
VACA MUERTA PONE EL PETRÓLEO Y LAS EMPRESAS AYUDARÁN A PONER LAS RUTAS
Rolando Figueroa firmará en Buenos Aires un acuerdo con las principales operadoras para financiar infraestructura vial. El esquema contempla adelantos de regalías y pagos a cuenta de peajes. La provincia busca alcanzar los 1.000 kilómetros de nuevas rutas durante esta gestión.
Por VacaMuertaOnline
Vaca Muerta está obligando a Neuquén a pensar en una infraestructura acorde con una industria que crece a una velocidad que las rutas existentes muchas veces no pueden acompañar.
El gobernador Rolando Figueroa firmará la próxima semana en Buenos Aires un acuerdo con las principales empresas operadoras de Vaca Muerta para avanzar en el financiamiento de obras viales estratégicas.
La firma estaba prevista inicialmente durante la gira del mandatario por Estados Unidos, pero finalmente fue reprogramada debido a que varias de las compañías no tendrán representantes en Houston.
El viaje de Figueroa a Estados Unidos se mantiene y tendrá como destinos Washington y Houston, con una agenda enfocada en inversiones, energía, infraestructura y el desarrollo de Vaca Muerta.
Pero el acuerdo vial tendrá su propio escenario.
Y será en Buenos Aires.
EL PETRÓLEO NECESITA RUTAS
El esquema que prepara Neuquén tiene una lógica concreta: una parte de la riqueza generada por la actividad hidrocarburífera debe comenzar a transformarse directamente en infraestructura.
El mecanismo contempla el adelanto de regalías y pagos a cuenta de peajes por parte de las empresas.
La lista de compañías comprometidas muestra la dimensión del acuerdo:
YPF, Chevron, Pampa Energía, Pan American Energy, Phoenix Global Resources, Pluspetrol, Shell, Total Austral, Vista Energy, GeoPark y Harbour Energy.
No se trata solamente de una cuestión financiera.
Es una discusión estratégica.
Vaca Muerta necesita sacar cada barril y cada metro cúbico producido.
Necesita mover arena, agua, equipos, combustibles, insumos y trabajadores.
Necesita conectar áreas productivas con rutas nacionales, plantas, ductos, terminales y centros urbanos.
Por eso, cada kilómetro de ruta que se construye también aumenta la capacidad operativa de la industria.
LA RUTA 8, ENTRE LAS OBRAS CLAVE
Entre las obras previstas aparece la pavimentación de la Ruta Provincial 8, en el tramo comprendido entre el empalme con la Ruta 6 y el denominado Camino de Tortuga.
También se contemplan intervenciones sobre las rutas provinciales 6, 51 y 7.
Son corredores que tienen importancia tanto para la producción hidrocarburífera como para la integración territorial de la provincia.
En particular, las obras del norte neuquino tienen una dimensión estratégica que excede a Vaca Muerta.
Mejorar la conectividad significa reducir tiempos de viaje, costos logísticos y dependencia de caminos de tierra.
En una industria donde un equipo detenido puede representar una pérdida significativa, la infraestructura deja de ser un gasto y pasa a convertirse en productividad.
EL OBJETIVO: 1.000 KILÓMETROS
El Gobierno neuquino se fijó una meta ambiciosa para esta gestión:
ALCANZAR LOS 1.000 KILÓMETROS DE NUEVAS RUTAS
El objetivo incluye obras licitadas, finalizadas y actualmente en ejecución.
La magnitud de la meta permite entender la dimensión del desafío.
Neuquén no solamente necesita ampliar su capacidad de producción energética.
Necesita construir el territorio que permita sostenerla.
Porque el cuello de botella de Vaca Muerta puede aparecer en una perforación, en un ducto, en una planta de tratamiento o en una terminal de exportación.
Pero también puede aparecer en una ruta.
EL ANTECEDENTE DE YPF
El acuerdo que se firmará ahora tiene un antecedente importante.
Neuquén ya incorporó en nuevas licitaciones vinculadas con YPF un bono de infraestructura destinado a financiar obras.
Ese mecanismo permitió avanzar con las primeras etapas de la Ruta Provincial 7 en el sector Cortaderas, en el norte neuquino.
El proyecto contempla completar un corredor de aproximadamente 127 kilómetros y apunta a mejorar sustancialmente la conexión con esa región.
Según el Gobierno provincial, las primeras etapas permitirán avanzar hacia los primeros 90 kilómetros asfaltados.
El objetivo final es reducir significativamente las distancias y mejorar la conexión del norte neuquino.
NO TODO PASA POR AÑELO
Una de las grandes discusiones alrededor de Vaca Muerta suele concentrarse en Añelo.
