior lixiviación.
El gerente de Procesos, Julio Torino, lo define como “el método más complejo a nivel global” y un salto tecnológico para la minería argentina.
Próximos pasos
El proyecto está incluido en el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI) y espera la aprobación del Gobierno nacional. Las obras comenzarían en 2027, una vez completados los estudios de factibilidad (previstos para 2026) y los permisos ambientales.
Con esta inversión, AISA no solo revierte el plan de cierre de Gualcamayo —que arrastraba deudas por más de USD 200 millones— sino que lo transforma en un polo productivo con balance positivo y proyección internacional.
El grupo español AISA invertirá más de USD 660 millones en el Proyecto Carbonatos Profundos en Gualcamayo, clave para procesar minerales refractarios y sostener la producción de oro por 17 años.
En el norte de San Juan, el yacimiento Gualcamayo se prepara para un salto histórico: la instalación de una planta de oxidación a presión (POX), tecnología de la que solo existen seis en el mundo. El proyecto, liderado por Minas Argentinas S.A. (AISA Group), implica una inversión de USD 665 millones para explotar el cuerpo mineralizado Carbonatos Profundos, ubicado debajo de las zonas productivas actuales.
Claves de la inversión
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USD 485 millones para la construcción de la planta POX y la nueva mina.
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USD 50 millones destinados a exploración.
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USD 37 millones para un parque solar que abastecerá parte de la operación.
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El financiamiento será 100% con recursos propios del grupo español.
Producción y exportaciones
La planta permitirá procesar roca refractaria —imposible de trabajar con las instalaciones actuales— y producir unas 120.000 onzas de oro anuales durante al menos 17 años. A valores actuales, eso representa USD 400 millones anuales en exportaciones.
Impacto laboral
Actualmente, Gualcamayo emplea a 467 trabajadores con salarios que van desde $1,77 millones a $3,69 millones mensuales. Con el nuevo proyecto, la empresa estima más que duplicar el empleo directo, además de generar cientos de puestos indirectos en proveedores y servicios.
Por qué es clave la planta POX
El oro de Carbonatos Profundos está atrapado en minerales sulfurados refractarios. El sistema POX, mediante altas presiones y temperaturas con oxígeno, oxida la roca y libera el metal, haciéndolo apto para su posterior lixiviación.
El gerente de Procesos, Julio Torino, lo define como “el método más complejo a nivel global” y un salto tecnológico para la minería argentina.
Próximos pasos
El proyecto está incluido en el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI) y espera la aprobación del Gobierno nacional. Las obras comenzarían en 2027, una vez completados los estudios de factibilidad (previstos para 2026) y los permisos ambientales.
Con esta inversión, AISA no solo revierte el plan de cierre de Gualcamayo —que arrastraba deudas por más de USD 200 millones— sino que lo transforma en un polo productivo con balance positivo y proyección internacional.
El grupo español AISA invertirá más de USD 660 millones en el Proyecto Carbonatos Profundos en Gualcamayo, clave para procesar minerales refractarios y sostener la producción de oro por 17 años.
En el norte de San Juan, el yacimiento Gualcamayo se prepara para un salto histórico: la instalación de una planta de oxidación a presión (POX), tecnología de la que solo existen seis en el mundo. El proyecto, liderado por Minas Argentinas S.A. (AISA Group), implica una inversión de USD 665 millones para explotar el cuerpo mineralizado Carbonatos Profundos, ubicado debajo de las zonas productivas actuales.
Claves de la inversión
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USD 485 millones para la construcción de la planta POX y la nueva mina.
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USD 50 millones destinados a exploración.
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USD 37 millones para un parque solar que abastecerá parte de la operación.
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El financiamiento será 100% con recursos propios del grupo español.
Producción y exportaciones
La planta permitirá procesar roca refractaria —imposible de trabajar con las instalaciones actuales— y producir unas 120.000 onzas de oro anuales durante al menos 17 años. A valores actuales, eso representa USD 400 millones anuales en exportaciones.
Impacto laboral
Actualmente, Gualcamayo emplea a 467 trabajadores con salarios que van desde $1,77 millones a $3,69 millones mensuales. Con el nuevo proyecto, la empresa estima más que duplicar el empleo directo, además de generar cientos de puestos indirectos en proveedores y servicios.
Por qué es clave la planta POX
El oro de Carbonatos Profundos está atrapado en minerales sulfurados refractarios. El sistema POX, mediante altas presiones y temperaturas con oxígeno, oxida la roca y libera el metal, haciéndolo apto para su posterior lixiviación.
El gerente de Procesos, Julio Torino, lo define como “el método más complejo a nivel global” y un salto tecnológico para la minería argentina.
Próximos pasos
El proyecto está incluido en el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI) y espera la aprobación del Gobierno nacional. Las obras comenzarían en 2027, una vez completados los estudios de factibilidad (previstos para 2026) y los permisos ambientales.
Con esta inversión, AISA no solo revierte el plan de cierre de Gualcamayo —que arrastraba deudas por más de USD 200 millones— sino que lo transforma en un polo productivo con balance positivo y proyección internacional.
Fuente: vmo