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Ormuz vuelve a encender el mercado

El petróleo supera los US$90 y Vaca Muerta vuelve a mirar al mundo.

Ormuz vuelve a encender el mercado

El petróleo supera los US$90 y Vaca Muerta vuelve a mirar al mundo.

La nueva escalada entre Estados Unidos e Irán volvió a poner al estrecho de Ormuz en el centro de la escena energética mundial. El Brent recuperó los US$90 por barril y el mercado teme nuevas interrupciones en el tránsito de crudo. Para Argentina, el escenario combina riesgo geopolítico con una oportunidad exportadora para Vaca Muerta.

El mercado petrolero volvió a recibir una señal de alarma.

La nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán llevó al Brent nuevamente por encima de los US$90 por barril, después de que fuerzas estadounidenses atacaran dos lanzadores iraníes en la isla de Larak, ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz. Teherán respondió posteriormente con ataques contra posiciones estadounidenses en la región.

El movimiento no es solamente militar.

Para el mercado energético, cada ataque alrededor de Ormuz significa una pregunta inmediata: ¿cuánto petróleo puede seguir circulando y durante cuánto tiempo?

Y esa incertidumbre tiene un precio.

Ormuz vuelve a poner una prima sobre cada barril

El Brent llegó durante la jornada a alrededor de US$90,3 por barril, mientras el WTI superó los US$85 en las primeras operaciones. Posteriormente, el movimiento llegó a superar el 3% según las cotizaciones relevadas durante la jornada.

El problema es que el mercado no necesita que desaparezca completamente el petróleo para reaccionar.

Alcanza con que aumente el riesgo sobre las rutas marítimas, que los barcos demoren su tránsito o que las compañías navieras y aseguradoras eleven sus costos.

El petróleo incorpora entonces una prima geopolítica.

Y Ormuz es uno de los lugares donde esa prima puede crecer más rápidamente.

La pregunta que vuelve a aparecer: ¿hasta dónde puede llegar el petróleo?

El escenario todavía está abierto.

Una confrontación contenida podría mantener al Brent dentro de una zona cercana a los actuales niveles. Pero una interrupción prolongada del tránsito marítimo, nuevos ataques contra infraestructura energética o una expansión del conflicto hacia otros países productores podría llevar nuevamente al mercado a escenarios mucho más extremos.

Por eso, más que mirar solamente el precio del barril, los operadores están observando el movimiento de los buques, la seguridad de las rutas y cualquier señal sobre una reapertura estable de Ormuz.

El tráfico por el estrecho continúa siendo uno de los principales indicadores para determinar cuánto de esta suba es especulación y cuánto responde a un problema físico de abastecimiento.

¿Y qué significa esto para Vaca Muerta?

Acá aparece la otra cara de la crisis.

Mientras Medio Oriente vuelve a generar incertidumbre sobre el suministro mundial, Argentina está construyendo una capacidad exportadora de petróleo cada vez mayor.

Vaca Muerta dejó de ser solamente una promesa geológica.

La expansión de la producción, el crecimiento de la infraestructura de evacuación y los proyectos destinados a incrementar las exportaciones están transformando a la Argentina en un jugador con mayor capacidad para aprovechar los ciclos internacionales del petróleo.

Y cuando el barril sube por razones geopolíticas, cada barril argentino que puede llegar al mercado internacional adquiere un valor estratégico adicional.

No significa que Argentina pueda reemplazar el petróleo del Golfo Pérsico.

Está muy lejos de eso.

Pero sí significa que la ventana de oportunidad para incrementar exportaciones vuelve a ser más atractiva.

El desafío argentino: producir más, transportar más y exportar más

La discusión para Argentina no debería limitarse a cuánto cotiza el Brent.

La verdadera pregunta es:

¿cuánto petróleo adicional puede producir Vaca Muerta y cuánto de ese petróleo puede llegar efectivamente a los mercados internacionales?

Ahí entran en juego los grandes proyectos de infraestructura que se están desarrollando en la Argentina, especialmente los destinados a ampliar la capacidad de transporte y exportación.

El objetivo es superar los cuellos de botella que durante años limitaron el crecimiento de la producción.

Porque un barril que permanece dentro de la cuenca por falta de capacidad de transporte no captura completamente el valor de un mercado internacional en tensión.

El mundo necesita seguridad energética

La nueva crisis también vuelve a demostrar algo que la industria petrolera viene repitiendo desde hace años:

la transición energética no eliminó la importancia estratégica del petróleo.

La demanda mundial continúa dependiendo de los hidrocarburos para transporte, industria, petroquímica y generación de energía.

Cuando una ruta estratégica como Ormuz queda amenazada, el mercado reacciona inmediatamente.

Y esa reacción vuelve a colocar en primer plano a los países capaces de incrementar su producción.

Argentina está intentando ocupar ese espacio.

Una oportunidad que también tiene riesgos

Para Vaca Muerta, un petróleo internacional más caro puede significar mayores ingresos por exportaciones y mejores condiciones para acelerar inversiones.

Pero existe una advertencia.

No sería conveniente construir una estrategia de largo plazo suponiendo que el Brent permanecerá en US$90, US$100 o US$120.

Los precios pueden bajar tan rápidamente como suben.

La verdadera ventaja competitiva de Vaca Muerta deberá surgir de otra combinación:

mayor productividad + menores costos + infraestructura + estabilidad regulatoria + capacidad exportadora.

Si Argentina consigue esa ecuación, el valor de Vaca Muerta no dependerá exclusivamente de una guerra en Medio Oriente.

El nuevo mapa energético

La crisis de Ormuz vuelve a demostrar que el petróleo continúa siendo una pieza central de la economía mundial.

Pero también muestra que el mapa energético está cambiando.

Mientras Medio Oriente concentra buena parte de la atención por el riesgo geopolítico, Estados Unidos aumenta su peso como productor y exportador, Venezuela vuelve a aparecer en el tablero energético y Argentina intenta convertir a Vaca Muerta en uno de sus principales motores de generación de divisas.

La pregunta ya no es solamente qué precio tendrá el petróleo mañana.

La pregunta estratégica para Argentina es otra:

¿estaremos preparados para vender nuestro petróleo cuando el mundo lo necesite?

Porque las oportunidades energéticas no aparecen todos los días.

Y cuando aparecen, la infraestructura y la capacidad de producción son las que determinan quién puede aprovecharlas.

VACAMUERTAONLINE | Análisis energético

Fuente: VMO

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