Pero el crecimiento de la actividad ya está obligando a pensar en una red mucho más amplia.
Neuquén necesita conectar:
Vaca Muerta → Añelo → Neuquén capital → norte neuquino → Río Negro → corredores nacionales → puertos de exportación.
La industria no funciona como una isla.
Un pozo puede estar ubicado a cientos de kilómetros de una planta.
Una empresa puede tener su base logística en otra localidad.
Los trabajadores pueden vivir en una ciudad diferente.
Los insumos pueden llegar desde otras provincias.
Y el petróleo puede terminar exportándose por una terminal ubicada en la costa rionegrina.
Por eso el verdadero desafío es construir una red logística integral para la nueva economía energética argentina.
EL CRECIMIENTO TAMBIÉN LLEGA A NEUQUÉN CAPITAL
La presión sobre la infraestructura no se limita a las rutas petroleras.
Esta semana también fueron licitadas obras para la duplicación del tramo de autovía norte en Neuquén capital, desde el puente interprovincial hasta la rotonda de Casimiro Gómez.
El proyecto incluye nuevos pasos elevados en puntos estratégicos y la finalización del trébol del Cañadón de las Cabras.
La obra responde a una realidad cada vez más evidente:
el crecimiento de Vaca Muerta también está transformando las ciudades.
Más trabajadores.
Más vehículos.
Más camiones.
Más empresas.
Más población.
Más circulación.
La infraestructura urbana comienza a sentir el impacto de una economía que crece alrededor de la actividad hidrocarburífera.
LA NUEVA RELACIÓN ENTRE PETROLERAS Y PROVINCIA
Hay otro elemento político y económico detrás de este acuerdo.
Durante décadas, la relación entre provincias productoras y compañías petroleras estuvo concentrada fundamentalmente en regalías, impuestos, inversiones y concesiones.
Ahora aparece una nueva variable:
INFRAESTRUCTURA.
Las provincias necesitan rutas.
Las empresas necesitan rutas.
El Estado no siempre tiene capacidad financiera suficiente para construirlas al ritmo que exige la actividad.
Y las petroleras tienen un interés directo en que esos corredores existan.
El desafío será construir un esquema transparente en el que la inversión privada en infraestructura no sustituya las responsabilidades del Estado, sino que permita acelerar obras estratégicas que también benefician a toda la sociedad.
EL NEGOCIO DETRÁS DE LA RUTA
Para la industria, una ruta pavimentada significa mucho más que comodidad.
Significa:
menos tiempo de traslado, menor desgaste de equipos, mayor seguridad, menor costo logístico y mayor previsibilidad operativa.
En una operación no convencional que funciona con una enorme cantidad de movimientos diarios, cada minuto y cada kilómetro tienen impacto económico.
Por eso las empresas tienen incentivos para participar.
Pero también existe una cuestión de competitividad nacional.
Si Argentina quiere transformar Vaca Muerta en una plataforma exportadora permanente, no alcanza con producir barato en boca de pozo.
Hay que transportar barato.
Hay que almacenar.
Hay que procesar.
Hay que evacuar.
Y finalmente hay que exportar.
LA PREGUNTA QUE VIENE
El acuerdo de rutas puede ser un punto de inflexión.
Pero también abre una discusión que Neuquén y el Gobierno nacional deberán abordar:
¿Quién debe financiar la infraestructura necesaria para desarrollar Vaca Muerta?
¿El Estado?
¿Las empresas?
¿Los usuarios mediante peajes?
¿Las regalías?
¿Una combinación de todos estos mecanismos?
La respuesta probablemente sea una combinación.
Lo importante será que cada peso invertido pueda traducirse en más producción, menor costo logístico y mejor calidad de vida para los habitantes de Neuquén.
VACA MUERTA NECESITA UNA RED, NO UNA RUTA
El desarrollo de Vaca Muerta está entrando en una nueva etapa.
La primera discusión fue perforar.
Después fue producir.
Luego apareció la necesidad de transportar.
Ahora el desafío es construir una verdadera infraestructura energética y logística de escala internacional.
Los 1.000 kilómetros de rutas que Neuquén busca alcanzar durante esta gestión forman parte de esa transformación.
Porque Vaca Muerta no termina donde termina el pozo.
Continúa por la ruta.
Sigue en los ductos.
Llega a las plantas.
Pasa por las terminales.
Y finalmente alcanza los mercados internacionales.
La Argentina quiere convertirse en un país exportador de energía.
Para conseguirlo, tendrá que construir mucho más que pozos.
TENDRÁ QUE CONSTRUIR LOS CAMINOS PARA QUE ESA ENERGÍA PUEDA LLEGAR AL MUNDO.
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Fuente: vmo