
13 petroleras adelantarán US$154,5 millones
Vaca Muerta empieza a financiar las rutas que necesita para crecer
YPF, Chevron, Pampa Energía, Pan American Energy, Pluspetrol, Shell, Vista y otras operadoras acordaron con Neuquén anticipar regalías, cánones y peajes para financiar rutas estratégicas. El esquema marca un nuevo modelo de asociación entre el Estado y la industria para resolver el déficit de infraestructura que genera la expansión hidrocarburífera.
Vaca Muerta está creciendo a una velocidad que obliga a modificar también la manera en que se construye la infraestructura necesaria para sostenerla.
Trece compañías petroleras que operan en la Cuenca Neuquina acordaron con el Gobierno de Neuquén un esquema de financiamiento por US$154,5 millones destinado a pavimentar, reparar y mejorar rutas estratégicas utilizadas diariamente por la industria hidrocarburífera.
No se trata solamente de una nueva inversión vial. El acuerdo muestra cómo la expansión de Vaca Muerta está comenzando a modificar la relación entre producción e infraestructura: las empresas adelantan recursos que deben ingresar al Estado y esos fondos se transforman en obras necesarias para que la propia actividad pueda seguir creciendo.
Participan del convenio YPF, Chevron, Pampa Energía, Pan American Energy, Phoenix Global Resources, Pluspetrol, Shell, Total Austral, Vista Energy, GeoPark, Tecpetrol, Harbour y Continental.
US$154,5 millones para los corredores de Vaca Muerta
El mecanismo contempla anticipos de fondos correspondientes a regalías, cánones y peajes por el uso de infraestructura provincial.
Los aportes no serán iguales para todas las empresas. Una fórmula polinómica determinará la participación de cada operadora tomando en cuenta, entre otros factores, su peso dentro de la producción no convencional de la cuenca y las obligaciones que mantiene con el Estado neuquino.
Los recursos serán administrados mediante un fideicomiso y liberados de acuerdo con el avance certificado de las obras.
El objetivo es acelerar trabajos que, por los mecanismos tradicionales de financiamiento público, podrían demandar mayores plazos.
Las rutas que necesita la industria
Entre las principales obras aparece la Ruta Provincial 8, en el tramo que conecta la Ruta Provincial 6 con el denominado Camino de la Tortuga.
También se contempla la reparación y ejecución de nuevos pavimentos en la Ruta Provincial 51, otro corredor fundamental para el movimiento de equipos, camiones y trabajadores vinculados con las operaciones de petróleo y gas.
A este paquete se suman intervenciones que la propia Provincia llevará adelante sobre las rutas 6 y 7, con recursos propios o mediante contrataciones.
El objetivo es conformar una red vial capaz de acompañar el crecimiento de la actividad en los principales corredores de Vaca Muerta.
Y la necesidad es evidente.
Cada nuevo pozo implica movimiento de equipos de perforación, camiones, combustibles, arena, agua, productos químicos, maquinaria, personal y servicios. La expansión productiva aumenta la presión sobre una infraestructura que fue diseñada para una escala de actividad muy inferior a la actual.
El petróleo está creciendo más rápido que las rutas
El problema de fondo es que la infraestructura tiene dificultades para acompañar la velocidad de expansión del shale.
Vaca Muerta ya no es solamente una promesa geológica. Es una plataforma productiva que está aumentando su participación en el petróleo y gas argentino y que necesita multiplicar su capacidad logística.
Por eso, el debate sobre rutas dejó de ser secundario.
Una ruta deteriorada aumenta tiempos de traslado, costos de transporte, desgaste de equipos y riesgos operativos. Una ruta pavimentada y segura, en cambio, puede convertirse en un factor directo de competitividad.
En una industria donde cada hora de operación tiene un valor económico significativo, la infraestructura también forma parte del costo de producir un barril.
El Bypass de Añelo anticipó el nuevo modelo
El acuerdo por US$154,5 millones no es un hecho aislado.
Neuquén ya avanzó con un esquema similar para financiar el Bypass de Añelo, una obra destinada a sacar el tránsito pesado del centro de la localidad que se convirtió en el corazón operativo de Vaca Muerta.
La obra fue adjudicada a una UTE integrada por Rovella Carranza y Luis Losi, con financiamiento de un consorcio de empresas hidrocarburíferas.
La lógica es la misma: una parte de la infraestructura necesaria para sostener la producción es financiada directamente por las compañías que utilizan esa infraestructura.
El nuevo desafío para Neuquén
El modelo abre una discusión mucho más amplia.
Si Vaca Muerta genera cada vez más producción, empleo, exportaciones y recursos fiscales, también genera una mayor demanda sobre rutas, viviendas, hospitales, escuelas, energía eléctrica, agua, transporte y servicios públicos.
Por eso, el desafío para Neuquén no consiste únicamente en conseguir más petróleo.
Consiste en convertir el crecimiento hidrocarburífero en infraestructura permanente.
El esquema de los US$154,5 millones muestra una posible respuesta: vincular parte de los recursos generados por la actividad con las obras que necesita esa misma actividad.
Pero también plantea una pregunta hacia adelante.
¿Hasta dónde deberán llegar las petroleras en el financiamiento de la infraestructura de Vaca Muerta y dónde comienza la responsabilidad estructural del Estado?
La respuesta será clave durante los próximos años.
Porque Vaca Muerta está entrando en una etapa en la que ya no alcanza con perforar más.
Hay que poder sacar el petróleo, transportar los insumos, mover a los trabajadores, conectar las localidades y construir la infraestructura necesaria para que el crecimiento no termine chocando contra sus propios límites.
Los US$154,5 millones son, en ese sentido, mucho más que un aporte para reparar rutas.
Son una señal de que la infraestructura se convirtió en una condición indispensable para el próximo salto de Vaca Muerta.
Fuente: VMO