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YPF acelera sobre la lengua mendocina de Vaca Muerta

Cinco pozos definirán si Mendoza entra en una nueva etapa.

YPF acelera sobre la lengua mendocina de Vaca Muerta

Cinco pozos definirán si Mendoza entra en una nueva etapa.

Horacio Marín confirmó una nueva campaña de perforación que combinará tres pozos de YPF y otros dos de Quintana-TSB. Si los resultados confirman el potencial de los primeros ensayos, la petrolera buscará sentarse con Mendoza para acelerar el desarrollo. La compañía plantea una regla: los proyectos deben pasar de la exploración a la producción en 18 a 24 meses.

Vaca Muerta vuelve a correr sus límites.

Esta vez, el movimiento no se produce en Añelo ni en la ventana central de la formación, sino en Mendoza, donde YPF prepara una nueva campaña de perforación que puede definir el futuro productivo de la llamada lengua mendocina de Vaca Muerta.

El CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó que la compañía realizará tres nuevos pozos propios y que Quintana-TSB sumará otros dos en áreas vecinas.

En total serán cinco pozos perforados dentro de una misma campaña, una operación que tendrá como objetivo obtener información mucho más precisa sobre el potencial de la formación en territorio mendocino.

Pero la señal más importante enviada por YPF no está solamente en la cantidad de pozos.

Está en el tiempo.

Marín planteó que, si los resultados son positivos, la compañía pretende avanzar rápidamente y evitar que la etapa de desarrollo se prolongue durante años.

El horizonte planteado por YPF es de 18 a 24 meses.

Cinco pozos para dejar atrás la etapa exploratoria

Los dos pozos perforados anteriormente en la zona tuvieron, de acuerdo con la explicación de Marín, un carácter principalmente exploratorio.

Ahora el escenario cambia.

YPF llevará un equipo de perforación para ejecutar tres nuevos pozos, mientras que Quintana-TSB realizará otros dos en sectores próximos.

La campaña permitirá analizar con mayor profundidad el comportamiento del reservorio y, particularmente, dos horizontes diferentes de Vaca Muerta.

El objetivo será determinar no solamente si existe hidrocarburo, sino también si las condiciones geológicas permiten construir un desarrollo que pueda competir económicamente con otras ventanas de la formación.

Ese punto es fundamental.

En el shale, encontrar petróleo no necesariamente significa que exista un desarrollo comercialmente atractivo.

La productividad, la presión, la calidad de la roca, el espesor, la respuesta a la fractura y los costos de perforación y completación terminan definiendo el verdadero potencial de cada bloque.

La geología no reconoce los límites políticos

Marín puso sobre la mesa una característica central de Vaca Muerta: la formación no fue diseñada siguiendo los límites administrativos de las provincias.

La roca se extiende por debajo de diferentes territorios y sus características pueden variar incluso a distancias relativamente cortas.

En una formación marina de semejante escala, explicó el CEO de YPF, las propiedades del reservorio pueden cambiar de manera significativa incluso kilómetro a kilómetro.

Por eso, Mendoza no está frente a una “Vaca Muerta distinta”.

Está intentando determinar cuánto del potencial de la misma formación puede convertirse en producción comercial dentro de su territorio.

Y esa evaluación puede modificar nuevamente el mapa energético argentino.

Mendoza busca su lugar en el shale

Durante años, el corazón productivo de Vaca Muerta estuvo concentrado en Neuquén.

La aceleración de proyectos en otras provincias comienza a modificar ese escenario.

Mendoza busca aprovechar su porción de la formación mientras avanza con una reforma de su legislación hidrocarburífera y propone regalías variables para futuras licitaciones.

El objetivo del esquema es adaptar las condiciones fiscales a las características de cada proyecto y generar incentivos para inversiones que podrían no tener la misma escala o productividad que los grandes desarrollos neuquinos.

La discusión tiene una consecuencia concreta:

Mendoza necesita demostrar que puede ofrecer condiciones capaces de competir por capital dentro de una formación donde las empresas tienen múltiples alternativas de inversión.

La regla de Marín: 18 a 24 meses

La frase de Horacio Marín marca una diferencia respecto de los tiempos tradicionales de la industria.

“Para nosotros todo es rápido, no es esperar. Todo tiene que ser en 18, 24 meses”, sostuvo el ejecutivo.

La definición encaja con la estrategia general de YPF para Vaca Muerta: acelerar la perforación, incrementar productividad y concentrar capital en los proyectos con mejores resultados.

La compañía apunta a alcanzar su pico de producción en 2032 y necesita que cada nuevo desarrollo contribuya a esa curva.

Por eso, los cinco pozos mendocinos tendrán una importancia que excede su número.

Si los resultados son buenos, pueden convertirse en la puerta de entrada para una campaña de mayor escala.

¿Qué pasa si los resultados son positivos?

La respuesta de Marín fue concreta: YPF se sentará con el Gobierno de Mendoza para acelerar el desarrollo.

La lógica sería similar a la que la compañía viene aplicando en Neuquén y busca replicar en otros territorios donde existe potencial de Vaca Muerta.

Esto puede abrir una nueva discusión sobre infraestructura.

Un desarrollo de escala necesita caminos, energía, instalaciones de superficie, agua, arenas, equipos de perforación y fractura, oleoductos y capacidad de evacuación.

Por eso, si Mendoza confirma resultados productivos atractivos, el desafío no terminará con la perforación del quinto pozo.

Será necesario construir alrededor de esos pozos toda una cadena de servicios e infraestructura petrolera.

El financiamiento también juega

La velocidad que plantea YPF está directamente relacionada con su capacidad para financiar el crecimiento.

Marín destacó la reciente colocación de obligaciones negociables por US$1.200 millones y señaló que la empresa continúa trabajando en refinanciaciones y en nuevas líneas de crédito.

El acceso a financiamiento permite separar parcialmente el ritmo de inversión de las fluctuaciones del precio internacional del petróleo.

La estrategia apunta a que una baja temporal del crudo no necesariamente implique frenar una campaña si el proyecto mantiene fundamentos productivos y económicos.

Una nueva frontera dentro de Vaca Muerta

Los próximos meses serán determinantes para Mendoza.

Cinco pozos permitirán reunir información adicional sobre una zona que todavía no tiene el nivel de desarrollo alcanzado por el núcleo neuquino.

Si los resultados confirman las expectativas, la discusión dejará de ser exclusivamente geológica.

Pasará a ser económica, fiscal, laboral y de infraestructura.

Porque el verdadero desafío para Mendoza no será demostrar que Vaca Muerta está debajo de su territorio. Será demostrar que puede desarrollar esa roca a una velocidad y a un costo capaces de competir por capital con el resto de la cuenca.

YPF ya puso un plazo sobre la mesa: 18 a 24 meses.

Ahora comienza la prueba de la roca.

Y de sus resultados puede depender si la lengua mendocina de Vaca Muerta se convierte en una nueva frontera productiva o permanece, por ahora, como una promesa geológica.

Fuente: VMO

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