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Tragedia en Vaca Muerta

Una sobrepresión en una línea de 12 pulgadas aparece como la primera hipótesis.

Tragedia en Vaca Muerta

Una sobrepresión en una línea de 12 pulgadas aparece como la primera hipótesis.

La investigación por la muerte de Jonathan Meliqueo y Cristian Latorre ingresó en una nueva etapa. El informe preliminar de Bomberos apunta a una explosión mecánica en la planta USP 2 de Rincón del Mangrullo y descarta, por ahora, una explosión química. La Fiscalía ya pidió los protocolos y la documentación técnica para determinar qué ocurrió y si existieron fallas operativas.

La tragedia que golpeó a Vaca Muerta comienza a entrar en una etapa de reconstrucción técnica.

A dos días del accidente que terminó con la vida de dos trabajadores petroleros en el yacimiento Rincón del Mangrullo, cerca de Añelo, la investigación judicial incorporó una primera hipótesis respaldada por las pericias realizadas en el lugar: una sobrepresión dentro de una cañería habría provocado una explosión de origen mecánico.

El dato surge del informe preliminar elaborado por el área de Siniestros de Bomberos de Neuquén y entregado al Ministerio Público Fiscal, que lleva adelante la investigación. La fiscal Eugenia Titanti encabezó además una inspección en la planta USP 2, donde ocurrió el episodio.

La precisión es importante: se trata de una hipótesis preliminar y no de una conclusión definitiva. La Justicia todavía debe determinar por qué se produjo la sobrepresión, qué condiciones tenía el sistema y si existieron fallas vinculadas con la operación, el mantenimiento, los procedimientos o los dispositivos de seguridad.

Un caño de 12 pulgadas, en el centro de la investigación

El informe de Bomberos puso el foco sobre una línea del sistema manifold de la planta USP 2.

En el lugar fueron detectadas roturas y agrietamientos en un caño de 12 pulgadas, ubicado en el sector Este del manifold. También se observaron elementos desplazados como consecuencia de la onda expansiva generada por una liberación súbita de energía.

En términos petroleros, un manifold es un conjunto de tuberías, válvulas y conexiones utilizado para recibir, distribuir, unificar o desviar los flujos provenientes de diferentes líneas.

Por eso, una eventual falla en uno de estos sistemas puede tener consecuencias importantes cuando se trabaja con fluidos a presión.

La primera interpretación de los especialistas es que la presión acumulada dentro del conducto pudo superar la resistencia del sistema, generando una ruptura violenta y una liberación repentina de energía.

Eso es lo que técnicamente se denomina una explosión mecánica.

No habría sido una explosión química

Otro de los puntos relevantes del informe es que, en esta instancia, los peritos no encontraron indicios de combustión en los elementos circundantes.

Por ese motivo, descartaron preliminarmente que el episodio se hubiera originado como una explosión química.

La diferencia no es menor.

Una explosión química implica la presencia de una reacción de combustión que libera energía. En cambio, una explosión mecánica puede producirse por una liberación súbita de energía almacenada en un sistema presurizado.

En este caso, la investigación apunta inicialmente hacia la segunda posibilidad.

Pero queda todavía la pregunta fundamental:

¿Por qué se produjo la sobrepresión?

Y esa respuesta será mucho más compleja.

Ahora comienza la investigación que puede determinar las responsabilidades

La fiscal Titanti recorrió la instalación junto con personal de Bomberos, efectivos policiales, integrantes del Departamento de Seguridad Personal y funcionarios de la Subsecretaría de Ambiente.

Durante la inspección también fueron entrevistadas personas que estuvieron en el lugar o participaron de las tareas posteriores al accidente, entre ellas trabajadores, personal médico, policías y un camionero.

Pero el próximo paso será fundamental: el análisis de la documentación técnica y de los protocolos de operación de la planta.

La Fiscalía ya solicitó esa información a las autoridades correspondientes.

Allí podrían aparecer algunas de las respuestas que todavía faltan.

Entre otras cuestiones, la investigación deberá establecer:

  • cuál era la presión de operación del sistema;
  • qué procedimiento se estaba realizando al momento del incidente;
  • qué válvulas estaban abiertas o cerradas;
  • qué condiciones tenía la línea afectada;
  • cuándo había sido inspeccionada;
  • qué mantenimiento había recibido;
  • qué sistemas de alivio y protección estaban instalados;
  • cuáles eran los procedimientos previstos ante una eventual sobrepresión;
  • y si las tareas realizadas se encontraban dentro de los protocolos establecidos.

Ninguna de estas cuestiones puede darse por confirmada hasta que avance la investigación.

Dos trabajadores murieron en la tragedia

El episodio provocó la muerte de Jonathan David Meliqueo y Cristian Latorre.

Los informes preliminares de las autopsias realizadas por el Cuerpo Médico Forense determinaron que ambos fallecieron como consecuencia de traumatismos sufridos en el contexto de la explosión.

Detrás de la investigación técnica hay, por supuesto, dos historias personales y dos familias atravesadas por una tragedia.

Por eso, más allá de determinar las causas físicas del accidente, la investigación tendrá que establecer si existieron incumplimientos o responsabilidades concretas.

El punto que la industria petrolera deberá mirar de cerca

El caso vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que acompaña al crecimiento acelerado de Vaca Muerta: la producción puede aumentar rápidamente, pero los estándares de seguridad y confiabilidad de las instalaciones tienen que crecer al mismo ritmo.

En una operación hidrocarburífera, una cañería, una válvula, un manifold o un sistema de alivio no son elementos secundarios.

Son parte de una cadena donde presión, temperatura, caudal, integridad mecánica, mantenimiento y procedimientos operativos deben funcionar simultáneamente.

Cuando uno de esos elementos falla, la consecuencia puede ser inmediata.

Por eso será importante que la investigación no se limite a determinar qué elemento se rompió.

La pregunta más profunda será:

¿Qué permitió que ese elemento llegara a romperse?

Esa diferencia separa la explicación de un accidente de la posibilidad de prevenir que vuelva a ocurrir.

Vaca Muerta crece y la seguridad también debe estar a la altura

El desarrollo de Vaca Muerta está llevando a Neuquén hacia una escala productiva inédita.

Más pozos, más plantas, más ductos, más equipos, más trabajadores y más operaciones significan también más sistemas presurizados y mayor complejidad operacional.

El desafío no consiste solamente en producir más barriles y más metros cúbicos.

También consiste en hacerlo con instalaciones confiables, trabajadores capacitados y sistemas de seguridad capaces de responder ante escenarios extremos.

La tragedia de Rincón del Mangrullo vuelve a recordar algo que la industria conoce desde sus orígenes:

detrás de cada récord de producción hay trabajadores que todos los días ingresan a un yacimiento esperando volver a sus casas.

La investigación recién comienza.

La hipótesis de una sobrepresión en una línea de 12 pulgadas aporta la primera pieza técnica del rompecabezas. Ahora será necesario determinar qué ocurrió antes de esa ruptura, qué controles existían, si funcionaron correctamente y qué decisiones se tomaron durante la operación.

Hasta entonces, cualquier conclusión definitiva sería prematura.

Lo que sí está claro es que dos familias perdieron a dos trabajadores y que Vaca Muerta vuelve a enfrentarse a una pregunta que no puede quedar relegada frente a los récords productivos: cuánto vale producir más si no se puede garantizar que quienes hacen posible esa producción regresen a sus hogares.

La seguridad no puede ser una variable del crecimiento. Tiene que ser una condición del crecimiento.

 

 

 

Fuente: VMO

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