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Neuquén busca transformar el crecimiento petrolero en 1.000 kilómetros de rutas

Figueroa firmará en Houston un acuerdo con las principales operadoras para prefinanciar obras viales estratégicas. El objetivo es que antes de fin de año haya unos 1.000 kilómetros de nuevas rutas en construcción.

Neuquén busca transformar el crecimiento petrolero en 1.000 kilómetros de rutas

Figueroa firmará en Houston un acuerdo con las principales operadoras para prefinanciar obras viales estratégicas. El objetivo es que antes de fin de año haya unos 1.000 kilómetros de nuevas rutas en construcción.

El desarrollo de Vaca Muerta está obligando a Neuquén a resolver uno de sus principales cuellos de botella: la infraestructura vial.

El gobernador Rolando Figueroa viajará esta semana a Houston, donde prevé firmar un acuerdo con las principales operadoras hidrocarburíferas para avanzar con un esquema de prefinanciamiento privado de obras viales. La meta anunciada por la Provincia es ambiciosa: que antes de finalizar el año estén en construcción alrededor de 1.000 kilómetros de nuevas rutas.

El convenio involucrará a YPF, Chevron, Pampa Energía, Pan American Energy, Phoenix Global Resources, Pluspetrol, Shell, Total Austral, Vista Energy, GeoPark y Harbour Energy, compañías que concentran una parte sustancial de la actividad de Vaca Muerta.

No se trata solamente de construir caminos. La discusión de fondo es cómo acompañar con infraestructura el salto productivo que está dando la cuenca neuquina.

La industria necesita rutas para seguir creciendo

El aumento de la producción de petróleo y gas multiplicó el movimiento de camiones, equipos, trabajadores, insumos y servicios dentro de la cuenca.

En ese contexto, las rutas dejaron de ser solamente una cuestión de conectividad para convertirse en un factor directo de competitividad de Vaca Muerta.

Menos tiempo de traslado significa menores costos logísticos, menor desgaste de equipos y, especialmente, mejores condiciones de seguridad para quienes diariamente circulan por los corredores petroleros.

La Provincia viene trabajando desde hace meses en un mecanismo de participación privada. En abril, Figueroa había anticipado que las empresas conformaron un fideicomiso para financiar obras estratégicas, al que calificó como un modelo que podría ser replicado por otras provincias.

Ahora ese esquema entra en una nueva etapa con el acuerdo que el gobernador llevará a Houston.

Las rutas que están en primera línea

Uno de los proyectos centrales será la pavimentación de la Ruta Provincial 8, entre el empalme con la Ruta Provincial 6 y el denominado Camino de Tortuga.

La obra se complementará con los trabajos que ya se ejecutan sobre la Ruta Provincial 6 en el área de Rincón de los Sauces y permitirá generar una alternativa para el tránsito petrolero, reduciendo la presión sobre los corredores que atraviesan Añelo.

También están contempladas:

  • Ruta Provincial 51: pavimentación y repavimentación entre las rutas 8 y 17.
  • Ruta Provincial 8: repavimentación entre las rutas 51 y 7.
  • Ruta Provincial 7: trabajos desde el límite con Río Negro hasta el empalme con la Ruta 8.
  • Obras vinculadas con los accesos y corredores estratégicos de la Región Vaca Muerta. 

Además, el plan provincial contempla otras obras de gran escala fuera del corazón hidrocarburífero, dentro de una estrategia que busca modificar progresivamente el mapa vial neuquino.

El petróleo también empieza a financiar la infraestructura

Hay un dato político y económico detrás del acuerdo que merece atención.

Neuquén está intentando cambiar la relación entre producción e infraestructura.

Durante décadas, buena parte de las rutas necesarias para desarrollar la actividad hidrocarburífera dependieron de los presupuestos públicos. El crecimiento acelerado de Vaca Muerta, sin embargo, generó una demanda de infraestructura que avanza a una velocidad mucho mayor que la capacidad tradicional del Estado para financiarla.

El nuevo modelo busca que quienes utilizan intensivamente esa infraestructura participen en su financiamiento, mediante mecanismos de prefinanciación que luego permitan ejecutar las obras con mayor rapidez.

La propia Provincia sostiene que el objetivo es vincular directamente la expansión hidrocarburífera con las necesidades del territorio.

Un desafío que va más allá del petróleo

La discusión vial también tiene una dimensión social.

Vaca Muerta no solamente necesita transportar petróleo, gas, arena, agua, herramientas y equipos. Necesita movilizar diariamente a miles de trabajadores que ingresan y salen de los yacimientos.

Por eso, mejorar las rutas significa también reducir riesgos y tiempos para quienes trabajan en la industria y para las poblaciones que conviven con el movimiento petrolero.

Añelo, Rincón de los Sauces y otros puntos de la región experimentaron durante los últimos años un crecimiento de tránsito que puso al límite corredores que fueron diseñados para una escala productiva muy diferente.

La expansión de la infraestructura, entonces, aparece como una condición indispensable para que el crecimiento de Vaca Muerta no termine transformándose en un cuello de botella.

La infraestructura como condición para la próxima etapa

El desafío para Neuquén ya no consiste solamente en producir más.

La provincia tiene por delante una etapa en la que deberá transportar más petróleo, más gas y más insumos, generar nuevos servicios, ampliar sus ciudades y sostener el crecimiento demográfico.

En ese escenario, las rutas forman parte de la misma ecuación que los oleoductos, gasoductos, plantas de tratamiento, terminales de exportación y redes eléctricas.

El propio Figueroa viene planteando que la transformación de Neuquén debe hacerse ahora y no cuando el crecimiento ya haya superado la capacidad de respuesta del Estado.

La pregunta ya no es si Vaca Muerta va a crecer. La pregunta es si Neuquén tendrá la infraestructura necesaria para acompañar ese crecimiento.

El acuerdo que Figueroa buscará cerrar en Houston representa, en ese sentido, mucho más que un paquete de obras viales: es un intento de convertir la renta y la expansión de la industria hidrocarburífera en infraestructura permanente para la provincia.

Y si el objetivo de 1.000 kilómetros comienza a materializarse, el impacto no quedará solamente dentro de los yacimientos: cambiará la manera en que Neuquén se conecta, produce y se prepara para la próxima década de Vaca Muerta.

Fuente: VMO

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