
Vaca Muerta busca diversificar su futuro
22 proyectos para producir alimentos y recuperar agua de la industria.
Once operadoras presentaron iniciativas que combinan agricultura, ganadería, horticultura y nuevas tecnologías para reutilizar agua en las fracturas. Neuquén quiere aprovechar la infraestructura y los recursos de la actividad hidrocarburífera para impulsar una economía que vaya más allá del petróleo y el gas.
Vaca Muerta podría convertirse en algo más que uno de los principales polos energéticos de la Argentina. Neuquén comenzó a impulsar una agenda que busca vincular el desarrollo hidrocarburífero con nuevas actividades productivas y un uso más eficiente de los recursos naturales.
En esa dirección, once compañías petroleras presentaron 22 proyectos que combinan producción agropecuaria y reutilización de agua. Las propuestas incluyen superficies bajo riego, cultivos destinados a la ganadería regional, horticultura de alta tecnología y sistemas para incorporar agua tratada a las operaciones de fractura hidráulica.
La iniciativa reúne a YPF, Vista, Pan American Energy, Tecpetrol, Pluspetrol, Pampa Energía, TotalEnergies, Shell, Chevron, GeoPark y Phoenix Global Resources, y forma parte de una estrategia provincial para ampliar las oportunidades económicas en las localidades vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta.
El desafío consiste en aprovechar las capacidades que ya existen en la cuenca para abrir nuevas alternativas de producción, empleo y abastecimiento regional, sin perder de vista las exigencias ambientales y la disponibilidad de agua.
Más de 200 hectáreas para ampliar la producción regional
Los once proyectos productivos contemplan, en su etapa de desarrollo, más de 200 hectáreas bajo riego, con experiencias piloto iniciales que superan las 40 hectáreas.
Una parte importante de las propuestas apunta a producir forraje, principalmente alfalfa y verdeos como mijo y moha. Estos cultivos podrían abastecer a establecimientos ganaderos y crianceros de la región, fortaleciendo una actividad que históricamente tuvo menor protagonismo que los hidrocarburos en el norte neuquino.
Los proyectos se distribuyen en distintas zonas vinculadas a la actividad energética, entre ellas Añelo, Rincón de Aranda, Bajo del Choique, Lindero Atravesado y Fortín de Piedra.
La lógica es generar nuevas cadenas productivas alrededor de una región que concentra inversiones, infraestructura y movimiento económico. Si los proyectos resultan viables, una parte de la demanda de alimentos para la ganadería podría encontrar respuesta en productores locales, con posibilidades de ampliar la actividad agrícola y diversificar las fuentes de ingresos.
No se trata de una transformación automática. Para consolidarse, estas iniciativas necesitarán demostrar su rentabilidad, contar con mercados para colocar la producción y garantizar un manejo responsable del agua y de los suelos.
Hidroponía: tecnología para producir alimentos con menos agua
Entre las propuestas se destacan dos iniciativas de horticultura hidropónica, una alternativa que permite cultivar bajo cubierta mediante sistemas controlados de suministro de agua y nutrientes.
Uno de los proyectos prevé desarrollar un polo de 4,4 hectáreas bajo cubierta en San Patricio del Chañar, con una producción estimada de 860 toneladas anuales de hortalizas y la generación proyectada de 65 puestos de trabajo permanentes.
Según los datos presentados, el sistema podría reducir hasta un 95% el consumo de agua frente al riego a campo abierto. Esa cifra corresponde a la estimación del proyecto y deberá evaluarse en función de las condiciones concretas de operación.
La segunda iniciativa contempla invernaderos experimentales de alta tecnología, acompañados por actividades de capacitación con escuelas agrotécnicas y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
También se presentó una propuesta forestal con plantaciones de álamos en zonas de meseta, orientada a contribuir al control de la erosión y a la captura de carbono.
En conjunto, estas iniciativas abren una posibilidad interesante: utilizar conocimientos técnicos, infraestructura y recursos disponibles en la región para desarrollar actividades que generen empleo más allá de las operaciones petroleras.
El agua de producción, un recurso que busca nuevos usos
La segunda parte de la agenda está vinculada directamente con uno de los principales desafíos ambientales y operativos de Vaca Muerta: el agua utilizada durante la fractura hidráulica.
Las once operadoras presentaron proyectos para tratar y reutilizar agua de producción en sus operaciones. El objetivo planteado es sustituir con agua tratada al menos el 10% del agua dulce utilizada en cada fractura, mediante diferentes tecnologías de acondicionamiento.
Las propuestas incluyen filtración, separación física, corrección química, clarificación y flotación por aire disuelto. Los ensayos abarcan más de diez áreas de concesión.
Entre los antecedentes informados se encuentra una experiencia que ya habría validado en campo la reutilización de 7.990 metros cúbicos de agua por pozo. Otra compañía proyecta acumular alrededor de 36.000 metros cúbicos reutilizados hacia febrero de 2027.
Estos volúmenes muestran la escala que puede alcanzar el reúso en una industria que requiere grandes cantidades de agua para desarrollar sus pozos. Sin embargo, el resultado ambiental dependerá de la calidad del tratamiento, la composición del agua, los controles aplicados y la capacidad de mantener condiciones operativas seguras.
Reutilizar agua no significa que cualquier volumen pueda reincorporarse automáticamente a una fractura. Cada tecnología debe demostrar que el recurso tratado cumple con las condiciones necesarias para su utilización y que el proceso se desarrolla bajo controles adecuados.
El objetivo provincial: preparar la economía para después del petróleo
El gobernador Rolando Figueroa vinculó las iniciativas con la necesidad de desarrollar actividades agrícolas y ganaderas en tierras fiscales de la región. El planteo es que determinadas zonas puedan combinar la producción hidrocarburífera con otras actividades económicas, en lugar de depender exclusivamente del gas y del petróleo.
El Gobierno provincial iniciará ahora la evaluación técnica de las 22 propuestas para determinar su viabilidad y las condiciones necesarias para avanzar. Las iniciativas todavía deben atravesar esa instancia antes de convertirse, en todos los casos, en proyectos plenamente implementados.
El ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, destacó el objetivo de diversificar la matriz productiva neuquina. Por su parte, las áreas provinciales vinculadas al ambiente y los recursos naturales deberán analizar las propuestas de reutilización del agua y sus condiciones de ejecución.
La apuesta también tiene una dimensión territorial. Si los proyectos logran avanzar, podrían abrir oportunidades para productores, trabajadores, proveedores, empresas de tecnología y localidades que hoy dependen en gran medida del ritmo de la actividad hidrocarburífera.
La pregunta de fondo es cómo transformar el crecimiento energético en una economía regional más amplia, con empleo, alimentos, innovación y nuevas actividades capaces de sostenerse en el tiempo.
Vaca Muerta tiene el desafío de producir energía para la Argentina. Neuquén busca ahora que esa riqueza también ayude a desarrollar otras actividades, aprovechar mejor el agua y construir alternativas económicas para el futuro. El potencial está planteado; la próxima etapa será demostrar qué proyectos pueden concretarse y generar resultados medibles.
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Fuente: VMO